¿Qué se estrena hoy en los cines?

Dos películas vinculadas al espionaje (un thriller y una comedia) y un filme de terror son las novedades en la cartelera uruguaya

Un traidor entre nosotros

Un traidor entre nosotros

El escritor inglés John le Carré puede jactarse de ser uno de los autores de novelas policiales y de espionaje con más obras adaptadas: cuenta con cinco versiones televisivas y nueve películas basadas en sus obras, más una décima que se estrena hoy.

A la lista integrada por El sastre de Panamá, El espía que vino del frío, El topo y El jardinero fiel, se suma ahora Un traidor entre nosotros, que llega hoy a los cines uruguayos.

Como suele ser habitual en las adaptaciones de Le Carré, una serie de actores conocidos y talentosos prestan sus habilidades para esta adaptación. En esta oportunidad el escocés Ewan McGregor, el sueco Stellan Skarsgard y el inglés Damien Lewis (conocido para el público masivo por su papel como el sargento Nicholas Brody en la serie Homeland) son los protagonistas de este thriller de espionaje.

La trama de Un traidor entre nosotros presenta a una pareja británica de vacaciones en Marruecos. Allí conocen a Dima, un carismático y simpático ruso que hace buenas migas con la pareja, que se encuentra en el país africano con la intención de salvar su vínculo luego de que Perry, el esposo, tuviera una relación paralela con una de sus estudiantes universitarias.

La cuestión es que el ruso no busca hacer amigos, sino lograr que la pareja funcione como intermediaria entre él y la inteligencia británica, a la que piensa pedirle asilo para evadir a "El príncipe", el nuevo jefe de la mafia rusa que planea matar a Dima (encargado del lavado de dinero del imperio criminal) y a su familia.

La pareja se ve entonces involucrada en un mundo de asesinos, criminales y espías ingleses corruptos, comenzando así un viaje a través de Francia, Suiza e Inglaterra en busca de la seguridad y de una figura en la que confiar.

Contrario a lo habitual en la obra de Le Carré, Un traidor entre nosotros no se ambienta en la Guerra Fría, sino en el mundo moderno. Esto permite que la película tenga como subtexto, según su guionista, Hossein Amini, el rol de Gran Bretaña en el mundo actual y la influencia de Rusia y Europa en su política.
"Gran Bretaña ha decaído como potencia mundial, pero aún tenemos estos valores de cuando estaba en la cima del mundo y tenía una responsabilidad moral. Mientras que ese poder desaparece, esa moralidad se ha convertido en algo más cercano a la transigencia. En la película están aquellos que están dispuestos a enfurecer a las autoridades rusas, y aquellos que se oponen y trabajan en conjunto con los rusos, todo dentro del sistema británico", dijo Amini.

Más allá de los mensajes polítcos de fondo, Un traidor entre nosotros no deja de ser simplemente una historia que busca entretener, para lo que cuenta con actores y un material original de alguien que sabe lo que hace.

Ouija: el origen del mal

Ouija: el origen del mal trailer

El cine de horror es hoy uno de los más rentables para Hollywood. Con presupuestos bajos o medianos, se suele recuperar sus inversiones rápidamente y atraer a un público lo suficiente numeroso como para que cada película sea una franquicia en potencia.

El ejemplo más reciente es el de Ouija: el origen del mal, que se presenta como una precuela de la original, estrenada en 2014, y a la que, según las críticas premliminares, esta segunda película supera ampliamente.

En esta ocasión, la trama transcurre en Los Ángeles en 1967, donde una viuda y sus dos hijas deciden incorporar un nuevo truco a su servicio –falso– de contacto con el más allá.

El problema es que, como suele suceder en estos casos, acaban invocando a través de una tabla Ouija (conocida también por esta zona del mundo como "el juego de la copa") a un verdadero espíritu maligno, que se mete en el cuerpo de una de las niñas cuando esta intenta contactar a su padre muerto y desata el horror sobre la familia, que deberá combatir al invasor para devolverlo al otro lado.

La historia transcurre en el mismo lugar que la primera película y comparte a una de sus actrices, aunque fuera de eso el vínculo entre ambas películas es relativamente tenue, y puede disfrutarse sin haber visto necesariamente la primera parte, que no fue un éxito masivo ni sumamente recordado, ni mucho menos, como sí lo fueron otras películas del género recientes, como Actividad paranormal o Insidious.

Detrás de esta nueva película se encuentra uno de los productores más prolíficos del planeta Hollywood (con 16 películas financiadas y supervisadas solamente en lo que va de este año), Jason Blum, un hombre dedicado al género de terror, y responsable de franquicias como 12 horas para sobrevivir, o la recomendable El regalo, si bien esta última se acerca algo más al thriller y al suspenso.

Espiando a los vecinos

Espiando a los vecinos

Así como hay actores de comedia que un día muestran su capacidad para roles dramáticos, lo inverso también sucede. Un ejemplo es el de Jon Hamm, conocido por su trabajo como Don Draper en Mad Men, pero que en uno de los estrenos de hoy, Espiando a los vecinos, muestra su faceta humorística.

"Conozco a Jon desde antes que fuera tan conocido, y es un tipo de comedia. Es realmente gracioso. Un montón de actores protagónicos como él no tienen humor. Piensan que sí, pero no. Es casi injusto que pueda hacer las dos cosas", lo elogió Zach Galifianakis (conocido por su trabajo en la trilogía ¿Qué pasó ayer?), su compañero de elenco en esta película, que se completa con Gal Gadot, la nueva Mujer Maravilla, y la británica Isla Fisher.

La película se centra en Karen y Jeff Gaffney, una pareja típica de los suburbios, que comienzan a dudar de las actividades profesionales de sus vecinos, los Jones.

Pronto descubrirán que la aparentemente perfecta pareja es en realidad una dupla de espías internacionales, lo que generará una serie de enredos para ambos matrimonios, e implicará a los Gaffney en una serie de eventos vinculados al mundo del espionaje internacional, aunque en un tono mucho más liviano que el de Un traidor entre nosotros, con la que comparte algunos elementos de su premisa.

La trama plantea una especie de versión de Señor y señora Smith (la cinta sobre el matrimonio de espías que unió a Angelina Jolie y Brad Pitt en la vida real), pero con la perspectiva de sus vecinos aburridos y comunes.

Esta comedia de Greg Mottola (el director de Supercool), es el ejemplo más reciente de las películas que se burlan del género de espionaje, algo que parece ser uno de los blancos más populares para Hollywood en la actualidad.

Es que entre el año pasado y este pasaron por las salas Spy: una espía despistada; Un espía y medio o Espía por error, que más allá de sus títulos poco originales, comparten el hecho de incluir espías "tradicionales", del estilo de James Bond, pero vistos a través de los ojos de un ciudadano común que puede acceder a ese mundo, lo que ocasiona una serie de desastres por el camino.

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