Roald Dahl, el hombre de las mil historias

Se estrena El buen amigo gigante, otra mágica novela del autor galés adaptada para la gran pantalla
De niño, Roald Dahl (1916-1990) fue particularmente revoltoso. O al menos así lo cuenta en su novela autobiográfica Boy, relatos de la infancia. Allí narra el día en que junto a sus amigos, tras enojarse con la Sra. Pratchett –una amargada y tacaña anciana que atendía una tienda de caramelos en el mercado cercano a su instituto y que siempre los maltrataba–, encontraron una rata muerta y pensaron en una estrategia para colocarla dentro de uno de los bollones de dulces. Mientras Thwaites, uno de los más histriónicos del grupo, distraía a la Sra. Prachett, Dahl colocó el roedor muerto en el frasco y cuando estuvo cerrado todos se echaron a correr. En ese momento el futuro autor galés de decenas de novelas emblemáticas para niños dijo haberse sentido como un "verdadero héroe".

dahl rata caramelos

Esa infancia tan particular y cargada de aventuras (y castigos) le sirvió a Dahl como insumo fundamental para escribir sus cuentos y novelas. El poder de sus historias y la versatilidad y profundidad de sus personajes han trascendido el papel y desembarcaron también con éxito en el cine y la televisión.

Hoy, y en el año en el que Dahl cumpliría 100 años, se estrena en los cines uruguayos El buen amigo gigante, una nueva película basada en uno de sus libros más conocidos. El filme está dirigido por Steven Spielberg y cuenta la historia de una niña que une fuerzas junto a un gigante para juntos detener a un grupo de malvados gigantes que buscan comerse a los niños del Reino Unido.

El Buen Amigo Gigante - Nuevo Tráiler

La película, al igual que todas las historias infantiles de Dahl, está contada desde el punto de vista de una niña. Y esta es una de las virtudes fundamentales de la narrativa del autor: escribir de niños, como niños y para niños. Esa cercanía con la infancia y su categorización de los adultos como principales villanos lo ha posicionado entre los autores más importantes de la literatura inglesa y es probable que todos sus libros –ya sean para niños o no– hayan pasado por las manos de algún productor de cine y televisión o algún guionista. Y en varios casos su literatura fue transformada en contenidos audiovisuales.

Entre brujas y chocolates

Luego de una seguidilla de cuentos que fueron adaptados a series y películas para televisión, en 1971 se estrenó Willy Wonka y la fábrica de chocolate. Así, una de las novelas más famosas de Dahl –Charlie y la fábrica de chocolate– fue llevada al cine con la dirección de Mel Stuart. Dahl era fanático del chocolate. Su pasión por esta golosina nació cuando tenía entre 14 y 15 años. A esa edad, la marca Cadbury envió al instituto en el que estudiaba una muestra de nuevas golosinas para que él y sus compañeros fueran los 'conejillos de laboratorio' y probaran si los sabores funcionaban para el público joven. La historia de Charlie y su boleto dorado logró volver al cine en 2005 en una particular reversión de Tim Burton (que también produjo la adaptación animada de James y el melocotón gigante en 1996), y el protagónico de Johnny Deep con una recordada peluca oscura con corte carré.

Charlie and the Chocolate Factory (2005)

Se estima que la novela, publicada en setiembre de 1964, vendió más de 20 millones de copias en todo el mundo traducida a 55 idiomas.
En 1972, Dahl publicó la secuela, Charlie y el ascensor de cristal, que nunca llegó a concretarse como proyecto cinematográfico.

Las brujas también fueron algunos de los personajes más comunes en el universo de Dahl y las más carismáticas en la gran pantalla. Primero fue en 1990 con el estreno de Las brujas. La película, dirigida por Nicolas Roeg y protagonizada por Anjelica Huston, está basada en la novela publicada en 1983 que cuenta las aventuras de un niño contra unas odiosas brujas inglesas. Según cuenta el propio autor en Boy, cuando era niño se iba seguido de vacaciones a Noruega con su familia y allí alimentaba su imaginación con historias de magia y hechiceras. De hecho, el personaje de la Abuela en Las brujas está inspirado en su propia madre y su capacidad para contar estas historias. El mismo año en el que la novela fue publicada, ganó varios premios destacados.

las brujas roald dahl

La otra bruja dentro de la bibliografía de Dahl –y la más querida– es Matilda. Esta niña, cuya personalidad posee las dosis justas de bondad y rebeldía, apareció en la novela homónima de Dahl en 1988. En 1996 su versión cinematográfica dirigida por Danny DeVito se transformó en un clásico de culto. De Matilda también se produjo un musical de Broadway.

Lo último que se vio de Dahl en la gran pantalla, antes de El buen amigo gigante, fue Fantástico Mr. Fox que se estrenó en 2009. La película es una adaptación en stop-motion de la novela publicada en 1970 que cuenta la historia de un zorro que suele robarles gallinas a tres granjeros. El nexo entre esta historia y la vida de Dahl está en que, de niño, el autor vivió en una casa rodeada por bosques en Buckinghamshire y allí se volvió un admirador de la naturaleza.

Fantastic Mr Fox 3.jpg

Ahora, El buen amigo gigante prácticamente que obliga a las librerías (si no es por su responsabilidad de volver a acercar a los niños a la magia y la ilusión que se desprende de la pluma de Dahl, que sea por el poder del marketing y las ganas de vender ejemplares) a reponer el catálogo de un autor que ha sabido acercar a millones de niños, jóvenes y adultos a la buena lectura.

El fantástico Spielberg

spielberg

Por Nicolás Tabárez

Steven Spielberg regresa al público infantil y familiar luego de algunos años dedicado a películas con temáticas adultas. De hecho, sus tres últimos filmes son dramas históricos: Caballo de guerra, Lincoln y Puente de espías. Las tres estuvieron nominadas al Oscar, pero lejos estaban a nivel narrativo y visual de los clásicos que lo convirtieron en referente del cine taquillero, como E.T.; Indiana Jones, Jurassic Park o Hook.

Su retorno, por intermedio de El buen amigo gigante, lo pone al frente de un proyecto en desarrollo hace 25 años, que además lo reúne con antiguos colaboradores como John Williams, responsable de las bandas sonoras de prácticamente todas las películas de Spielberg (con dos excepciones en 42 años), y la guionista Melissa Mathison, encargada de los textos de E.T., y que murió durante la producción. Pero también lo pone por primera vez como director de una película para Disney, un estudio del que alguna vez dijo "es el lugar de nacimiento de la imaginación y siempre ha estado tan cerca de la audiencia global como ninguna otra compañía".

El director realiza una película que se ambienta en los años 1980, pero más que dentro de la ciencia ficción ingresa bajo el paraguas de la fantasía. Y con el apoyo de ciertos avances tecnológicos que dan aliento a su trabajo.

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