Rajoy se empeña en presidir a España pese a segundo fracaso

El Partido Popular rechazó la propuesta de aliado de nominar a un candidato alternativo
Los conservadores españoles cerraron filas ayer sábado en torno a su líder Mariano Rajoy, que seguirá intentando ser investido presidente del gobierno después de fracasar esta semana, mientras los socialistas mantienen la incertidumbre sobre una posible alternativa.

La noche del viernes, Rajoy, líder del Partido Popular (PP), fracasó por segunda vez en cuarenta y ocho horas en su intento de ser investido presidente del gobierno, cargo que desempeña de forma interina desde el pasado diciembre.

El jefe conservador cosechó en ambas ocasiones en la cámara baja el mismo resultado: 170 apoyos, insuficientes frente a los 180 "noes" de los socialistas, la izquierda antiausteridad Podemos y los partidos nacionalistas vascos y catalanes.

En medio de este bloqueo, una iniciativa que ha sentado mal a los demás partidos es la decisión del gobierno interino del PP de proponer para un cargo directivo del Banco Mundial a su exministro de Industria José Manuel Soria, quien renunció en abril tras verse citado en el escándalo de los papeles de Panamá.

Los socialistas y Podemos pidieron por ello ayer la comparecencia urgente en el Parlamento del ministro de Economía, Luis de Guindos, para que dé explicaciones.

Pese a todo esto, el PP va a defender en las próximas semanas su "derecho a gobernar y a volver a intentarlo" con Rajoy, afirmó ayer la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, tras reunirse en Madrid la ejecutiva nacional de la formación. Cospedal dejó también claro que el PP no se plantea sustituir a Rajoy y promover a otra figura para desatascar la situación.

Según ella, en la reunión hubo un "clima de unidad, de fortaleza y de ánimo y de entereza con el presidente de nuestro partido y nuestro candidato". El mensaje estaba dirigido al partido centrista Ciudadanos, que apoyó la investidura de Rajoy tras firmar un acuerdo con 150 medidas.

Ante el esperado fracaso de la segunda votación, su líder, Albert Rivera, había invitado al PP a presentar un candidato "con una investidura viable".

Incluso algunos socialistas han dado a entender que sin Rajoy al mando, considerado un símbolo de años de corrupción dentro de su partido, podrían dejar al PP gobernar. Los partidos españoles temen que el país vaya a unas nuevas elecciones en diciembre si persiste el bloqueo político.

Según los plazos legales caerían el 25 de diciembre, y serían las terceras en un año, después de las de diciembre de 2015 y las de junio, ganadas ambas por el PP aunque sin mayoría absoluta. El expresidente del gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) hizo desde Valencia un llamamiento al entendimiento, señalando que "pactar no es traicionar" y advirtiendo que unas terceras elecciones supondrían una "batalla" contra la abstención.

Esperando a los socialistas

Pedro Sánchez, líder del partido socialista PSOE, segunda fuerza parlamentaria, abrió el viernes la posibilidad de liderar un ejecutivo "de cambio", y el sábado llamó desde Galicia (noroeste) a entenderse "entre todas las fuerzas políticas del cambio y poner fin al fracaso de Mariano Rajoy".
La incógnita está ahora en saber cómo haría Sánchez para aglutinar a fuerzas con visiones opuestas en diversos asuntos, si es que realmente quiere formar una coalición de gobierno.

Los izquierdistas son partidarios de celebrar un referendo sobre la independencia de Cataluña, exigido por los secesionistas e inaceptable para Ciudadanos y PSOE.

Rivera, por su lado, recordó las medidas pactadas con Rajoy para su investidura fallida, y sin decantarse por el PP o el PSOE, se comprometió ayer a "apoyar el desbloqueo de este país si alguien viene con las 150 reformas de Ciudadanos y con apoyos suficientes para su investidura".

El lunes, el rey Felipe VI se reunirá con la presidenta de la cámara baja del Parlamento, Ana Pastor.
Tras esto, el monarca deberá decidir si convoca con más o menos celeridad una nueva ronda de contactos con los líderes políticos para ver a qué candidato encargar la formación de gobierno.

Promesa de evitar otra elección

Al presidente en funciones le faltan seis diputados para conseguir esa mayoría absoluta fijada en 176. Como cuenta con la oposición de la izquierda que representa la coalición Unidos Podemos, cuyo líder es Pablo Iglesias, al igual que con la de los grupos nacionalistas y separatistas, Rajoy ha pedido una y otra vez a los socialistas de Pedro Sánchez que, con sus 85 diputados, se abstengan para que él pueda formar gobierno. Rajoy reafirmó ayer que si el PSOE mantiene su "no", los socialistas serían responsables de que hubiera unas terceras elecciones.

A partir de ayer, los grupos parlamentarios españoles disponen de apenas dos meses –exactamente hasta el 31 de octubre– para evitar la disolución de las Cortes y, con ella, la convocatoria de nuevos comicios.

El jefe del Estado decidirá si convoca o no una nueva ronda de contactos con los líderes políticos parlamentarios para desbloquear la situación.Todos los líderes políticos se comprometieron en la pasada campaña electoral a que no habría terceras elecciones.

Lo hicieron tanto Rajoy y Sánchez como Iglesias y Rivera durante el debate televisivo que reunió a los cuatro el pasado 14 de junio y que siguieron entre 10 y 15 millones de españoles. Por su parte, el expresidente del gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero dijo ayer que unas terceras elecciones menoscabarían la confianza de los ciudadanos en los políticos y abogó por un pacto entre partidos para salir del impasse.

Fuente: AFP, EFE

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