¿Qué está haciendo Dilma mientras espera el impeachment?

La presidenta suspendida anda en bicicleta, hace musculación y mira Netflix
La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, dedica sus horas por estos días a andar en bicicleta, hacer ejercicio y mirar películas, mientras espera que se defina el juicio político que el Senado está estudiando en su contra.

"Ando en bicicleta todos los días. Hago musculación también todos los días. Leo todos los días. Veo siempre que puedo películas, ya sea en DVD o internet, vía Netflix", dijo Rousseff en una entrevista con BBC Mundo realizada en el Palacio de la Alvorada, residencia presidencial donde todavía vive.

Pese a que su agenda ya no está repleta de reuniones con ministros, secretarios y asesores, dijo que el tiempo libre no es un alivio para ella.

"No puedo estar sintiéndome más leve con la pérdida que tuve", indicó. "Necesariamente es un fardo muy grande de cargar el haber sido apartada de la presidencia sin cumplir mi mandato entero".

Sin embargo, aseguró estar bien anímicamente. "No me deprimo, querido. Un amigo me decía que estoy enferma porque no tengo esa enfermedad", le dijo al periodista de BBC.

La mandataria, que fue suspendida a mediados de mayo por el Congreso para iniciar una investigación durante 180 días que evalúe llevarla a juicio político, anunció que esta semana publicará una carta abierta al Senado y al pueblo brasileño para apoyar un plebiscito para salir de la crisis política si le restituyen el cargo mediante nuevas elecciones.

"Sólo puede haber una recomposición de la democracia en Brasil a través de la consulta popular", afirmó.

¿Cómo sigue el impeachment?

El juicio político contra Rousseff entra este martes en su fase final, tras retomar las audiencias en la comisión del Senado a cargo del proceso.

El primer paso del reinicio del trámite lo dará el instructor del proceso, el senador Antonio Anastasia, quien presentará a la comisión un informe en que el recomendará que la causa se archive o se avance hacia la destitución.

El informe será debatido mañana miércoles y votado al día siguiente, según el cronograma de trabajo ya acordado con la Corte Suprema.

El viernes, cuando el país y buena parte del mundo volcarán sus ojos sobre la inauguración oficial de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, ese informe deberá ser leído en el pleno del Senado, que luego será convocado para una primera votación el 9 de agosto.

Si ese día el informe es aprobado por una mayoría simple de 41 votos entre los 81 senadores, la Corte Suprema convocará para una última sesión, en la que el pleno del Senado decidirá si Rousseff será destituida o recobrará el poder, que desde el 12 de mayo pasado ejerce interinamente su hasta entonces vicepresidente, Michel Temer.

Esa última sesión, que pudiera durar hasta cinco días, comenzaría el 29 de agosto y para que Rousseff sea despojada de su mandato sería necesario el respaldo de una mayoría calificada de 54 votos.

Fuente: Agencias

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