Reino Unido quiere encaminar el brexit pero Escocia lo tranca

La nación británica más al norte reclama definiciones y apoya un freno judicial a la salida

Con más dudas que certezas, e incluso una resolución judicial en el medio que podría trancar el proceso, el gobierno del Reino Unido busca avanzar en las gestiones para encaminar la salida británica de la Unión Europea (UE).

"Como es natural, existen diferentes puntos de vista sobre la mesa", dijo ayer el ministro británico encargado de negociar el brexit, David Davis, tras reunirse ayer en Londres con los líderes de Escocia, Irlanda del Norte y Gales.

Se trató de la primera reunión del comité conjunto ministerial para las negociaciones con la UE, cuya creación anunció a finales de octubre la primera ministra, Theresa May, para dar "línea directa" a Davis con los líderes autonómicos.

Los escoces son los integrantes del Reino Unido que más cuestionan la salida del bloque europeo. Incluso ese gobierno analiza otra vez una consulta popular para habilitar su independencia.

Al finalizar la reunión de ayer, el ministro escocés para el brexit, Mike Russell, instó al gobierno de May a proporcionar a las autonomías "más claridad y transparencia" acerca de sus planes para desligarse de la UE.

Aunque Russell consideró "bueno" que el proceso para involucrar al gobierno escocés y a las otras autoridades regionales se haya "puesto en marcha", lamentó que "cuatro meses después del referéndum el gobierno británico aún no expuso de forma clara sus intenciones estratégicas".

Confianza británica

Más allá de las diferencias, Davis calificó la reunión convocada para definir la estrategia de salida del bloque comunitario de "constructiva y amigable".

"El encuentro de hoy (por ayer) supone un paso importante a la hora de unir a las autonomías junto con el gobierno británico para analizar cómo podemos trabajar juntos para obtener el mejor acuerdo", dijo el ministro encargado de la salida de la UE.

El jerarca señaló además que los representantes de cada comunidad se reunirán mensualmente para "compartir" los últimos avances relativos a la estrategia que el Ejecutivo de May adoptará en sus negociaciones con la UE.

"Trabajaremos de manera positiva con el gobierno escocés, el galés y el Ejecutivo de Irlanda del Norte al implementar la decisión de los ciudadanos británicos", aseguró Davis.

Resistencia

El gobierno escocés advirtió en la reunión con Davis que la pertenencia al mercado comunitario europeo es "esencial para la prosperidad económica de Escocia", según dijo su ministro encargado del tema.

"Hubo una charla sobre el acceso al mercado comunitario, pero no sabemos si los ministros británicos quieren continuar dentro del mercado único o la unión aduanera", dijo Russell durante la conferencia de prensa.

El ministro escocés agregó que la separación del bloque europeo continuará siendo "un problema considerable" para Escocia, pues esa región seguirá "promoviendo sus intereses".

Lo jurídico

May había indicado su intención de activar el procedimiento de salida antes de finales del próximo marzo pero los planes del gobierno británico sufrieron un revés tras un fallo del Tribunal Superior de Londres.

Los magistrados resolvieron la semana pasada que la activación del artículo 50 del tratado de Lisboa, imprescindible para la salida del bloque, deberá ser avalada por el parlamento.

El gobierno británico apeló contra ese dictamen y ahora el Tribunal Supremo –máxima instancia judicial en este país– deberá determinar el próximo mes si revoca la decisión del Tribunal Superior.

Por si fuera poco, el Ejecutivo escocés estudia intervenir en contra del recurso presentado por el Ejecutivo británico sobre el dictamen judicial que exige someter al Parlamento el inicio del proceso del brexit (ver recuadro).

La Corte Suprema británica anunció ayer que examinará entre el 5 y el 8 de diciembre el recurso del gobierno contra una decisión judicial que modifica su estrategia sobre el brexit.

Una batalla en todos los frentes

El gobierno escocés quiere unirse a la disputa legal contra la decisión del Ejecutivo británico de lanzar el brexit sin necesidad de una votación parlamentaria, anunció ayer la primera ministra de Escocia, la independentista Nicola Sturgeon.

La Alta Corte de Justicia de Londres dictaminó la semana pasada que el gobierno deberá conseguir la aprobación de los diputados antes de activar el artículo 50 del tratado de Lisboa, que lanza el procedimiento de salida de la Unión Europea, una decisión recurrida por el Ejecutivo británico.

"Hoy confirmo que el lord advocate (jefe de los procuradores de la Corte de Justicia escocesa) presentará una solicitud ante la Corte Suprema para intervenir en el recurso de apelación lanzado por el gobierno británico", dijo Sturgeon en rueda de prensa.

La Alta Corte dio un duro golpe al gobierno conservador británico al sentenciar que los diputados deberán votar sobre el lanzamiento del procedimiento de salida. Esta decisión suscitó el enojo de los defensores del brexit

Fuente: EFE

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