¿Quiénes son los otros "Julio Bocca" del Sodre?

El trabajo, las historias y las motivaciones de los directores de cada uno de los otros cuerpos estables del Sodre y del recién reinstaurado Coro de niños, todos equivalentes jerárquicos del exbailarín pese a ser menos visibles
Los otros "Julio Bocca" del Sodre
Por su perfil, por su trayectoria, y por tratarse de uno de los nombres más destacados del ballet internacional, es más probable que se conozca el hecho de que Julio Bocca dirige el Ballet Nacional a que se reconozca a los directores de otros cuerpos del Sodre.

Jerárquicamente, el exbailarín argentino comparte rango con otros tres hombres, que dirigen a los otros cuatro cuerpos estables del Sodre: el Coro Nacional, la Orquesta Sinfónica y la Orquesta Sinfónica Juvenil (el Conjunto de Cámara no tiene director).

Sin tener el rango de cuerpo estable (de momento), pero con responsabilidades similares se encuentra el director del Coro de niños, recientemente reinstalado luego de estar activo en las décadas de 1980 y 1990.

Estas cuatro personas no tienen el nivel de exposición pública de Bocca, pero cuentan con historias y metodologías de trabajo que también conforman y dan su impronta al resto del esqueleto artístico del Sodre.

Martín García- Orquesta Sinfónica del Sodre

Martín García Sodre

Martín García recuerda los nervios y el vértigo que sintió cuando se paró por primera vez ante una orquesta. Fue en el Teatro Solís, en 1997, como parte de su examen universitario de dirección orquestal. Algunos años antes, ya con su vida consagrada a la música, se dio cuenta de que su intención era la de "transmitir la música que otros escribieron, decirlo con mi propia voz". Así fue como se hizo director.

Casi veinte años después, el pasado jueves, se estrenó el ballet Carmen, la más reciente colaboración entre la Orquesta Sinfónica del Sodre y el Ballet Nacional, dirigido por Julio Bocca. Con menos nervios –y gemelos del Capitán América en su traje– García se paró al frente de la banda.

El vínculo de García con el Sodre también tiene que ver con el argentino, quien lo convocó tras su llegada para ser el Director musical del BNS. García ya había dirigido esporádicamente a la Orquesta desde 2003, pero este nuevo cargo implicaba su dirección ante cada presentación del Ballet.

Luego llegaron los problemas salariales, los paros, y el uso de las pistas grabadas, hasta que a comienzos de este año García – que define a esos momentos como "dolores de parto ya superados"- asumió el rol de director de la Orquesta. "Eso implica una responsabilidad total sobre las actividades de la orquesta", explicó, en referencia a la programación de las presentaciones, la convocatoria de artistas invitados, el trabajo técnico y artístico del sonido del ensamble y la ocasional selección de músicos.

"Cuando era estudiante recuerdo haber leído un libro que decía que la dirección es solo un 10% del trabajo del director; el resto son otras cuestiones, incluso extramusicales".

El día de trabajo de García comienza con el ensayo de la Orquesta, y luego dedica el resto de la tarde a los aspectos de planificación y gestión de las actividades. En la noche, "el único momento en el que puedo hacerlo", comentó García, es turno del estudio, "quitándole el tiempo a otras cosas".

La planificación se realiza con al menos un año de antelación, y algunas incluso con dos años, establece García. "En el mundo que vivimos, con el tipo de agenda que manejan los artistas y con la planificación que requiere esto tenemos que tener en cuenta la conformación de la Orquesta en cualquier momento del año, lo que nos hace falta, la relación con las editoriales que nos alquilan las partituras cuando se pagan los derechos, en casos de obras más recientes. Todo eso requiere mucho tiempo", dijo García, quien aclaró que además se deben tener en cuenta otros factores como las temporadas de Ballet.

Su trabajo en la Orquesta del Sodre le quitó tiempo como para trabajar en otros proyectos, como la orquesta Esterhazy, dedicada a interpretar piezas del siglo XVIII, y creada por García junto a algunos amigos. "Mantener una actividad sinfónica independiente es un gran desafío, además que a medida que uno se va profesionalizando en una profesión que es difícil; todas las actividades satelitales tuvieron que ser dejadas de lado".

García asegura que no posee un compositor o una obra que considere favoritas. "Con los directores suele suceder que dicen que su preferida es la que están dirigiendo. Y es cierto, porque la cercanía produce atracción, y en este caso el trabajo es incorporarla, por lo que se genera un enamoramiento". El director reconoce que se fanatiza por un espectro muy amplio de música. "Fuera de acá escucho música que no es clásica, porque lo necesito. Escucho desde tango hasta Sinatra."

El director define a la Sinfónica, que este año celebra sus 85 años de existencia, como "el eje de casi toda la actividad artística del Sodre", por su vínculo con los otros cuerpos estables. Acompaña al Ballet y al Coro en sus presentaciones, además de colaborar con la Orquesta Juvenil.

"No hay una fórmula para desarrollarse esta profesión: es una de las de más difícil inserción laboral, y muy impredecible", consideró. "Está muy unida a la individualidad, es una profesión inasible". Pero en su caso, considera que lo ayuda el conocimiento desde hace tiempo de varios de los músicos, y un vínculo generacional particular. A sus 40 años, García conoce a algunos desde sus comienzos, y los más veteranos lo conocen desde sus inicios. Y ese conocimiento, considera, es su principal aporte.

La Orquesta se presenta en Carmen (hasta el 21 de agosto) en el Auditorio Adela Reta.

Ariel Britos - Orquesta Sinfónica Juvenil

Ariel Britos Sodre

Ariel Britos es desde 2011 el responsable de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Sodre, que nació del vínculo entre el organismo gubernamental y el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles del Uruguay, también creado y dirigido por Britos. Estas iniciativas surgen de la formación que el maestro realizó en Venezuela, bajo la tutela de José Antonio Abreu, a donde viajó luego de cursar sus estudios en Uruguay. “Abreu fue mi mentor; con él compartimos jornadas interminables de trabajo, que quizás en ese momento no me daba cuenta de lo que significaban y hoy sí. Él nos preparó para un futuro increíble”, aseguró.

El sistema se basa en la “acción social por la música”, y tiene la intención de involucrar a la mayor cantidad de niños y adolescentes posibles. “El estudio de la música no se encara desde el punto de vista de aprender un instrumento para luego integrar una orquesta, sino que con nosotros el niño empieza tocando en la orquesta. Es un aprendizaje muy empírico en el que el instrumento ya se les otorga en el primer ensayo”, describió Britos, nacido en Durazno hace 47 años.

Dentro del Sistema, explica Britos, “se desarrolla la experiencia de la vida, de la vida-vida y de la vida musical, se transmiten valores, es donde se proyectan su vida y lo que van a ser cuando sean grandes, entonces tenemos que tratar de inculcar la mayor cantidad de valores posibles”.

Responsable y metódica, pero también descontracturada. Así define este exintegrante de la Orquesta Sinfónica del Sodre (donde tocaba la viola) a la forma de enseñar a través del sistema que luego se extiende a la Orquesta Juvenil. “La música tiene que hacer feliz a quien la toca y tiene que transmitir esa felicidad al que la recibe”, dijo Britos. “Cada año llegan más aspirantes y con mejor nivel. Y muchos de ellos desde el interior”, puntualizó Britos.

El Maestro aseguró que este fue el año en el que más aspirantes a la orquesta llegaron desde el Sistema.

Su rol como director implica supervisar los ensayos que la orquesta realiza cinco veces a la semana, pero Britos también se encarga de la supervisión de otros aspectos del desarrollo de la orquesta. Los integrantes de no solo se forman musicalmente sino que también aprenden en otras áreas como la luthería y la archivología, para lo que la orquesta cuenta con un equipo de trabajo multidisciplinario que asiste al director. “Nuestro trabajo es con jóvenes y lo peor que se puede hacer al trabajar con ellos es quedarse; por eso transformamos siempre la orquesta. Ellos nos obligan a evolucionar”.

Britos reconoce una similitud con el proceso de selecciones uruguayas concebido por Óscar Tabárez. Sin embargo, remarca una diferencia clave: “Nosotros no trabajamos con la intención de que los niños sean genios musicales; simplemente les damos un espacio para sensibilizarlo en el arte y que compartan espacio con otros niños. Después hay un proceso de selección natural y algunos van a llegar a ser profesionales”.

La vocación de Britos como músico fue “espontánea y traumática”, aunque sus padres siempre apoyaron su interés. Ya siendo profesional descubrió el trabajo de Abreu y la capacidad de “desarrollo social y humano” de la música. “Yo soy director casi por accidente”, afirmó Britos. “Quería ver la música desde otra perspectiva. Cuando me puse a trabajar por el Sistema tenía claro que no quería dirigir una orquesta hasta que se hizo necesario que lo hiciera, y ahí empezaron a trabajar de otra forma”, dijo.

“Yo soy director casi por accidente

De cara al futuro, Britos no se imagina lejos de la orquesta. “No concibo esto sin mí, pero como buen papá uno de mis deseos más grandes es que si un día me toca no estar, los hijos continúen su camino, a su manera, porque nadie tiene la verdad aquí. El día que alguien le ponga el sello y diga ‘esto se hace así’, el Sistema y la orquesta tienen fecha de vencimiento”.

La Orquesta Juvenil se presentará el 9 de setiembre en el Auditorio Adela Reta con el concierto Identidad.

Esteban Louise - Coro Nacional

Esteban Louise Sodre

Desde los 8 años, Esteban Louise está vinculado a los coros, primero como integrante y luego como director. El cambio de rol tuvo su inicio a los 15 años, cuando como miembro del coro Entre Voces integró un grupo que estaba destinado a homenajear a una docente que se retiraba. “Nadie sabía quién podía dirigir y entonces me empujaron para adelante y lo terminé haciendo yo, y ese fue mi primer acercamiento”, recordó. “Ahí fue cuando le encontré el gustito y me di cuenta que era algo que me interesaba investigar”.

Louise es egresado de la Escuela Universitaria de Música, donde recibió los títulos tanto de director coral como orquestal. “Eso me ha permitido al momento de dirigir obras en las que participa la Sinfónica, desarrollar las dos tareas, y también mantener una carrera en paralelo”, dice en referencia a sus tareas como director invitado de la Filarmónica de Montevideo, de la Orquesta Sinfónica del Sodre y de la Banda Sinfónica de Montevideo, los tres cuerpos profesionales del medio local.

“El director es uno solo, sea en una orquesta o en un coro. Eso es lo que siento cuando me enfrento a un grupo. La interpretación es la misma, cambia el aspecto técnico porque en un caso el instrumento es la persona misma, con sus sensibilidades y con cosas muchos más cercanas sentimentalmente; mientras que en el otro caso el marco técnico es distinto porque el instrumento es ajeno a la persona”, comparó Louise.

En 2010 fue convocado para hacer una suplencia como director del Coro Nacional. El director por ese entonces, Antonio Domenighini, se iba a dirigir a Argentina. Louise, quien ya había dirigido como primera experiencia la ópera Lucía de Lamermoor, se quedó con el puesto.

Fue así que este tenor se convirtió en el director más joven en ocupar el cargo, con 24 años. “La juventud fue un factor importante. Siempre nos llevamos bien con los integrantes del Coro, pero cuando ingresé era siempre evaluado por los miembros más veteranos, con los que tengo desde siempre una relación de admiración y respeto, porque ellos me han enseñado mucho. Me encontré con gente que tenía los años de experiencia en canto que equivalían a lo que yo tenía de vida; entonces, fue algo muy importante e intenso”.

“Buscamos que el público se haga dueño del Coro”

Con el tiempo, el vínculo y la camaradería crecieron. Al presenciar un ensayo del coro se nota esa buena relación. Louise corrige con severidad y pide silencio constantemente a los 80 miembros del ensamble pero también hace chistes con la pronunciación italiana de las letras de La Traviata o se burla del final del primer acto, en el que el coro tiene que reírse (“esa es la parte que les sale mejor”, dice a sus dirigidos).

Más allá de los ensayos que se realizan cada noche de lunes a viernes (más fines de semana ante la inminencia de una presentación), el trabajo de Louise implica la preparación de los repertorios para óperas, conciertos sinfónicos o galas corales, los tres tipos de eventos que el cuerpo desarrolla.

Además, se encarga de cuestiones administrativas como los presupuestos. “Estamos en el camino de desarrollar nuestras propias temporadas, de llevar nuestros espectáculos a los barrios y al interior, de que el coro además de las temporadas de ópera o de los espectáculos sinfónicos tenga sus actividades autónomas y en hacer al público dueño del coro, porque es el coro de todos los uruguayos”, concluyó.

El 10 de setiembre el Coro realizará una Gala Lirica junto a la Orquesta Sinfónica en el Auditorio Nacional.

Víctor Mederos - Coro de Niños

Victor Mederos Sodre

El director del recientemente reinstaurado Coro Nacional de Niños, Víctor Mederos, siguió un camino diferente al de sus colegas, ya que luego de integrar coros desde la etapa escolar comenzó a dirigirlos incluso antes de estudiar dirección. “Siempre tuve claro que iba a ser músico, aunque no sabía específicamente que iba a hacer dentro de ese mundo”, dijo, al recordar que el interés por lo clásico llegó en forma tardía. “Yo soy del interior y era muy difícil que un niño accediera a un concierto. En aquellos momentos se pasaban los conciertos de la Orquesta del Sodre los sábados de tarde en Canal 5, pero era difícil que me enganchara con eso a esa edad”.

Del interior también proceden varios niños del Coro, que tiene como uno de sus objetivos hacer cantar a los pequeños “de todo el país”.

Mederos se formó en Uruguay y en Venezuela, en el marco del Sistema de orquestas que dirige Ariel Britos. Su vínculo con el Sodre se inició en 2004, cuando montó un pequeño coro para la ópera El barbero de Sevilla. Fue a raíz de esa incursión que Britos lo invitó a participar en la Orquesta José Artigas como asistente de dirección, camino que eventualmente lo llevó a dirigir los coros del Sistema, lo que eventualmente desembocó en el coro del Sodre. “Nada es casual, todos los puntos confluyen y nos ponen donde estamos en los diferentes puntos de nuestros caminos”, comentó al respecto. “El Coro es una idea que hay que festejar”, afirmó Mederos, que explicó además que el trabajo con niños es “encantador.

Los gurises están en una etapa en la que todo lo absorben muy rápido. Y son dicha y alegría; entonces se apropian del disfrute desde otro punto. Los adultos paulatinamente perdemos esa capacidad de sorprendernos, cosa que ellos tienen muy patente, y se sorprenden de todo”, afirmó.

“Nosotros tenemos la convicción de que los gurises tienen que tener una formación fuerte. En este caso en la formación técnico-vocal tienen un trabajo semanal, pero también un trabajo de lectoescritura”.

En su programa de enseñanza, aseguró, se cuida siempre el aparato vocal por su delicadeza. De hecho, en el ensayo los primeros minutos se dedican a ejercicios de entonación y vocalización, uno de los aspectos que Mederos enfatiza más cuando se pasa al momento del repertorio. “Pongan cara de que hay wi-fi gratis”, les dice a los niños para reforzar lo que trata de explicarles. El director recurre a chistes y comparaciones graciosas que hacen reír a los 50 integrantes, pero también es una forma didáctica de inculcarles conocimientos. Los coristas prestan atención y Mederos destaca que, por ejemplo, los celulares no son un problema durante las dos horas de ensayo.

“La idea es despertarles posibilidades” a los niños, dijo Mederos, en referencia a que algunos podrán seguir eventualmente una carrera en la música. Otros no lo harán, pero adquirirán valores como la solidaridad y la disciplina. “Todos los niños de este país tienen que tener la posibilidad de pasar por esto”. En este sentido, el flamante coro se encuentra actualmente en proceso de audiciones para llevar su cifra de miembros a los 120.

"Todos los niños del país tienen que tener la posibilidad de pasar por esto”

El Coro de niños del Sodre (por el que por ejemplo pasó Esteban Louise), no es actualmente un cuerpo estable aunque Mederos afirmó que ya se está planificando la conversión, más allá de que recién lleven dos meses de trabajo. “Eso implica que tenga sus conciertos estables y planes con los otros cuerpos”, describió.

La próxima presentación del Coro para el público es el 25 de noviembre. Antes se presentarán en escuelas y jornadas de capacitación en Paysandú.


Populares de la sección

Acerca del autor