¿Qué tienen de bueno y de malo los nuevos tipos de jefes?

El perfil de los jefes en la actualidad se fundamenta en el diálogo, el cambio y la visión de futuro con el fin de sacar el máximo rendimiento a sus colaboradores

Con las nuevas exigencias del siglo XXI, comandar exitosamente la gestión de una organización se convierte en un verdadero reto para la actual generación de líderes que ahora debe saber enfrentar los modernos desafíos tecnológicos, económicos y generacionales si quiere alcanzar el éxito empresarial.

Así, el perfil del dirigente actual se fundamenta en el diálogo, el cambio y la visión de futuro con el fin de sacar el máximo rendimiento a sus colaboradores. Su figura ya no es autoritaria y se ha convertido en facilitador y entrenador de los empleados. El buen líder no solo debe saber gestionar adecuadamente la gran cantidad de información existente, sino que también tiene que dirigir las nuevas formas de jerarquía, comunicación y ser capaz de integrar a las diferentes generaciones.

Para enfrentar los nuevos retos de un mercado cambiante, cada vez más los directivos de las compañías optan por reconfigurar la cultura empresarial y se encaminan a nuevas líneas de liderazgo en múltiples niveles.

A medida que las empresas se vuelven más planas u horizontales, es decir, que cuentan con menos niveles de gestión entre el personal y la dirección de la compañía, hay una mayor presión hacia el auténtico rol de los jefes.

La filosofía de este tipo de estructuras organizacionales se basa en que los trabajadores son más productivos cuando están directamente involucrados en la toma de decisiones y no solo siguen las órdenes de superiores.

Por ello, esta forma de organización promueve la colaboración y participación de los trabajadores a través de un proceso de toma de decisiones descentralizada, donde prime la flexibilidad y una cultura de adaptación a los cambios.

"Como la comunicación es más fluida, la toma de decisiones también lo es. Las estructuras planas hacen sentir a los empleados parte de las decisiones estratégicas de las compañías. Son más horizontales. No tienen superiores, sino pares", indicó el especialista en comunicación organizacional, Luis Fernando Martin.

Como resultado de esta ideología, están surgiendo una gran cantidad de estilos de liderazgo no convencionales.


El que es amigo y su par

  • Pro: en las estructuras de organizaciones planas, los líderes son a menudo vistos como compañeros que no tienen miedo a ensuciarse las manos.
  • Contra: en determinadas ocasiones, no es tan fácil separar el trabajo de la amistad, lo que puede generar más de un conflicto laboral y personal.


El gerente transparente

  • Pro: hoy en día, los empleados quieren tener líderes auténticos y transparentes que les orienten. Este tipo de jefes son personas emocionalmente reactivas que dicen lo que sienten sin importar las consecuencias.
  • Contra: cada vez es más común que los empleados quieran sentirse los dueños de lo que hacen en lugar de seguir solo órdenes.


El líder servicial

  • Pro: este tipo de jefes se centran en la figura del individuo como parte fundamental de la empresa y el directivo tiene que asumir un rol de coach sin esperar nada a cambio.
  • Contra: a pesar de que el liderazgo de servicio involucra y capacita a los empleados, si el líder se queda en el papel de "servidor" las cosas pueden ser problemáticas si, por ejemplo, hay que tomar decisiones rápidamente.


Fuente: La República de Colombia (Ripe)

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