Raúl Sendic, entre el bullying y la autofagia

Nadie le balizó el camino a la oposición contra el vice, como Danilo Astori

Conociendo lo poco que conozco sobre la forma de ser y actuar del presidente Tabaré Vázquez, diría que la defensa que hizo en estas horas del vicepresidente Raúl Sendic obedece a varios factores cuyos orígenes son muy distantes entre sí: por un lado, el político que, de acuerdo a la cultura reinante en el país indica que (no me digan que es exclusivo de Vázquez) hay que defender al compañero incluso a veces de lo indefendible; por otro apeló a esos resabios de muchacho de barrio que, soy muy consciente, no desaparecen con el tiempo y que, al menos en épocas pretéritas, reivindicaban el principio de que en el piso no se le pega a nadie.

Intento que sea una explicación y no una justificación.

Al referirse a la situación de Sendic, Vázquez usó dos palabras que no figuran en la Real Academia Española.

Primero, "bullying", un anglicismo muy utilizado por la psicología infantil para definir el acoso y agresión persistente contra un niño o joven, normalmente en su centro de estudios, por parte de sus pares.

Quiero creer que no usó el término en su justa acepción y que no se refería a los golpes que Sendic, ubicado por la alegoría del presidente en el papel de alumno (cualquier broma con el título académico ya no es original), puede estar recibiendo de sus pares.

Primero porque se alude a campañas de medios y de la oposición que se dedica esta última a hacer lo que la política ha sido toda la vida: escenario de un bullying permanente donde se trata de dañar al adversario para ganarle.

¿Son justos tantos golpes a Sendic? "Guerra justa es aquella que es necesaria", escribió Nicolás Maquiavelo en El Príncipe.

Pero Vázquez usó otra palabra para referirse a las desventuras de Sendic: "autofagia". La RAE no la registra aunque sí las enciclopedias médicas y es, básicamente, cuando un órgano se come a sí mismo o un cuerpo se alimenta de sí mismo.

Este sí es un claro mensaje para la izquierda. Y si bien apareció perdido entre otras alusiones y defensas polémicas lanzadas por el mandatario, ese aspecto es el ying y el yang de buena parte de lo que le pasa a Sendic. Y el protagonista de la autofagia tiene nombre y no es cualquier nombre: Danilo Astori.

Plata y gay

Astori y Sendic llevan casi 20 años pisándose los juanetes. En campaña electoral ocurrieron al menos dos hechos que pintan la relación entre el vicepresidente de la República y el ministro de Economía.

Astori acusó sin medias tintas a Sendic de haber puesto plata para que el dirigente salteño e intendente Andrés Lima lo abandonara y se fuera con a su grupo.

Y el protagonista de la autofagia tiene nombre y no es cualquier nombre: Danilo Astori.

Un dirigente astorista de primera línea recorrió departamentos del litoral diciendo que si se iban a inclinar por apoyar a Sendic la iban a pasar brava en la campaña cuando se lanzara la información de que era gay. El actual vicepresidente confirmó el hecho al programa En la Mira de VTV y negó su condición de homosexual, un asunto de la vida íntima llevado al terreno de la política por alguno de los centuriones de Astori.

Antes, en 2004, Sendic había dicho públicamente que le cayó "francamente mal" que Tabaré Vázquez anunciara a Danilo Astori como ministro de Economía de la primera administración frenteamplista. Dijo que no le tenía confianza y lo acusó de haber respaldado, como senador, acciones del gobierno colorado de Jorge Batlle durante la crisis.

Cuando estalló el escándalo Pluna, Sendic le hizo tremendo bullying a Astori y los suyos y calificó como "fantasmas" al exgerente general de Pluna, Matías Campiani, y a "los que lo trajeron" en 2007. Esa decisión había sido avalada por Astori.


Cuando todo terminó con el pedido de procesamiento del exministro de Economía, Fernando Lorenzo, Astori adjudicó responsabilidad a Sendic en el quiebre de Pluna al manejar como uno de los principales motivos el "desequilibrio del combustible". "Si Pluna pretendía ser una línea internacional, no podía tener, como tuvo, el precio del combustible más alto de toda la región", dijo Astori.

La revancha

Cuando el escándalo pasó de Pluna a ANCAP, le tocó el turno a Astori, que en la barrida arrastró al presidente José Mujca, diciendo que el déficit de las empresas públicas obedecía, entre otras cosas, al interés "electoral" de quienes las manejaban.

Cuando estalló el escándalo Pluna, Sendic le hizo tremendo bullying a Astori y los suyos

Pero nadie causó más daño a las pretensiones de Sendic de una defensa potable en torno a ANCAP que Astori cuando fue a la comisión parlamentaria que indaga sobre la gestión de la petrolera en el pasado gobierno.

En su columna de El Observador, el periodista Claudio Romanoff escribió que Astori "fue el que iluminó la pista" para que la oposición carreteara para bombardear a Sendic.

Allí Astori dijo que los costos operativos de la petrolera aumentaron 51% entre los años 2010 y 2014.

Agregó que la distribución de combustibles y las bonificaciones a las estaciones de servicios tuvieron un "peso muy importante" en los costos. "El salario real de los trabajadores de ANCAP está significativamente por encima de los salarios de todos los funcionarios públicos", dijo el ministro.

La gestión de ANCAP generó situaciones que "desde el punto de vista fiscal no fueron positivas y al mismo tiempo desde el punto de vista de los usuarios en muchos casos tampoco", añadió; contó que el 80% de la deuda de la petrolera estaba en dólares y que el Ministerio debía entonces ayudar a tapar ese agujero.

¿Y todo eso no se le planteó al presidente?, preguntó la oposición: "Sí, pero no tuvimos éxito", respondió el ministro.

Mientras el ex asesor de Astori, el empresario Esteban Valenti, disparaba con artillería gruesa contra Sendic, otro astorista perjudicado por los malos manejos de la administración Mujica, el ex ministro de Economía, Fernando Lorenzo, agregaba más brasa al caldero en el que la propia izquierda cocinaba a Sendic para pasarlo de la plancha al plato y cometer autofagia.

Lorenzo dijo en el Parlamento que la gestión de Sendic en el manejo de las finanzas de ANCAP se asemeja a lo que ocurría en gobiernos del Partido Colorado y el Partido Nacional. "El procedimiento de endeudamiento (de ANCAP) se parece mucho al que superamos desde 2005" (...) Hubo desvíos en inversiones y en contratación de personal respecto a lo programado", dijo Lorenzo.

Y agregó que "nunca" había visto "una reestructura tan ineficiente" en una empresa pública como la que emprendió ANCAP.

En suma, parece lógico que Vázquez defienda a Sendic; la cuestión más importante en el gobierno es de quién lo defiende. ¿De quienes presuntamente le hacen bullying –que en esta interpretación no son sus pares y no es algo extraño en política donde se trata de dañar al adversario? ¿O de quienes, por su pertenencia al Frente, están en condiciones de cometer "autofagia"?

Lorenzo dijo en el Parlamento que la gestión de Sendic en el manejo de las finanzas de ANCAP se asemeja a lo que ocurría en gobiernos del Partido Colorado y el Partido Nacional.

Porque desde mucho antes del descalabro de ANCAP, mucho antes de que el título no pero sí pero al final no, mucho antes de todo eso, Sendic y Astori vienen compitiendo por el mismo espacio y lo hacen con los tapones de punta, a pura dentellada, dispuestos sin escrúpulos a cometer un acto de "autofagia". Eso sí, siempre en un clima de fraternal compañerismo frenteamplista.


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