Queja masiva en el Teatro de Verano por la calidad del sonido

La murga Los Patos Cabreros debió reiniciar su espectáculo

Apenas iban unos minutos de la actuación de Los Patos Cabreros, en la madrugada de este viernes 19 en el concurso de agrupaciones de carnaval en el Teatro de Verano Ramón Collazo, cuando en una situación inédita y sorprendente masivamente el público ubicado en las dos plateas se puso de pie y comenzó a protestar por la mala calidad del sonido, motivando que el espectáculo se detenga.0

El escenario del Parque Rodó estaba colmado, con más de 4.000 espectadores, cuando surgió el problema.

La murga, varios minutos después, solucionado el problema, nuevamente inició el espectáculo y pudo completar su presentación ante el jurado (correspondiente a la segunda rueda), exponiendo un show de alta calidad que confirma su chapa de candidata a pelear por el primer premio, logro que alcanzó en el carnaval de 2015 y ahora defiende en una categoría que tiene 19 conjuntos en competencia.

En relación a los últimos años, los técnicos y el equipamiento de la empresa que brinda el servicio del sonido en el Teatro de Verano no han experimentado cambios relevantes, no obstante desde que el concurso se inició este año (el 25 de enero) prácticamente en todas las noches han surgido inconvenientes. El Observador habló con integrantes de la empresa, pero éstos prefirieron no realizar declaraciones, al menos por el momento.

La mayoría de los conjuntos han tenido dificultades con el sonido, de mayor o menos envergadura, lo que ha motivado quejas de los directores y componentes por una adversidad que no se ha solucionado. Es bueno señalar que han sido afectados tanto los conjuntos de los más trascendentes, dada la calidad de sus propuestas e hinchadas, como otros que están haciendo sus primeras armas en el carnaval.

Los problemas, por otra parte, se han generado incluso cuando los conjuntos invierten un dinero adicional para que un experto en sonido, por ellos contratado, sea el encargado de musicalizar el show. Eso sucedió, por ejemplo, en esta instancia de actuación de Los Patos Cabreros.

Un acople y luego el desastre

En el caso de Los Patos Cabreros, murga caracterizada entre otros aspectos por la calidad de su coro y su variada y rica musicalidad, apenas comenzó su show de 45 minutos con una clarinada se escuchó un fuerte acople y, de inmediato, el sonido fue el adecuado en los monitores que en el escenario apuntan hacia los murguistas, según estos confesaron tras bajar del escenario, no obstante el sonido de la batería era inapropiado, sobre todo el del bombo, y por otra parte hacia el público la calidad era deficiente; casi no se comprendía lo que la murga cantaba.

Eso motivó que en pocos segundos se generalizara una masiva protesta hacia la zona donde está la consola de audio, al costado del recinto del jurado. Algunos protestaban a viva voz y otros se quejaban con silbidos. Nunca se había observado algo similar en el marco de este concurso.

Los murguistas, sorprendidos, detuvieron su actuación, pidieron calma al público y el telón se cerró, por indicación del presidente del jurado, profesor José Cozzo.

Corregido el problema, tras varias pruebas del sonido, Álvaro Recoba, maestro de ceremonias en el escenario del Parque Rodó, volvió a presentar a la murga que luego logró cumplir con la totalidad de su presentación.

Desde el conjunto se señaló a El Observador que "hay errores que pueden ocurrir, no hay mala fe, nos tocó esto, le pasó a otros conjuntos, pero por suerte pudimos empezar de nuevo y todo salió bien".

Lo que dice el reglamento

El reglamento, indicó una fuente vinculada al jurado, expresa que ningún conjunto puede por su decisión detener la actuación, incluso ello puede ameritar su descalificación, no obstante esta vez la gente incidió con su actitud, la murga siguió cantando y solo detuvo su actuación cuando se le indicó desde la organización; luego fue el presidente del jurado quien autorizó el reinicio del espectáculo.

Por otra parte, autoridades de Daecpu (institución organizadora del concurso) consultadas por El Observador dijeron que están analizando en profundidad el tema del sonido para adoptar medidas a corto y largo plazo tendientes a que la calidad del mismo sea óptima, para beneficio de los carnavaleros y del público. "Los carnavaleros y la gente hacen un gran esfuerzo, también la gente del sonido, tenemos que solucionar esto entre todos", dijo un directivo.

En la noche del viernes, antes de lo sucedido con Los Patos Cabreros, se habían generado dificultades severas en el sonido durante la actuación de los humoristas Los Chobys. Desde la platea se apreció que más de un componente hacía, en plena actuación, airados reclamos por esa situación. No obstante, en ese caso, como en otros, la función no se interrumpió, cosa que sucedió durante la presentación de la murga, según constató allí El Observador, pero exclusivamente porque la gente perdió la paciencia.

"Pago $ 360 todas las noches, he venido más de 10 veces y el sonido este año es un desastre, es una falta de respeto para los carnavaleros y para nosotros", dijo una persona en uno de los corredores luego del suceso.

A propósito de toda esta situación, ya es frecuente que en las tradicionales "mechas" (agregados que los carnavaleros hacen a los libretos originales de los espectáculos) diga presente en varias propuestas alguna alusión al tema de las dificultades en el sonido en el Teatro de Verano, lo que genera de inmediato la aprobación del público.

Si bien se está estudiando el tema, algunos carnavaleros mencionaron que la cantidad de equipos electrónicos en uso simultáneo en el Teatro de Verano (celulares, tabletas, micrófonos, consolas, cámaras, etcétera), en manos del público y de los profesionales de los medios de comunicación y otros trabajadores del escenario del Parque Rodó, podrían estar influyendo, lo que se viene analizando.


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