Régimen sirio confirma victoria en Alepo tras evacuar rebeldes

Hubo nuevo alto el fuego y pese a disparos prevén traslado de 4.000 insurgentes
Un mes después de haber iniciado una sangrienta ofensiva que dejó 463 civiles muertos en el este de Alepo, la zona de la segunda ciudad siria dominada por los rebeldes, el régimen de Bachar Al Asad apoyado por Rusia selló ayer su victoria en la batalla por la urbanización más golpeada desde que en 2011 estalló la guerra civil en ese país.

La evacuación de miles de personas que se encuentran en los barrios rebeldes de Alepo, sitiados por las fuerzas gubernamentales sirias, comenzó ayer tras alcanzarse un nuevo acuerdo de alto el fuego que no evitó algunos disparos entre ambos bandos.

Este operativo de retirada confirma el triunfo del gobierno y de sus aliados rusos e iraníes.
Alepo, ubicada en el noroeste de Siria, fue el centro de la guerra civil que devastó ese país desde 2011 al estar dividida entre zonas dominadas por el gobierno y otras por los rebeldes.

Las ambulancias iniciaron en la mañana de ayer el traslado de heridos y los ómnibus evacuaron a otras personas que estaban en los barrios del este de Alepo, informaron el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), los rebeldes y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Los primeros 1.000 evacuados llegaron en la tarde a otra zona de la misma provincia dominada por rebeldes, dijo a AFP Ahmad al Dbis, que dirige una unidad de médicos y de voluntarios que coordinan la evacuación.

Al mismo tiempo, Rusia se comprometió a suspender los combates en la provincia de Idlib, vecina a la de Alepo y destino final de los rebeldes y sus familias evacuadas, declaró ayer en Ginebra un alto responsable de las Naciones Unidas (ONU).

Según la televisión oficial siria, se espera que unos 4.000 combatientes acompañados de sus familias y 9.000 civiles abandonen Alepo en este operativo.

La salida de los rebeldes simbolizará el máximo éxito del gobierno del presidente Al Asad y sus aliados rusos e iraníes desde el inicio de la guerra civil en 2011.

El anuncio de este acuerdo, supervisado por el ejército ruso, que aporta una ayuda determinante al gobierno sirio, tuvo lugar al día siguiente del fracaso de una iniciativa similar, negociada bajo la mirada de Rusia, aliado del régimen sirio, y Turquía, que apoya a los rebeldes.

El miércoles, centenares de sirios habían esperado en vano, en medio del frío, poder salir de los barrios sitiados por el ejército sirio. Pero tras unas horas de calma, estallaron nuevos combates entre rebeldes y fuerzas gubernamentales. Rusia acusó a los rebeldes de haber reiniciado los combates y bloquear la evacuación de miles.

Por su parte, Turquía inculpó por la nueva ola de violencia a las tropas sirias y sus aliados.

El traslado


El primer grupo de evacuados integrado por 951 personas –entre ellas 200 rebeldes y 108 heridos–había salido del barrio de Al Amiriyah, aún bajo control rebelde.

Al tomar los ómnibus para abandonar Alepo, hubo personas que lloraron. Otras estaban contentas de dejar el infierno y algunas dudaban en subir a los vehículos por miedo a ser interceptadas por las fuerzas del gobierno, constató un periodista de AFP presente del lado rebelde.

Desde los balcones, las mujeres saludaron a los vehículos cuando atravesó la ciudad pro gubernamental de Ramusa, antes de entrar en territorio rebelde, desde donde los evacuados irán a la provincia de Idlib.

La ONU anunció ayer que supervisará y asistirá en las tareas de evacuación, después de haber recibido una invitación por parte de Rusia, anunció en conferencia de prensa en Ginebra el responsable humanitario para Siria, Jan Egeland.

Siguen los disparos


Paralelamente a la evacuación y a pesar del alto el fuego acordado entre las partes, se registraron algunos ataques.

La televisión oficial siria informó que un proyectil de mortero disparado por "organizaciones terroristas" impactó en el distrito de Al Furqan, bajo el poder de las autoridades, sin registrarse heridos.

Anteriormente, al menos tres personas habían sufrido heridas por disparos de las fuerzas gubernamentales contra el área de Tel Zarazir, en el barrio de Al Sukari, dominado por los rebeldes, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La Defensa Civil Siria, que realiza tareas de rescate en lugares fuera del control del gobierno, reveló en Twitter que uno de sus voluntarios resultó herido ayer por los disparos de un francotirador cuando se dedicaba a despejar la ruta por la que se iba a llevar a cabo la evacuación de heridos y enfermos de Alepo.

Un mes de ofensiva


El acuerdo alcanzado ayer ocurrió exactamente un mes después del inicio de la ofensiva final de las fuerzas gubernamentales, el 15 de noviembre.

Los aviones rusos y sirios desarrollaron una intensa campaña de bombardeos para preparar la ofensiva terrestre de las tropas sirias y sus aliados extranjeros, entre ellos los milicianos del movimiento libanés Hezbollah y las milicias iraníes e iraquíes.

La ONU y varios países occidentales denunciaron esta semana las atrocidades que habrían sido cometidas contra los civiles en los barrios reconquistados por el ejército. Esto complicó al presidente ruso, Vladímir Putin.

En cuatro semanas, la ofensiva causó la muerte de más de 463 civiles en el este de Alepo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). En tanto, los disparos rebeldes contra el oeste de Alepo, bajo control gubernamental, causaron la muerte de 130 civiles.
Desde su inicio, en marzo de 2011, el conflicto causó más de 310 mil muertos y desplazó a la mitad de la población siria.

Putin, personaje clave y fortalecido


La victoria del régimen sirio en Alepo tras más de cuatro años de una batalla encarnizada es también la de Rusia, de su potencia de fuego militar y de un Vladímir Putin que ocupó por completo el vacío creado por la retirada progresiva del estadounidense Barack Obama.

Cuando el 30 de setiembre de 2015, el presidente ruso ordenó el despliegue en Siria, las tropas de Bachar Al Asad estaban derrotadas. En 14 meses, el aporte decisivo de los rusos permitió recuperar terreno al presidente sirio así como la reconquista de Alepo.

A pesar de que Rusia no desplegó oficialmente tropas en tierra, admite la presencia de "consejeros" militares. Según los expertos, su rol fue determinante en la penetración de las fuerzas del gobierno en Alepo. Además, la presencia de aviones, buques de guerra ante las costas sirias y de baterías antiaéreas brindó otra ventaja al ajército de Asad.

La caída de los rebeldes en Alepo se trata de la coronación de la primera intervención militar rusa fuera de sus fronteras desde el desastre de la experiencia afgana (1979-1989). Pero, sobre todo, Putin aparece más que nunca como el personaje clave en un conflicto cuya onda expansiva tiene repercusiones a nivel mundial.

En Siria se entrecruzan la lucha de influencias entre iraníes y sauditas, musulmanes chiitas y sunitas, y con la crisis de los migrantes como telón de fondo.

Pero estos hechos sumaron presión internacional a Putin. Los mandatarios europeos debatieron ayer aumentar la presión sobre el gobierno sirio y su aliado ruso para facilitar la evacuación de Alepo, en una cumbre en que la Unión Europea debía decidir sobre la prolongación de sanciones contra Rusia por su papel en Ucrania.

"Debemos condenar enérgicamente lo que sucede en Siria. El presidente Al Asad y sus apoyos en Siria son responsables de la tragedia en Alepo", dijo la primera ministra británica, Theresa May, quien pidió que los responsables "rindan cuentas".

Fuente: AFP

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