¿Quién defiende a la oveja?

Búsqueda de nuevas herramientas productivas contrasta con ataque de perros
Dos acontecimientos ocurridos en la última semana en la Estación Experimental Mario A. Cassinoni (Eemac) de la Facultad de Agronomía en Paysandú tuvieron la virtud de mostrar en apenas 48 horas las dos caras de la producción ovina en el país.

Una cara fue la jornada realizada el viernes pasado para presentar el proyecto denominado Mejora de la rentabilidad de la producción ovina mediante el adecuado uso de recursos genéticos disponibles en el país. El proyecto analiza cinco biotipos maternales de las razas Corriedale, Corriedale Pro, Merino Dohne, Highlander y Romney Marsh. Se investiga el comportamiento reproductivo y productivo, en lana y carne, con el fin de brindar herramientas a los productores para sus decisiones.


La otra cara se hizo visible el domingo pasado cuando tres perros Rottweiler (¿escapados de su dueño?) llegaron hasta la Eemac y atacaron a los carneros y capones. Dos carneros del proyecto –uno Romney y otro Highlander– murieron; tres quedaron heridos, al igual que siete carneros, al miércoles pasado. Un cachorro Maremma que estaba con las ovejas de cría en otro piquete evitó un daño mayor.


Es evidente que el rubro ovino se encuentra en un cruce de caminos donde su propia viabilidad está en juego debido a las restricciones que padece desde hace años, en un escenario de buenos precios y demanda sostenida en carne. Y recuperándose el valor de la lana en los mercados. Pero el abigeato y el ataque de perros es un flagelo que no se ha podido parar. Por eso es bueno preguntarse: ¿quién defiende a la oveja?


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