¿Quedarse o irse? La decisión por la que pasan hijos de productores lecheros

A pesar de que en algunos casos es una cuestión de tradición heredada, hay jóvenes que deciden abandonar el rubro
La lechería no está en su mejor momento y no porque no siga siendo el cuarto rubro de exportación y uno de los sectores estratégicos del país a nivel económico, sino porque muchos de quienes están encargados de seguir con la herencia familiar prefieren irse del sector.

Sin embargo otros, a pesar de no vivir la mejor época, eligen quedarse y seguir con un oficio que aprendieron de sus padres y abuelos. ¿Qué hace que jóvenes con vidas vinculadas al sector tomen caminos tan distintos?

En los últimos años la cantidad de productores bajó notoriamente: en 2015 hubo 1.000 productores menos que los que había en 2008, según el Anuario Estadístico Agropecuario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

Esteban Braga, de 21 años, es de esos jóvenes que eligieron quedarse en el sector lechero. Hace dos años y medio que está al frente del establecimiento El Rebenque junto con su padre. En diálogo con El Observador, aseguró que decidió seguir con el negocio porque su familia siempre estuvo en el rubro. Hace 61 años que su abuelo empezó la tradición con la apertura de un tambo.

"Una vez que estás en el sector es muy difícil salir", señaló. Sin embargo, consideró que "los jóvenes no tienen ningún incentivo ni desde las gremiales ni desde el gobierno para quedarse en el agro".

Diego Rodríguez, zonal de Conaprole de Ciudad Rodríguez, en San José, es el primer contacto que tiene el productor lechero con la empresa, ya que es el que se encarga de informar sobre la calidad de la leche.

En diálogo con El Observador, Rodríguez dijo que la posibilidad de que los jóvenes se queden en el sector lechero depende de "la apertura de padres a hijos, de que los hagan partícipes del establecimiento, no solo para trabajar, sino que también se les remunere y se les permita dar opiniones".

"Es necesaria una apertura de cabeza, porque a veces muchos abuelos siguen al frente del establecimiento y tienen una forma distinta de producir que sus hijos y nietos", agregó.

Desde las gremiales consideran que hay un incentivo para que los jóvenes trabajen, pero señalan que el gobierno podría dar más flexibilidad en préstamos, con cuotas que puedan extenderse, por ejemplo, durante 12 años. Hoy los préstamos del Banco República para los productores lecheros son, por lo general, a ocho años.

De todos modos, destacó que hay productores que se han quedado en los últimos tiempos y han logrado crecer.

Milton Panzardi, productor de la zona de San José, hace 36 años que está en el sector, pero su estadía en el rubro lechero tiene fecha de vencimiento. Cerrará el 31 de marzo próximo su tambo ya que sus hijas no quisieron seguir al frente de su establecimiento. Para el productor no es fácil dejar la actividad que realizó durante toda su vida.

Para él no hubo crisis peor que la que está atravesando el sector lechero en estos momentos. "Antes uno se endeudaba para crecer, ahora uno se endeuda para no fundirse, para mantener el capital; a esta edad no puedo endeudarme por este motivo, así que voy a cerrar", manifestó.

Con un pie adentro

A pesar de que sus hijas no seguirán con el tambo, continuarán vinculadas con el rubro, ya que ambas trabajan en Conaprole. Además, Panzardi se quedará con una porción del campo y algunos animales, principalmente para mantenerse activo.

Lucía, una de sus hijas, no siguió con el emprendimiento familiar porque no ve rentable el sector agropecuario en estos momentos. En 2007 ella y su pareja pensaban seguir adelante con el tambo, pero con la sequía de ese año su padre no pudo pagar empleados y no obtuvo ganancias suficientes. Eso llevó a la joven de 30 años a buscar un trabajo más seguro, que finalmente consiguió en Conaprole.

Gerardo Perera, director de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), sigue el tema de los jóvenes productores de cerca, así como también las dificultades que se presentan para mantenerlos en el sector. Desde la gremial se pidió la creación de incentivos para los que recién empiezan en el sector lechero. Uno de esos incentivos se concretó en Tambo joven, una línea de crédito preferencial para los productores con menos experiencia.

Actualmente hay 10 proyectos aprobados y quien lo solicita pone como garantía la propia inversión. Otro de los incentivos para retener a los jóvenes es dar apoyo de becas para quienes estudien carreras vinculadas con el sector.

Aún así hay quienes ponen en la balanza el poco capital, la inestabilidad del sector y el margen de ganancia que les quedaría, y deciden emigrar hacia otros rubros.

(Producción: Romina Peraza)