Reclaman un esfuerzo a productores para cosechar trigo de buena calidad

Instan a elegir la variedad más adecuada y pensar bien cada manejo
Hay que hacer el máximo esfuerzo por producir trigo de buena calidad, lo que no se logró últimamente, para satisfacer las exigencias de la industria local y a la hora de exportar, generando así mejores condiciones para el negocio en momentos adversos para el rubro.

Ese comentario fue formulado ayer por Enzo Benech, subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en una conferencia de prensa en la que se instó los agricultores y a sus asesores a que cuiden todos los aspectos que influyen en la producción de trigo de buena calidad, solicitud que se concretó cuando se realizan ya labores de siembra de la zafra 2016/2017.

"Si no apostamos a la calidad no nos irá bien", afirmó Benech, quien añadió que la peor restricción que puede tener un productor en un momento de dificultad para el trigo es, remarcó, "no poder vender su producción", lo que ha pasado por la baja calidad.

"Si no apostamos a la calidad (en trigo) no nos irá bien", dijo Enzo Benech.

Guillermo Clement, representante de la Mesa Nacional del Trigo –que integran todos los actores de la cadena triguera–, destacó que lo fundamental es primero elegir bien la variedad a cultivar y, posteriormente, concretar en forma adecuada las variables de manejo, de tal modo que potencen la calidad de esa variedad seleccionada.

En ese último aspecto, aludió a las labores de fertilización y a la buena elección de los momentos óptimos de aplicación de fungicidas y herbicidas, "porque todo eso ayuda a que luego, en la cosecha, no solo saquemos kilos, sino a sacar kilos de buena calidad".

Se trata, enfatizó, de no dejar de lado el factor rentabilidad, pero sí poner el foco especialmente en la calidad, de modo de obtener un trigo que satisfaga la exigencia de calidad de la demanda y se pueda comercializar en buena forma.

Informó que "todavía" hay trigo de otras zafras sin vender. "Siendo la razón de eso la calidad, el año pasado por baja proteína, también nos ha pasado el tema de las toxinas. Por más que tengamos mucho trigo, si no se cumple con los estándares no nos van a comprar o le comprarán a otros, como lo hizo Brasil en los últimos años, trayendo desde EEUU", dijo.

En ese marco, tras recientes decisiones políticas en el vecino país, se añade ahora la presencia nuevamente en este mercado de Argentina, un fuerte productor y exportador de trigo.

Sobre el escenario climático, Clement indicó que los pronósticos están avizorando un invierno seco y frío, lo cual es ventajoso para proceder a las labores de plantación y para el desarrollo del cultivo. Esto contrasta con los antecedentes más próximos, en años en que estaba presente el fenómeno del Niño, en los que hubo más lluvias de las que eran necesarias.

En otro orden, comentó que "es muy difícil saber hoy qué área de trigo se hará en esta nueva campaña, porque hay un nivel de precios de la zafra anterior relativamente bajo, donde los números no cierran; el productor está viendo difícil la rentabilidad".

Por otro lado, está la exigencia del plan de uso y manejo del suelo, "por el cual hay gente que hará un puente verde y gente que plantará un trigo como cobertura para ver luego si lo cosechará, dependiendo de los resultados de rinde y calidad y según los precios".

"Obviamente vemos otra baja en el área de trigo", admitió, a la vez que respondió que es difícil cuantificarla a esta altura.

El área de trigo volverá a descender, pero aún es difícil estimar cuánto.

En cuanto a la calidad, afirmó que Uruguay debe tener productos "que apunten a la inocuidad y a la calidad panadera para que de esa forma se pueda comercializar, no solo en el mercado interno; también para la exportación".

Destacó que en Uruguay hay variedades muy interesantes, no solo en cuanto a rendimiento, sino también en calidad, producto de esfuerzos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), del Instituto Nacional de Semillas (Inase) y de la Facultad de Agronomía.

También destacó el valor del trigo para darle sustentabilidad al negocio agrícola, enmarcado en los planes de uso y manejo del suelo.

Federico Montes, subdirector de la Dirección General de Servicios Agrícolas del MGAP, destacó que el ministerio apoya y colabora considerando la productividad, sanidad e inocuidad, "pero también la calidad del trigo".

Fabio Montossi, director nacional del INIA, valoró "la visión" del instituto de "generar una genética local pensada desde el punto de vista de la capacidad de resiliencia a los sistemas y al cambio climático; hoy estamos cosechando el esfuerzo de muchas generaciones de investigadores, son 30 años de mejoramiento genético", con acciones eficientes en aspectos tanto sanitarios como de calidad.

El 70% de la semilla utilizada en la siembra de trigo es certificada.

Pedro Queheille, presidente del Inase, tras señalar que la información que se genera a nivel de los ensayos de evaluación "es tremendamente rica", en lo cual están incluidos los correspondientes análisis de calidad de grano, instó a aprovechar una información que es "objetiva y confiable" y "de tremenda utilidad; debe ser más utilizada de lo que se la utiliza hasta la fecha".

Por último, complementario con lo anterior, destacó la importancia del uso de semilla certificada, informando que un 70% del área de trigo se siembra con semilla certificada, lo que garantiza su calidad física y pureza genética.

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