Ricardo Darín llega al escenario del Sodre con entradas agotadas

El actor protagoniza Escenas de la vida conyugal junto a Érica Rivas
En 1973, la televisión cambió. Persona, La hora del lobo y El séptimo sello ya definían el repertorio de Ingmar Bergman cuando el ilustre director sueco decidió trasladar su parsimonia y mesura dramática a la pantalla pequeña. "La televisión es simplemente la cosa más maravillosa. Abre un mundo nuevo", dijo Bergman poco antes de que el proyecto, Escenas de un matrimonio, se estrenara en Suecia, en capítulos de un total de 295 minutos.

El proyecto, reformulado poco después como un filme de dos horas y media, retrataba a la pareja Marianne (Liv Ullman) y Johan (Erland Josephson) antes, durante y después del derrumbe de su matrimonio, una temática que será explorada a partir de mañana por el montaje argentino de la historia, con el mismo título y dirección de la actriz Norma Aleandro.

Como un verdadero estudio de la intimidad, aquel primer Escenas de un matrimonio se alejaba, por lo menos en la superficie, de la introspección característica de Bergman y de su preferencia por Dios, creando un retrato tan complejo y verosímil de las relaciones que motivó que la tasa de divorcios de Suecia se disparara, así como la cantidad de consultas a consejeros matrimoniales.

Luego de la película, Bergman mismo tradujo el material al formato escénico, para presentarlo en Múnich, en 1981. Las reproducciones teatrales se multiplicaron y trascendieron las fronteras, llevando a que la misma Aleandro hiciera las veces de la protagonista en 1992, con Alfredo Alcón.

Ahora en el rol de directora, Aleandro contará con Ricardo Darín y Érica Rivas sobre el escenario del Auditorio Adela Reta, al presentar una adaptación de Fernando Masllorens y Federico González del Pino, que agotó sus entradas para el 20, 21, 23, 24 y 25 de abril.

ESCENAS DE LA VIDA CONYUGAL 2015

A través de un tono cómico y agridulce, Masllorens y González del Pino se separan de la seriedad de la miniserie y el filme de Bergman, aunque el propio montaje teatral realizado por el cineasta optaba por un estilo más liviano.

Asimismo, la obra, de unos siete cuadros, prioriza un planteo atemporal, sin referencias específicas a épocas, permitiendo que lo esencial de las parejas se luzca sin un contexto que lo limite.
"A mi siempre me interesó la obra porque tiene que ver con el amor, y en ese caso, no hay manera de que uno no se encuentre con eso en la vida", comentó Aleandro a Clarín el año pasado.

"Las diferentes situaciones van reflejando momentos divertidos y otros más dramáticos o violentos, pero que siempre tienen que ver con el amor, y la condición humana, y sus complejas relaciones", agregó.

En palabras del propio Bergman, Johan y Marianne, ahora Juan y Mariana, son personajes "iletrados emocionales: gente educada, con mundo, muy leída, pero incapaz de lidiar con los propios sentimientos o de abordar el compromiso con el otro, con todo lo que implica".

"Era simplemente la historia de un hombre que decide abandonar a su mujer, pero a poco de arrancar ya tenía seis diálogos profundos sobre el amor y el matrimonio", comentó el cineasta a años del proyecto. "Johan y Marianne, los protagonistas, se habían permitido mostrarse valientes, cobardes, alegres, tristes, enfadados, amorosos, desconcertados, inseguros, satisfechos, astutos, desagradables, pueriles, malvados, desamparados. En pocas palabras, como seres humanos."

Para Rivas, quien tuvo un rol destacado hacia el final de Relatos Salvajes (2015), "los dos papeles contienen una crítica feroz a la institución matrimonial, pero dan soluciones distintas a los problemas: Bergman propone una sinceridad en la pareja que en Relatos Salvajes no existía", comentó a la agencia de noticias EFE.

Darín, por su parte, coincide con la naturaleza cuestionadora del relato, que plantea una "polémica sobre la estructura del matrimonio, sobre lo que se debe o no hacer, sobre lo correcto o lo incorrecto, en el fondo de todo genera una crítica a la institución", dijo a El País de España. "Trata de rescatar al amor por encima de la estructura matrimonial. Entre dos personas no hay nada más valioso que decirse la verdad".

A estrenarse en Uruguay tras una exitosa gira por Barcelona, Madrid y Valencia, la obra se presentó ante unos 150.000 espectadores en Argentina.

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