Reanudan combates en Alepo y Erdogan busca salida con Putin

Suspenden evacuación de civiles, que huían por las calles en busca de un refugio seguro
El cese de los combates en Alepo, la segunda ciudad de Siria cuyo control ha ido retomando paulatinamente el gobierno, no duró ni siquiera 24 horas.

Las expectativas depositadas por los negociadores internacionales y las Naciones Unidas cayeron en saco roto, en medio de acusaciones cruzadas, intensos bombardeos y la interrupción de la evacuación de los últimos vestigios de tropas rebeldes, así como de residentes civiles.

En ese marco de convulsión e incertidumbre, para una guerra que lleva más de cinco años y dejó un saldo de más de 310 mil muertos en un país devastado, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan habló con su colega ruso, Vladímir Putin, en un esfuerzo por salvaguardar la endeble tregua.

Los intensos combates se reanudaron ayer entre soldados e insurgentes en Alepo, donde se truncaron las esperanzas de una evacuación rápida de miles de civiles hambrientos y asediados en el reducto rebelde.

Tras una pausa de varias horas, el régimen sirio del presidente Bachar Al Asad reanudó sus bombardeos aéreos y los tiros de artillería. Los habitantes, aterrorizados, huían por las calles en busca de refugio.

Otros intentaban esconderse en los portales de los edificios. Un corresponsal de AFP vio a un tanque del régimen cuando disparaba contra los sectores rebeldes.

"La situación es horrible en estos momentos en Alepo", escribió el militante Mohammad Al Jatib, contactado por AFP a través de internet. "Los heridos y los muertos están en las calles; nadie se atreve a retirarlos".

"El bombardeo es continuo, nadie se mueve siquiera. Es una situación indescriptible", agregó.
"Hemos vuelto a la casilla de salida", resumió el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, al dar cuenta de, al menos, 10 muertos en el puñado de barrios que quedan en manos de los rebeldes, en el sur de la ciudad.

Al menos siete civiles murieron también ayer por disparos rebeldes contra dos barrios en manos del gobierno, según la televisión pública siria.

El acuerdo de evacuación hubiera permitido a los miles de civiles que lo desearan abandonar las últimas posiciones de los rebeldes en la parte este de la ciudad, que habían conquistado en 2012, donde llevan sitiados desde hace más de cuatro meses por el ejército, privados de medicamentos, servicios básicos y alimentos.

Acusaciones cruzadas


Una fuente cercana al gobierno acusó a los rebeldes de intentar aumentar el número de personas evacuadas de 2.000 a 10 mil.

Rusia, principal aliado de Al Asad, acusó a los rebeldes de haber reinstaurado las hostilidades, luego de varias horas de tregua, mientras Turquía, que apoya a la oposición, culpó a las tropas del régimen sirio y a sus aliados.

Cientos de civiles murieron y casi 130 mil debieron abandonar sus hogares a causa de la ofensiva lanzada el 15 de noviembre sobre Alepo por las fuerzas prorrégimen, que controlan hoy el 90% de la ciudad.

En el último reducto rebelde, principalmente en el barrio de Al Mashad, una multitud de civiles, cargada con sus pertenencias, se agolpaba en las calles.

Por la mañana, una veintena de autobuses esperaba en el barrio de Salahedin, dividido entre el régimen y los rebeldes, en vista de una evacuación que nunca comenzó, pues fue suspendida a causa de los desacuerdos. Según un responsable rebelde, el régimen y su aliado iraní "impusieron nuevas condiciones".

"Quieren vincular el acuerdo" a que los rebeldes levanten el sitio de los pueblos de Fua y Kefraya, en manos del gobierno, en la provincia de Idlib, aseguró.

Diálogo por la tregua


Mientras tanto, Erdogan y Putin coincidieron en que deben cesar las violaciones del alto el fuego en Alepo, según fuentes de la presidencia turca.

"En una llamada telefónica, recalcaron que el acuerdo de alto el fuego conseguido (este martes) debería implementarse (y) las violaciones del pacto debían cesar", dijeron las fuentes.

Turquía, Rusia y los grupos rebeldes sirios habían cerrado un acuerdo para que los civiles y los combatientes insurgentes abandonaran Alepo.

En la conversación, los presidentes reafirmaron su compromiso de empezar la evacuación de los civiles y los combatientes rebeldes a través de corredores humanitarios "tan pronto como fuera posible", añadieron las fuentes turcas.

Todo el mundo se esconde y tiene miedo", confía Mohamad al Jatib, un militante de uno de los últimos barrios insurgentes en Alepo, de nuevo inmersos en el infierno de los bombardeos del gobierno sirio y sus aliados.

Poco después de la suspensión de un acuerdo que preveía la evacuación de civiles y combatientes antigubernamentales de la segunda ciudad de Siria, el frente se encuentra nuevamente al rojo vivo, y sus habitantes volvieron a sufrir el infierno de los ataques de las fuerzas del régimen.

En la mañana de ayer, los habitantes del sector expresaban su alivio de poder escapar a la muerte, la hambruna y a los ataques que devastaron gran parte del este de Alepo desde la ofensiva de gran envergadura lanzada el 15 de noviembre. Sin embargo, algunas horas más tarde, los bombardeos se reanudaron sembrando el pánico en el último reducto bajo control rebelde.
El único contacto de estos habitantes con el mundo exterior es solo virtual: algunos lanzan SOS a través de las redes sociales de internet. "El alto el fuego terminó. Todo el mundo será ejecutado", tuitea Ismail Alabdulá, un voluntario de los Cascos Blancos, los socorristas de la zona rebelde.

Torre Eiffel


La Torre Eiffel, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, apagó anoche sus luces en apoyo a Alepo, anunció la alcaldía de París. Esta "medida simbólica, en un monumento observado en todo el mundo, tiene como objetivo alertar a la comunidad internacional sobre la urgencia de actuar frente a la situación insoportable" en la ciudad.