Riga, la joya báltica

Cómo aprovechar una jornada en la capital de Letonia, cuya arquitectura y gastronomía la convierten en una muy buena opción en la región
Una nación bolsillo. Ese es un buen término para definir a Letonia, uno de los países bálticos junto a Estonia y Lituania. Es fácil confundir a las tres pequeñas naciones mientras se está de paso por el noreste de Europa, pero Letonia tiene un destino que obliga a prestarle suma atención: Riga.
Como capital de Letonia, Riga no solo es la ciudad más poblada de esa región, sino también una de las más cautivantes. Es atractiva por su oferta económica de gastronomía y entretenimiento, además de que ostenta una arquitectura que exige recorrerla a pie en una jornada que abarque de la mañana a la noche. Para sacarle provecho al pasaje por Riga, estas son algunas recomendaciones.

Adónde dirigirse

La mejor época para visitarla es durante la primavera (de abril a mayo) o en verano (hasta junio), temporadas con jornadas calurosas y noches frescas. A la hora de buscar alojamientos accesibles, en Riga hay una gran cantidad de posadas y hostales con precios desde € 15 por persona en una habitación compartida. Si se desea estar cerca de la zona más céntrica y atareada de la capital, se debe buscar alojamiento utilizando los términos Vecrīga (ciudad vieja) y Centr (centro).

Una vez instalado, lo más recomendable es recorrer la ciudad a pie en dirección a la Vecrīga, también conocida como el casco antiguo. En el trayecto se detecta rápidamente el estilo art noveau que predomina en los edificios de la ciudad y sus calles de adoquines. Casi un tercio de la ciudad fue construido bajo ese estilo predominante a fines del siglo XIX y principios del XX.Si cuenta con una cámara o un celular, una tarea recomendable para realizar durante la caminata es embarcarse en una cacería de esculturas, ya que en las calles se pueden ver estatuas de viejos paladines y esfinges andróginas que decoran hasta la fachada del hogar más sencillo.

Qué visitar y qué probar


El casco antiguo de Riga es un verdadero paseo medieval. Vale la pena recorrerlo durante el día y sin marcar rumbo exacto por sus callejones y lugares, como la calle Rozena, cuya angostura puede comprobarse al estirar ambos brazos hacia los costados. La calle Skarnu, a su vez, es el recorrido obligatorio para conocer un sinfín de tiendas de suvenires y adornos que reflejan parte de la historia de Letonia. Por unos pocos euros, un regalo simpático puede ser una gárgola en miniatura, digna embajadora del arte de la ciudad.

Basta con alcanzar la plaza del Ayuntamiento para empezar a caminar en dirección a edificios como la Casa de las Cabezas Negras –que fue bombardeada y reconstruida después de la segunda guerra mundial con una fachada que en la noche deslumbra–; la iglesia de San Pedro (donde los visitantes pueden subir a dos miradores) y la Ópera Nacional, situada al lado del canal de la ciudad y considerada un punto imperdible de la vida cultural de Riga

Desde la tarde y hasta la noche, los cafés y los bares se apropian de las veredas más recorridas de la ciudad, pero antes de tomar un café o una cerveza (una pinta puede encontrarse a € 2), se debe probar la miel, uno de los orgullos gastronómicos de Letonia. En The Honey Room, una tienda ubicada cerca de la iglesia de San Pedro, se puede degustar esta delicia antes de comprarla, mientras se disfruta del fresco que adorna el techo del local.

Las claves

Mapa. Una de las aplicaciones más prácticas a la hora de viajar es Maps.me. El programa permite descargar mapas enteros de ciudades como Riga y utilizarlo sin conexión de internet. Además, se pueden encontrar atracciones, locales de comida y servicios higiénicos ya marcados en cada ciudad.

Transporte. El casco histórico de Riga se recorre fácilmente a pie, pero a la hora de desplazarse fuera de la zona céntrica de la ciudad es recomendable tomar un tranvía. El tique se compra en oficinas designadas por el transporte oficial a € 1,15 o también se pueden adquirir al conductor, pero a un costo de € 2.

Comida. El Mercado central es uno de los más grandes de Europa y el lugar ideal para encontrar frutas y verduras, así como especias y ropa. De lunes a sábado está abierto entre las 8 y las 18 y los domingos entre las 8 y las 17. Es menester ir con hambre.

Populares de la sección

Acerca del autor