Quién viste a Melania Trump (y quién no)

La administración de Trump ya se enfrenta a detractores en el mundo del diseño, aunque algunos decidieron tender puentes
Durante ocho años, Michelle Obama fortaleció los lazos entre la Casa Blanca y la moda. No solo visibilizó el trabajo de diseñadores jóvenes y los ayudó a consolidar sus carreras (como Jason Wu o Prabal Gurung), y vistió algunos diseños de las máximas casas de alta costura (Givenchy o Versace), sino que también utilizó a la moda identificarse con la gente común y corriente, luciendo en varias ocasiones piezas de tiendas accesibles como ASOS o J Crew.

Con la experiencia de contar con una primera dama que celebró y enalteció al diseño estadounidense y lo utilizó como herramienta para acompañar su personalidad y sus causas, el mundo de la moda llegó a una encrucijada cuando Donald Trump ganó la presidencia del país ante la sucesora de Michelle Obama, Melania Trump.

Muchos diseñadores que apoyaron la candidatura de Hillary Clinton (notoriamente Marc Jacobs), rechazaron inmediatamente crear lazos con la nueva administración. La diseñadora Sophie Theallet publicó una carta abierta pidiendo a la industria que no trabajara con Trump. "La retórica de racismo, sexismo y xenofobia desatada por su marido en la campaña presidencial son incompatibles con los valores con los que nosotros vivimos", dijo. "Invito a mis colegas a que hagan lo mismo. La integridad es nuestra única moneda".

Tom Ford fue otro de los diseñadores que no cree que la nueva primera dama deba vestir sus diseños, pero por otra razón. "Incluso si Hillary hubiese ganado no debería de vestir mis prendas, son demasiado caras. No lo digo de mala manera, tiene su costo fabricarlas. Pienso que la primera dama tiene que identificarse con todo el mundo", afirmó.

Del otro lado de la pasarela se encuentran diseñadores de peso como Diane Von Furstenberg, Tommy Hilfiger y Carolina Herrera, que declararon que vestirían a la primera dama y respetarían su investidura. "Nuestro rol como parte de la industria de la moda es promover la belleza, la inclusión y la diversidad. Debemos todos ser lo mejor que podemos ser e influenciar con el ejemplo", dijo Von Furstenberg.

Melania Trump

Para sus apariciones durante la campaña, Melania vistió más que nada grifas europeas, notoriamente Gucci (una blusa rosada cuyo moño en inglés lleva el nombre de pussy bow y despertó asociaciones con los infames dichos de Trump), Roland Mouret (un vestido negro con escote bardot) y Roksanda Ilincic (un vestido blanco con mangas globo que en su tienda online se agotó en una hora).

Sin embargo, para su primera aparición luego del triunfo de Trump, la nueva primera dama se adueñó del estilo personal de Hillary Clinton y lució un mono blanco de Ralph Lauren.

Vestida de primera dama

Melania Trump

Una vez comenzados los eventos oficiales previos a la asunción, la nueva primera dama cambió la pisada.

El jueves Melania vistió un abrigo hecho a medida del diseñador neoyorquino Norisol Ferrari, inspirado en la iconografía militar, mientras que en la noche lució un vestido también a medida en un tono dorado y brillante confeccionado por Reem Acra, diseñador de origen libanés y neoyorquino conocido por sus trajes de novia.

Para la ceremonia inaugural Melania se vistió este viernes con un vestido y un abrigo estructurado celeste diseñados a medida por Ralph Lauren. Esta nueva colaboración resulta contundente, debido a que el creador vistió a Clinton en todas sus apariciones en público, incluyendo los tres debates más importantes contra el presidente electo.

Varios medios apuntaron la similitud entre este diseño y el elegido por Jackie Kennedy en la asunción de su marido en 1961.

Desde este viernes el mundo de la moda estará vigilando cada paso de la primera dama, ya que ella, según afirmó la diseñadora Vera Wang, "tiene que apoyar a la moda estadounidense, como hicieron sus predecesoras".


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