Qué hacen las intendencias para manejar sus ingresos

La gestión financiera transcurre entre limitantes legales y baja profesionalización
Penurias económicas y balances en rojo son situaciones por la que han pasado la mayoría de los gobiernos departamentales en algún momento de los últimos años. Malas decisiones, combinadas con escasa o nula planificación financiera, terminan pasando factura a las distintas administraciones.

Tratar de cubrir con los costos de funcionamiento y al mismo tiempo contar con recursos suficientes para ejecutar nuevas obras y mantener otras se ha transformado en un desafío pesado. En un escenario de arcas flacas, la emisión de deuda mediante la figura de fideicomisos financieros ha sido la herramienta preferida por más de una intendencia cuando tiene que salir al mercado para captar fondos.

Los fideicomisos financieros que colocan como garantía las cobranzas tercerizadas son la herramienta más extendida para obtener fondeo

Pero más allá de esto, ¿qué hacen las intendencias para profesionalizar la gestión financiera y tratar de optimizar el manejo de sus recursos económicos? A lo largo del país hay experiencias variadas respecto a cómo se gestiona esta área clave y a los recursos humanos que se destinan para comandar la tarea en el día a día.

La “incertidumbre” sobre los estados financieros de las intendencias se señala desde la OPP como el principal déficit

Hace algunas semanas la Intendencia de Montevideo anunció una operación muy poco habitual en los gobiernos departamentales: invertir en bonos del Tesoro emitidos por el Estado.

"Uno sabe más de la situación financiera de las intendencias por el número de llamadas telefónicas que recibe que por los datos objetivos". Director de Descentralización e Inversión Pública de OPP, Pedro Apezteguía.

Detrás de esa iniciativa estuvo el director de Recurso Financieros de la intendencia capitalina, Juan Voelker. El experto tiene una larga trayectoria en la actividad privada y se unió a la Intendencia de Montevideo a mediados de 2015, cuando asumió el intendente Daniel Martínez.

Ese nombramiento implicó un cambio respecto al criterio que suele utilizarse comúnmente, porque prevaleció la idoneidad profesional requerida para ejercer un cargo de alta responsabilidad por sobre cualquier compromiso político.

La comuna tiene facultad para invertir en certificados de depósito en pesos del Banco República (BROU), con una tasa anual de 4,5%. Pero, si se invierte, por ejemplo en letras de Tesorería a 30 días, la tasa anual en pesos nominales es de 11%, por lo que la rentabilidad "puede ser bastante importante", dijo Voelker a El Observador.

Ese tipo de inversiones, explicó el director de Recursos Financieros, es redituable sobre todo en los meses de enero y febrero, ya que es cuando se da la mayor recaudación en uno de los principales tributos: la patente de rodados.

"Si tenemos una colocación de unos $ 1.500 millones en términos de 5% anual (de rentabilidad adicional), a 30 días, en tres meses el incremento estará en el entorno de los US$ 600 mil", señaló el jerarca. Así, como haría cualquier empresa, se busca minimizar costos financieros al pagar intereses y se trata de optimizar colocaciones a la mayor tasa posible.

El Observador también dialogó con responsables del área de Hacienda de otros departamentos para conocer cómo funciona el manejo de las finanzas. En Salto, la Dirección de Hacienda y Administración es ocupada por Gustavo Chiriss, un docente de matemática y técnico en turismo. Es un cargo de confianza política del intendente Andrés Lima, y Chiriss trabaja con un equipo conformado por contadores y abogados en áreas estratégicas como ingresos y gastos.

“A medida que las intendencias han ido mejorando su salud financiera, los fideicomisos se han ido generalizando” . Director de Descentralización e Inversión Pública de OPP, Pedro Apezteguía.

En enero pasado se presentó el Fideicomiso Financiero Salto Daymán, por alrededor de unos US$ 40 millones. Con esta herramienta el gobierno salteño espera terminar de cancelar dos anteriores (eran para abonar sueldos y deudas de la administración pasada), así como la línea de crédito con el BROU. También lo usará para comprar maquinaria y vehículos por unos US$ 8 millones, así como para cancelar deudas que mantiene con proveedores de la intendencia.

Hoy gran parte de los ingresos se destinan al pago del fideicomiso. De todas formas, Chiriss dijo que en caso de haber algún remanente luego de pagar a los proveedores y comprar la maquinaria, se piensa en invertirlo en letras o bonos del tesoro a corto plazo.

Por su parte, un equipo de contadores que son funcionarios de carrera y un asesor apoyan la planificación financiera de la Intendencia de Florida. El área es dirigida por Óscar Arizaga, de profesión empresario, que ocupa un cargo de confianza política del intendente nacionalista Carlos Enciso. El fideicomiso con las partidas anuales del Sucive como garantía es la vía de financiamiento utilizada. En 2016 se realizó una colocación por US$ 17 millones a 12 años de plazo que tiene como destino la realización de obras de infraestructura en la capital y otras localidades del departamento.

A eso se suman las transferencias que provienen del gobierno central. También hay meses en el año donde la comuna floridense invierte dinero en letras del BCU a 30 días que ayudan luego a cubrir diferentes gastos.

La visión del gobierno

Para el director de Descentralización e Inversión Pública de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Pedro Apezteguía, el mayor debe de las intendencias en el manejo de sus recursos pasa más por la transparencia de la información que por capacidades de administración.

A modo de ejemplo mencionó que la información sobre el estado financiero de las intendencias correspondiente a diciembre se conoce recién en junio, cuando a nivel del gobierno central ese dato se proporciona al fin del mes siguiente.

“Pensamos, con la planificación que tenemos, no recurrir hasta el final del período a ningún otro préstamo”. Director de Administración y Hacienda de Salto, Gustavo Chiriss.

"Cuanto más transparente das más seguridades. La sospecha, el riesgo, hace todo más caro. Si yo sé cuál es la situación financiera de una intendencia puedo calibrar adecuadamente no solo si prestarle o no, sino a qué tasa", dijo a El Observador.

Por otro lado, recordó que las posibilidades de endeudamiento que tienen las intendencias están acotadas por la Constitución, al punto que no pueden emitir deuda pública y tomar crédito con organismos internacionales. Además, la Carta Orgánica del BROU pone un techo a los créditos que puede otorgarles. Apezteguía mencionó como otro aspecto importante la creación del Sucive. Según dijo, al terminarse con la guerra de patentes la gran mayoría de los departamentos mejoró su recaudación por este concepto. Los descuentos que otorga el sistema hacen que casi el 50% de la recaudación se concentre en enero. "Eso les genera a las intendencias la obligación de ser muy cuidadosos en la administración de ese dinero", explicó.

“El peor negocio de la historia”

En 2012 y en el marco de un fideicomiso de recuperación de tributos departamentales, la intendencia de Río Negro entregó títulos ejecutivos y recibió a cambio US$ 1,1 millones. La operación implicaba ceder créditos morosos de contribución inmobiliaria rural. Tres años después, a poco de terminar la administración nacionalista de Omar Lafluff, se realizó una adenda (corrección) al convenio por el que la comuna cedió los ingresos generados por contribución inmobiliaria. Una auditoría realizada durante el actual gobierno de Óscar Terzaghi determinó que el mercado ofrecía operaciones de financiamiento a menor costo. Si se hubiera optado por tomar un crédito de US$ 1 millón usando el mismo plazo del fideicomiso, ese millón se hubiera transformado en US$ 1,4 millones, frente a los US$ 3,8 millones que terminó costando el negocio. "Este es el peor negocio en la historia del departamento", dijo Terzaghi en la oportunidad.


MEF como asesor de los entes

La Unidad de Gestión de Deuda (UGD) del Ministerio de Economía (MEF) comenzó a compartir su expertise en el manejo de financiamiento que adquirió desde su creación en la última década con entes públicos. En diálogo con El Observador el director de la UGD, Herman Kamil, dijo que en el último año y medio su repartición comenzó a coordinar técnicamente con UTE, ANTEL, OSE, ANCAP y AFE, en temas vinculados a la gestión financiera, el manejo de riesgos, perfiles de endeudamiento y composición de deuda por mercados multilaterales. Eso apuntala otro tipo de apoyo que también se encabeza desde el MEF, como la coordinación de inversiones y la eficiencia operativa. "Nuestro rol es de apoyo técnico para compartir el expertise de la Unidad de Deuda de la última década", explicó el funcionario. En el caso de ANCAP, Kamil destacó el anuncio que realizó el ente de renovar el seguro para la compra de crudo que hasta junio estará a cargo del MEF, y que ahora pasará a ser costeado por el ente petrolero.

En línea con Diego Rodríguez, socio de Ferrere


"En el interior hay algunos casos con un manejo más artesanal"


Da la impresión que el manejo de las finanzas en la mayoría de las intendencias es poco sofisticado. ¿Qué visión tiene sobre el tema?
Depende de cada gobierno cómo lo maneja. En el interior tienen en algunos casos recursos humanos que no están tan capacitados y se manejan un poco más artesanalmente. En Montevideo, que es la intendencia más grande, lo han tratado de profesionalizar mucho más, sacándolo de la esfera política y encarándolo con un perfil más técnico, que piense en las finanzas como las finanzas de cualquier empresa. Canelones es otro ejemplo. En los últimos años ha ido teniendo un manejo más prolijo. Hace no muchos años tenía deudas impresionantes y nadie estaba dispuesto a prestarle plata. Los balances han mejorado y eso le ha permitido salir al mercado y financiarse a tasas muy buenas. Maldonado también está tratando de reacomodar la situación financiera complicada. A nivel de los departamentos más grandes como que se ha ido profesionalizando bastante.

Pero todavía hay intendencias que mantienen ese perfil "artesanal".
Sí, porque les cuesta mucho atraer y mantener a gente capacitada. Hay gente que es muy buena y capaz que prefiere trabajar en el sector privado. Les cuesta generar un incentivo suficiente como para que alguien profesional y muy técnico en el tema finanzas esté dispuesto a dar el paso. A veces lo tienen que manejar con la gente que viene de carrera internamente.

¿Se puede pensar en una mayor profesionalización del área?
En el largo plazo me parece que sí. Hay intendencias más chicas, departamentos más chicos, en los cuales es más complicado generar este tipo de cambios y atraer gente con otro perfil. No es lo mismo para Artigas que para Maldonado. Son departamentos con presupuestos más chicos, alejados de la capital.

¿La profesionalización marca la diferencia?
Creo que sí. Es un cambio significativo en cuanto a cómo manejan sus números, en qué gastan, cómo gastan y sobre todo en cómo planifican. Esto es: qué cosas puedo hacer y qué cosas no. Al igual que el gobierno nacional, las intendencias tienen un montón de necesidades de inversiones y gastos, pero si se ponen a hacer sin mirar realmente del otro lado de los ingresos, al final del día terminan metidos en grandes problemas. En el largo plazo también les cambia cómo se legitiman frente a la comunidad, porque todo sale de lo que terminan pagando los contribuyentes.

¿Por qué el fideicomiso es la alternativa de financiamiento más usada?
Una empresa privada tiene diferentes variables porque tiene mucho más flexibilidad en cuanto al manejo de su patrimonio, de los activos, en las cosas que puede usar como garantías. Las intendencias, el valor que tienen para poder otorgar determinada seguridad a los inversores son los flujos de cobranza tercerizada. Al ser muy líquidos también permite financiarse con muy buenas condiciones. Si las intendencias se pusieran a emitir directamente deudas sin garantías difícilmente habría inversores que estuvieran interesados. El mecanismo ideal es el de optar por tratar de securitizar esos flujos futuros que tienen de cobranza de tributos.

La Intendencia de Montevideo anunció que invertirá en bonos del Tesoro. Es algo poco común en gobiernos departamentales.
Justamente. Tienen mucho menos flexibilidades que una empresa privada y entonces como que no están pensando en el manejo de la caja. Solo piensan en los ingresos y los egresos, y no tienen una tesorería como tendría cualquier empresa privada, que si cuenta con tanta plata por un tiempo tratan de hacerla rendir. Me da la sensación que esto les va a abrir los ojos a muchas otras para empezar a hacer lo mismo. Porque debe haber momentos en el año en que tienen mucho más ingresos por patentes y contribución. Si logran hacer rendir ese dinero en vez de tenerlo paralizado es una cosa que está buena.


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