Rajoy es rechazado por segunda vez y el futuro español es incierto

Presidente en funciones no consiguió los votos necesarios y puede haber tercera elección
La derrota de Mariano Rajoy en su intento de ser investido de nuevo presidente del gobierno español abre un escenario incierto, con hipótesis que van desde que el líder conservador vuelva a postularse, que lo haga su rival socialista, o que haya comicios legislativos en diciembre, los terceros en apenas un año.

El debate de esta semana en el Congreso no deparó grandes sorpresas con respecto a las posiciones expresadas con anterioridad y Rajoy fue derrotado tanto el miércoles pasado como ayer en sendas votaciones, con 170 votos a favor y 180 en contra.

Rajoy (PP, centroderecha), ganador de las elecciones del 26 de junio con 137 escaños, sumó los 32 de los liberales de Ciudadanos y uno de una diputada regionalista canaria, mientras que tuvo en contra a socialistas, a la coalición de izquierda Unidos Podemos y a los partidos nacionalistas vascos y catalanes.

El fracaso de Rajoy, que mantiene el bloqueo político en España tras ocho meses con el gobierno en situación de interinato, llega pese a los esfuerzos de liberales y conservadores para convencer al PSOE de que se abstuviera y facilitara así la formación de un nuevo gobierno.

Rajoy hizo ayer un último intento en su discurso previo a la votación, en el que pidió a los socialistas que "devuelvan (al país) a la normalidad democrática" y permitan la formación de un gobierno para que España acabe con "la situación excepcional, sin precedentes" de un gabinete en funciones y con competencias limitadas.

El líder conservador exhortó a los diputados socialistas a que le ayuden a renovar su mandato, porque, aseguró, no existe otra alternativa.

El líder de los socialistas, Pedro Sánchez, reiteró su rechazó a un Ejecutivo conservador, ya que profundizaría la fractura social, territorial y económica, que, a su juicio, generó el mandato de Rajoy los últimos cuatro años.

En marzo pasado Sánchez fracasó en su intento de ser presidente y ahora lo hizo Rajoy.

A partir de ahora, lo único claro es que el 31 de octubre marca la fecha en la que se disolverá automáticamente el Parlamento si para entonces no fue elegido un nuevo jefe del Ejecutivo.

La primera incógnita que se plantea es qué hará el rey Felipe, a quien corresponde proponer un candidato, previa consulta con los líderes parlamentarios para conocer su opinión. No obstante, el actual bloqueo, con cada sector político enfrascado en sus posiciones, hace difícil que, al de menos de manera inminente, pueda salir un nombre que concite consenso.

Elecciones locales
Los partidos miran ahora al 25 de setiembre, día en el que se celebrarán elecciones en las regiones de Galicia y País Vasco, por si el PP sale reforzado en ambas y puede llegar a algún acuerdo de colaboración con los nacionalistas vascos.

De hecho, el propio Rajoy podría volver a postularse y, hace unos días ya dijo que pretende perseverar en ese objetivo.

Todo el PP enfatiza que Rajoy seguirá siendo su candidato, pero el expresidente del gobierno socialista Felipe González (1982-96) le sugirió que se aparte y que los populares propongan otro nombre que pueda suscitar menos rechazo.

Una de las preguntas que no tiene respuesta es cuál será la actitud del actual líder socialista, Pedro Sánchez, que, aparte de dar el "no" a Rajoy, dejó claro que no quiere que se repitan las elecciones en diciembre próximo.

Cómo conjugar ambos factores es algo que sólo está en la mente del dirigente socialista, que tendría difícil intentar repetir su candidatura al gobierno, dado que tiene menos escaños que hace unos meses y su aliado de entonces, Ciudadanos, apoyó en esta ocasión a Rajoy.

Plantear un candidato del PP distinto a Rajoy o un independiente podría facilitar el desbloqueo de la situación, pero Sánchez no da pistas, aunque ayer apeló de modo genérico a las "fuerzas del cambio" presentes en el Parlamento para buscar una solución al "atasco político", quizá un indicio de que podría dar un paso adelante e intentar aglutinar una mayoría.

Mientras tanto, en su partido se escuchan voces que piden un debate interno sobre el papel que deberán desempeñar los socialistas en la gobernabilidad del país.

El reloj empieza a correr y, si antes de dos meses el Congreso no elige un nuevo jefe del Ejecutivo, habrá elecciones en torno a Navidad, las terceras en un año.

Felipe González cree que el PP debe presentar una alternativa
El expresidente del gobierno español Felipe González dijo que el conservador Partido Popular (PP) debe presentar a un candidato alternativo a Mariano Rajoy para la jefatura del Ejecutivo de España.

El socialista González aseguró el pasado 24 de agosto en una entrevista con La W Radio colombiana, que no había alcanzado mayor divulgación hasta ayer, que España vive "una paradoja", ya que el PP, partido más votado en las pasadas elecciones, cuenta con un "candidato que es el más vetado".

En su opinión, no solo cuenta con esa mala imagen entre otras fuerzas políticas, sino también "dentro de su propio electorado que tiene un profundo rechazo".

"Ha perdido una gran credibilidad entonces el sentido de la responsabilidad y el sentido de Estado no es atribuible solo a los demás, sino y fundamentalmente a los que tienen más votos que los demás", comentó.

El expresidente del gobierno dijo que están poniendo una presión "casi en forma de chantaje" sobre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), del que forma parte. Asimismo, explicó que "los partidos políticos deben asumir la responsabilidad, si no pueden formar gobierno, de no impedir que otros lo formen".

Ese fue, en su opinión, "la gran responsabilidad" de Rajoy, puesto que, según recordó, votó en contra del candidato de su partido, Pedro Sánchez, cuando se sometió a una investidura fallida tras las elecciones del 20 diciembre de 2015.

Entonces, Sánchez contó con los votos a favor de su partido y de Ciudadanos, pero el rechazo del PP, así como de Podemos.

"Es inaceptable que se responsabilice al PSOE de una situación que no ha provocado, han provocado otros desde el 20 de diciembre, pero en todo caso espero que se imponga la racionalidad y el interés general de España antes que repetir unas terceras elecciones", apostilló González.

El pasado miércoles, Rajoy obtuvo el voto favorable de 170 diputados y no logró superar la mayoría absoluta en el Parlamento, situada en 176. En una segunda votación celebrada ayer tampoco logró una mayoría simple (ver nota arriba).

Para González, el sistema electoral español debería ser "de listas abiertas". De esa manera, los ciudadanos podrían elegir "no solo los bloques cerrados de los partidos políticos", sino "tachar" a quienes no quieren "encabezando una lista".

Fuente: EFE

Populares de la sección