¿Qué proponen Clinton y Trump para América Latina?

Las ideas de los partidos Demócrata y Republicano para la región en estas elecciones
La predisposición del Partido Demócrata y su candidata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, hacia América Latina y los latinoamericanos es de una apertura mucho mayor que la planteada por su rival republicano, Donald Trump, y el foco de sus políticas referidas a la región está centrado en la inmigración, con la puerta abierta a legalizar a aquellos latinoamericanos que residen en el país sin documentos que llegaron por las condiciones económicas desesperanzadoras en muchos países del continente.

En la mayor potencia del mundo hay más de 11 millones de personas sin documentación que le permita vivir con la tranquilidad de que no serán deportados, de que serán cubiertos por el sistema de salud o que recibirán un pago justo por el trabajo que hagan.

Por ello, el Partido Demócrata propone en su programa de gobierno para el período 2017-2021 una reforma migratoria que provea de todos los derechos a aquellos indocumentados que ya están viviendo en suelo estadounidense, además de reunir a familias separadas por las fronteras.

En este punto, los demócratas hacen especial hincapié en la situación de Centroamérica. "Tenemos que garantizar el debido proceso para aquellos que huyen de la violencia en Centroamérica y trabajar con nuestros socios regionales para enfrentar las raíces de la violencia", establece el programa. Añade que trabajarán con los países para "estabilizar el Triángulo Norte", compuesto por Honduras, El Salvador y Guatemala.

Los demócratas prometen, además, cerrar la ex Escuela de las Américas, un centro militar acusado de haber entrenado en torturas en el pasado a represores latinoamericanos. "Creemos que las fuerzas militares y policiales deberían apoyar la democracia, no subvertirla".

El partido de Clinton menciona a México, al que define como un "socio valioso" y rechaza la construcción de un muro como propone Trump. Respecto a Cuba, señala que continuará con la política aplicada por el actual presidente, Barack Obama, y que pondrá fin al embargo. Y sobre Venezuela, el programa dice que "presionarán" al gobierno a respetar los derechos humanos y que respondan a la voluntad de su pueblo.

El futuro boricua

Para el estado asociado de Puerto Rico, el Partido Demócrata dice en su programa de gobierno que su pueblo es el que debe determinar su estatus político con respecto a Estados Unidos. Señala, además, que los puertorriqueños deberían poder tener legisladores que los representen en el Congreso.

Apoyo a Haití

Con respecto a Haití, los demócratas indican que apoyarán los esfuerzos para reforzar sus instituciones democráticas y el desarrollo económico. A su vez, pretenden abrir la puerta para que más haitianos vivan en EEUU.

La visión republicana

Trump América Latina

El muro en la frontera con México probablemente sea lo más simbólico de la visión que tiene el candidato republicano Donald Trump para América Latina. Pero no es solo una idea descabellada del magnate neoyorquino, sino que su partido lo respalda plenamente.

"Apoyamos la construcción de un muro a lo largo de nuestra frontera sur (...). El muro debe cubrir la totalidad de la frontera sur y debe ser suficiente para frenar tanto el tráfico vehicular como de a pie", señala el programa de gobierno del Partido Republicano para el período 2017-2021.

"La presencia de millones de individuos no identificados en este país supone graves riesgos para la seguridad y soberanía de Estados Unidos. Nuestra mayor prioridad, por tanto, debe ser asegurar las fronteras y todos los puertos de entrada, y aplicar nuestras leyes de inmigración", añade.

El grupo político de Trump pretende, además, "retirar a todos los extranjeros peligrosos" de sus calles y expulsar del país a los indocumentados, al tiempo que endurecería las leyes para la inmigración de forma tal de "proteger a las familias trabajadoras estadounidenses y sus salarios".

"Hemos visto, con rabia y disgusto, la burla de nuestras leyes de inmigración por parte de un presidente que se puso por encima de la voluntad de la nación. Estamos con las víctimas de sus políticas, especialmente las familias de inocentes asesinados", indica el texto.

Cuando en el programa de gobierno se refieren a los países vecinos existe una clara diferenciación entre México y Canadá. Del primero dicen que su pueblo "merece" su ayuda para combatir el narcotráfico, mientras que del segundo señalan que pueden contar con su respeto.

La plataforma de gobierno republicano indica que el partido expresa su "solidaridad con todos los pueblos" del continente, y que las políticas hacia la región deben cambiar respecto a las aplicadas por el presidente Barack Obama.

"La administración actual ha abandonado a los amigos de Estados Unidos y premiado a sus enemigos". En este sentido, expresa que Obama permitió la existencia de un "dictador marxista" en Venezuela y que ese país se haya convertido en un "Estado narco-terrorista, un puesto de avanzada iraní que amenaza a Centroamérica y un paraíso seguro para los agentes de Hezbolá".

Tras ese análisis, los republicanos dejan entrever su afán intervencionista tradicional. "Ahora, con su país arruinado por el socialismo y al borde del caos, el pueblo de Venezuela está luchando para restaurar su democracia y recuperar sus derechos. Cuando triunfen, como seguro sucederá, Estados Unidos estará pronto para ayudarlos a restablecer su país a la familia de América".

Con respecto a Cuba, el programa conservador señala que el Partido Republicano quiere darle la bienvenida para su regreso a la familia del continente, pero que eso sucederá cuando "sus líderes corruptos sean retirados del poder y respondan por sus crímenes contra la humanidad".

En este sentido, critica la política de apertura hacia la isla llevada a cabo por Obama. "La 'apertura hacia Cuba' de la administración actual fue un vergonzoso acomodo a las demandas de sus tiranos", indica el texto. Además, supedita el levantamiento de las sanciones contra el país caribeño a la legalización de los partidos políticos, la existencia de medios de comunicación independientes y elecciones libres y justas supervisadas por agentes internacionales.

Estado N° 51

Los republicanos apoyan la transformación de Puerto Rico de estado asociado a estado de la federación, lo que lo convertiría en la estrella 51 en la bandera de Estados Unidos. Afirman que el referéndum de 2012 mostró que el 54% de los boricuas está a favor de cambiar su estatus y que una vez que la consulta popular sea ratificada debería convertirse en ley.

Guerra contra las FARC

La plataforma de gobierno republicana incluye un párrafo para la situación de Colombia y las FARC. Contrario a la línea del gobierno de Juan Manuel Santos tendiente a sellar la paz con la guerrilla, el partido de Trump afirma que "el sacrificio y sufrimiento" del pueblo Colombiano "no debe ser traicionado con el acceso al poder de asesinos y narcotraficantes".

Seguir siendo el patio de atrás

"Ninguno de los dos candidatos es como para que América Latina celebre", opinó el politólogo y latinoamericanista alemán Andreas Boeckh, citado por la Deutsche Welle.

De acuerdo a este experto, Donald Trump tiene un "desprecio racista por los latinos", que se expresa entre otras cosas en la voluntad de contruir un muro que divida a Estados Unidos de México.

Pero en el caso de Hillary Clinton, Boeckh no ve una perspectiva mucho mejor. A su criterio, la candidata demócrata mostró su preocupación por la influencia de China o Rusia en la región cuando era secretaria de Estado durante el primer mandato de Barack Obama, lo que sugiere que sigue considerando a América Latina como el "patio trasero".

"América Latina no es prioritaria para Estados Unidos", afirmó el politólogo. Esto se ve reflejado en los programas de gobierno de ambos partidos y en los discursos de campaña, donde la región no ha estado presente más allá de la política migratoria.

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