Quiénes son los padres que 'salvaron' al Varela del cierre

Conozca las historias de cuatro de ellos

Una semana después de que la comisión directiva del Colegio Nacional José Pedro Varela anunciara su situación económica deficitaria, que lo obligó a mandar a 400 funcionarios a seguro de paro, un grupo de padres se reunió en asamblea y decidió que algo debían hacer por el colegio de sus hijos que, en muchos casos, también había sido el lugar donde ellos habían hecho la escuela y el liceo.

El 7 de enero se conformó una comisión integrada por 14 padres que, a contrarreloj, elaboraron una propuesta económica y de viabilidad que ayer fue aprobada por la Sociedad Uruguaya de la Educación (SUE) y permitió que a partir del 1º de febrero, la institución vuelva a abrir sus puertas.

La tarea, que fue y es totalmente honoraria, les insumió horas de sus trabajos y, en algunos casos, cortar las vacaciones con sus familias. Si bien su aprobación fue el puntapié inicial para evitar que el Varela cierre, los padres son conscientes que tienen mucho trabajo por delante.

El Observador conversó con cuatro de ellos para conocer sus historias.

Verónica Ortiz: "No hubo un día en que no trabajáramos por el Varela"

Veronica

Edad:
39

Profesión: Abogada especialista en derecho comercial

La hija de Ortiz va al Varela desde los 2 años. En el 2015 se despidió de la escuela y esperaba ansiosa a volver a reencontrarse con sus compañeros en el liceo de la institución de la que se siente parte.

Ortiz es una de los 14 integrantes de la comisión de padres y por ser abogada, en este último mes se dedicó junto a otros padres a negociar con la comisión directiva, con los bancos y a buscar alternativas económicas, como la idea de un fideicomiso. Mientras elaboraban la propuesta que la Sociedad Uruguaya de la Educación terminó aprobando, siempre tuvo una idea fija. "Apostábamos a que la propuesta económica y jurídica era buena. No nos planteamos nunca cambiarla. Teníamos una propuesta clara y precisa", dijo en diálogo con El Observador.

Marcelo Rolando: "Teníamos mucha confianza en nosotros"

Mauricio Rolando

Edad: 37

Profesión: Contador

La esposa de Rolando hizo toda la escuela y el liceo en el Varela y quisieron que sus hijas repitieran su experiencia. Una tiene cuatro y la otra ocho años, y nunca pensaron en cambiarlas de colegio, ni siquiera cuando parecía que en el 2016 el Varela no abriría sus puertas.

Para poder dedicarle tiempo a la comisión, Rolando debió combinar su trabajo con la elaboración de la propuesta de padres del Varela. "Necesité de la complicidad de clientes que entendieron lo que estábamos pasando", dijo a El Observador.

A pesar de que el área que le tocó fue la relacionada con la contabilidad, tanto él como los demás padres necesitaron aprender a hablarle a más de 500 personas que esperaban una respuesta sobre cuál sería el futuro del colegio. "Tratamos de transmitir lo que sabíamos y ser cautos en todo momento, no perder el objetivo de que el colegio necesitaba el apoyo de todos. Fue un momento muy lindo porque recibimos el cariño de mucha gente", sostuvo. Ayer, Rolando pudo abrazarse con otros padres y su familia por una batalla ganada. Pero es consciente de que tienen una semana para trabajar junto a la nueva comisión directiva para que el Varela abra el 1º de febrero, que habrá un par de años complejos, por lo que lo más difícil está por venir.

Mariel Camejo: "Desde el 1º de enero fue como subirse a una montaña rusa"

Mariel

Edad: 51

Profesión: Abogada especializada en derecho laboral

A pesar de que Camejo fue a escuela, liceo y universidad pública, cuando le tocó el turno de elegir una escuela para su hijo, optó por un privado. El Varela la sedujo principalmente porque era laico pero, más que nada, porque sentía que su hijo podía ser feliz allí. Y, según relató a El Observador, no se equivocó. Pasó a cuarto de liceo y va al Varela desde que tiene 5 años.

Cuando los docentes, funcionarios en general, padres y alumnos se enteraron de la situación del colegio, el hijo de Camejo sintió "mucha pena". Aunque estaba de licencia, Camejo fue a todas las asambleas y seguirá yendo, especialmente la de esta semana en la que deberán definir parte del futuro de la institución que están tratando de sacar a flote.

Enrique Villamil:"Si el barco se hunde, quiero estar en el timón"

Enrique Villamil

Edad: 45 años

Profesión: Contador

Hace tres años, Villamil y su esposa quisieron buscar un colegio para sus hijos que quedara cerca de su casa. Fue así que llegaron a la sede del Varela en Ciudad de la Costa. El menor de sus hijos pasó a 5° de escuela y el mayor a 3° de liceo. El 7 de enero, cuando en asamblea los padres resolvieron crear la comisión para intentar salvar a la institución, Villamil optó por formar parte y, dada su profesión su rol fue estudiar la viabilidad económica.

Villamil contó a El Observador que fue un mes de "trabajo muy intenso". "Estuve cuatro días sin ver a mis hijos, porque me iba de mañana cuando dormían, y volvía de noche, cuando ya estaban acostados", dijo.

En ningún momento él y su esposa pensaron en cambiar a sus hijos a otro colegio, a pesar de que reconoció que hubo altibajos en el proceso que llevó a crear la propuesta de salvataje del Varela, hasta que, finalmente, ayer fue aprobada.

Los otros padres que participaron

  • Maite Dalmao
  • Carolina Villegas
  • Alejandra García
  • Cecilia Saetone
  • Camilo Romero
  • Ernesto Farías
  • Pablo Zebraitis
  • Ignacio Porras
  • Álvaro Morere
  • Aldo Ford


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