Rafa Cotelo: carisma innato

Se hizo comunicador sobre la marcha. Entró a los medios gracias a amigos que hizo en la murga Agarrate Catalina y de ahí en más no paró. Hoy trabaja en canal 10

Por Antonella Bacelo

¿Sos de leer el horóscopo?

Sinceramente no. Me divierte la atención que se le presta, pero mi consecuente escepticismo hace que descrea de pensar que la personalidad y el devenir de una doceava parte de la población mundial sea la misma según su fecha de nacimiento.

Se dice que los de Cáncer son cariñosos, simpáticos y a la vez malhumorados, que no les gusta que le lleven la contra ni que les digan lo que tienen que hacer. ¿Te sentís identificado con algo de esto?

Bueno, después de esta descripción voy a empezar a leer los horóscopos con más atención (risas).

También se dice que son románticos, familieros y hogareños, ¿sos así?

Soy así, pero el hogar lo extiendo al círculo de amigos. Amo recibir amigos en casa, con cualquier excusa o con ninguna.

Varias veces has dicho que lo que hacés es "una porquería", ¿seguís pensando así o las nuevas oportunidades que te han surgido te hicieron cambiar de parecer?

No. En todo caso, una porquería más, que entretiene a cierta cantidad de gente. Y casi todas esas nuevas oportunidades —como casi todas las de mi vida— llegan gracias a invitaciones de amigos.

Estudiaste para ser profesor de historia y abandonaste casi al final de la carrera, ¿Te ves dando clases dentro de unos años o llegaste para quedarte en los medios?

No soy profesor de historia por más que haya estudiado y ejercido en las prácticas docentes. Mis papás son docentes y tengo un gran respeto y admiración por la profesión, por eso cuido de no adjudicarme un título que no tengo.

Ojalá tenga la energía y la capacidad para dar clases, pero no la necesidad. No quisiera volver a ejercer la docencia solamente por necesidad, sino por vocación y ganas.

¿Cómo son los preparativos de tus viajes para los programas Por la camiseta y Plan de vuelo?

De la planificación del trabajo se encargan, y muy bien, los productores. De los preparativos personales se encarga, ¡y de manera excelente!, Ana Laura (su pareja), que ya tiene una licenciatura en armar valijas, ordenar papeles e investigar sobre el clima de las ciudades a las que voy.

¿Cómo te lleva el carnaval este año? ¿Te vamos a ver en febrero de 2017 en el Ramón Collazo?

Seguramente sí y en Don Timoteo un año más. Hace varios años que vengo diciendo que es el último, pero me miento a mí mismo.

¿Cuál fue la locura más grande que hiciste tanto en lo profesional como en lo personal?

El 15 de enero del 2000 fui a decirle a Raúl Castro que quería salir en Falta y Resto. Tenía 18 años, nunca había salido en carnaval y no sabía hacer absolutamente nada.

¿Qué cosas te avergüenzan?

Mirarme en la tele o escucharme en la radio.

¿Qué te llena de orgullo y qué te hace feliz?

Disfrutar de un asado con mis hijas, mi mujer y mis amigos como si fuésemos una gran familia. ¿Qué me hace feliz? Lo mismo, pero sumale a mis viejos y en Araminda.

Es imposible nombrarte y que no se venga el Cerro a la mente de cualquiera. Para vos es más que una zona de Montevideo o un cuadro de fútbol...

Por supuesto. Es el apego y el vínculo entre sus habitantes, para con el barrio y con lo que representa. Es una historia en común, un pasado de sacrificio y lucha, un presente de sacrificio y sacrificio, y un futuro que ojalá recompense todo eso.

¿Alguna cuenta pendiente?

Salir en Falta y Resto y jugar un partido con la camiseta de Cerro en el Tróccoli.

¿Cómo te ves dentro de 5 o 10 años?

Imposible. La única certeza es que voy a estar gordo y pelado, yendo con mis hijas a ver a Cerro.