Reinventar la rueda

A partir de julio, importadores y comerciantes de neumáticos estarán obligados a hacerse cargo de las cubiertas que se desechan
Así se reciclan los neumáticos fuera de uso

Un camión repleto de neumáticos viejos llega al galpón. Los operadores descargan y separan: los grandes por un lado, los chicos por el otro. Los más grandes se enganchan a una máquina que estruja y retuerce el caucho hasta sacarle de adentro los alambres de acero. Después, la rueda ya exorcizada se une al resto de los neumáticos que suben a la cinta transportadora.

Suben, suben, suben y caen de golpe en una trituradora. De a poco la máquina se los va comiendo hasta que la goma desaparece por completo. Del otro lado del aparato, una canilla gigante va largando el resultado: pedazos de caucho de unos cinco por cinco centímetros, que se acumulan y se ponen en bolsas. Combustible de plantas cementeras, pisos de canchas deportivas y suela de zapatos pueden ser algunos de sus destinos finales. Incluso, pueden volver a las carreteras como parte de su material constructivo.

El Poder Ejecutivo promovió en enero un decreto para reglamentar la gestión de neumáticos fuera de uso. Desde julio, los importadores y comerciantes del rubro deberán contar con un plan maestro que asegure el destino final de sus desechos.

Una vez que la reglamentación entre en vigencia, las empresas no podrán continuar importando o vendiendo neumáticos si no están adheridos a un plan de gestión aprobado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).

Además, estaciones, gomerías o talleres que recambian neumáticos tienen la obligación de informar a los clientes o consumidores los métodos para deshacerse de los cauchos una vez que entran en desuso y de tener un plan para recibirlos.Del mismo modo, están obligados a adherir a un plan de gestión la flota de los organismos del estado y las empresas de transporte de pasajeros y de carga.

Fuentes de la Dinama dijeron a El Observador que por el momento Greenur es la única empresa que cuenta con los permisos previstos en la reglamentación para triturar los neumáticos y convertirlo en nuevos productos, que luego pueden ser utilizados en diferentes rubros.

Según informó a El Observador el director de Greenur, Marcel Carella, la planta ubicada en Luis Batlle Berres tiene capacidad para procesar hasta cuatro toneladas de neumáticos por hora y llegar a triturar dos millones de neumáticos todos los años, lo que implicaría la misma cantidad de cauchos que entran en el país las empresas importadoras del rubro.

Una vez que el decreto entre en vigencia, las montañas de acopio con unos tres millones de neumáticos desperdigados en los distintos departamentos del país irán desapareciendo hasta convertirse en fuente de combustible o en material reciclable.

Múltiples destinos


En el caso de Greenur, aproximadamente la mitad de lo que se triture se venderá para que sirva de combustible en cementeras. En los próximos meses en el galpón de Greenur se incorporará una nueva máquina para continuar con el proceso hasta que moler el caucho y convertirlo en polvillo. En ese caso, dependiendo del grosor del granulado puede servir como materia prima para fabricar suelas de zapatos o incluso para construir carreteras y caminos. Según su director, las vías que usan este material son más elásticas y tienen más durabilidad, además de que se reduce hasta el 40% del sonido que provoca la circulación del vehículo sobre la calle.

Uno de los interesados en aplicar este producto en las calles es el intendente de Artigas, Pablo Caram, que en diálogo con El Observador advirtió que en su departamento la caminería está "101% destrozada".

"Estamos interesados en cualquier cosa que haga que la caminería tenga más durabilidad. Acá los caminos duran una lluvia", comentó. Sin embargo, el polvillo de caucho no se producía en Uruguay y hasta ahora debía ser importado.

Hace dos semanas, en la última reunión de Vázquez con todos los intendentes del país definieron crear un plan nacional de caminería. Durante la reunión los el gobierno hizo hincapié en aplicar planes pilotos con diferentes tecnologías que hagan que los caminos sean más tolerantes con el agua, las tormentas y el continuo paso de los camiones.

Ruedas más caras


La semana pasada venció el plazo para presentar proyectos de gestión de neumáticos en la Dinama y hasta ese momento se presentaron tres interesados. Uno de ellos es el plan de la Cámara de Importadores de Neumáticos del Uruguay, otro es el del Centro de Comerciantes de Neumáticos del Uruguay (Ceconeu) y el tercero fue presentado por una empresa privada.

Los planes deben prever un centro de acopio de neumáticos e incluir los trabajos logísticos de traslados hasta el destino final de los materiales, lo que implica el detalle de cómo y quién será el destinatario final de los materiales reutilizables.

En el caso de Ceconeu, los comerciantes tienen previsto traer maquinaria para instalar una planta de procesado en el interior del país. Sea como sea, el camino que eligieron los diferentes interesados en gestionar sus neumáticos hay algo de lo que no pueden escapar y es que el proceso implicará que los clientes perciban un aumento en el precio de los neumáticos.

En diálogo con El Observador, el representante técnico del plan de gestión de Ceconeu, Ernesto Codina, indicó que los interesados están trabajando en conjunto para que "el sobrecosto no afecte" tanto a los consumidores.

Decreto empieza a regir el 9 de julio

El 9 de julio entrará en vigencia el decreto que reglamenta la gestión de neumáticos y quienes no estén adheridos a un plan aprobado por la Dinama tendrán prohibido continuar con las importaciones. La Dinama tiene a estudio tres planes presentados por la Cámara de Importadores de Neumáticos, por el Centro de Comerciantes de Neumáticos y por una empresa particular.

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