Rock de nueva escuela que suena como la vieja

Alberto Wolf presenta hoy en la Zavala Muniz su nuevo proyecto: Mandrake y los Druidas
Alberto "Mandrake" Wolf estaba buscando un nuevo sonido. Más que nuevo, uno viejo. Las canciones que había compuesto previo a la salida de su último disco en vivo, Los candombes (2015), pedían una crudeza y un peso para el que Los Terapeutas, la banda que tiene desde 1985, no era completamente adecuada a pesar de poder hacerlo.

Así comenzó a tocar primero con Federico Anastasiadis, baterista de la banda de blues Oro. Luego con Ignacio Echeverría, bajista que ha tocado junto a Max Capote, Croupier Funk y ahora con Buenos Muchachos. Y por último apareció Ignacio Iturria, compañero de su tocayo en Croupier Funk. Son todos músicos jóvenes que tienen en común una identidad musical arraigada en los sonidos clásicos del rock. Así se formó sin planearlo el grupo Mandrake y los Druidas.

"Estos son jóvenes pero no tanto, tienen una recontracarrera. Esto no fue por tener una banda joven. Me gustó sí que fueran todos peludos. Ya no es muy común ver gente peluda", afirmó entre risas Wolf, que a sus 54 años formó este proyecto con treintañeros. "No sé cómo explicarlo, pero hay un sonido distinto. Por un lado se acerca más a lo que siempre quise hacer: una música más vieja. Pero (Daniel) Jacques (bajista y colaborador de larga data de Wolf) no me dejaba porque es un tipo que escucha música moderna todo el tiempo. Me hacía escuchar cosas como (la banda australiana) Tame Impala que a mí me aburre un poco, pero a la gente le gusta mucho. A mí me gusta más hablar de Steppenwolf, Thin Lizzy, y ellos conocen ese lenguaje. Me quise volver viejo y agarré gente joven que interpreta eso", dijo Wolf.

"A Tame Impala solo la conozco de nombre", apuntó por su parte Anastasiadis. "¡Yo porque me obligaron a escucharla!", retrucó Wolf.

El sonido

MANDRAKE Y LOS DRUIDAS - Estos son los días

Si bien el blues forma parte del repertorio de Los Terapeutas, el músico afirmó que con sus nuevos colegas encontró una manera diferente de interpretar este género. Pero su idea fue también acercarse más al hard rock de antaño. "Quería buscar el viejo sonido valvular, de esas bandas como Keef Hartley Band, Humble Pie, ese hard rock, pero con mucha influencia del soul. Me gusta mucho también Glenn Hughes, un bajista que tocó con Trapeze y Deep Purple. Ese palo me gusta a mí", señaló el líder del grupo.

La banda comenzó a trabajar sobre unas 20 canciones de Wolf. "La búsqueda fue no tan minimalista en el arreglo, sino en el aire y el espíritu que tenía la canción", detalló Echeverría, algo que Anastasiadis definió como una "expresión más visceral".

Iturria, por su parte, destacó la versatilidad del nuevo material que lograron. "Nos dio la posibilidad de tocar baladas, de tocar blues, rock. De darle caño y ser libres, tanto en el momento de componer como de tocar en vivo", afirmó.

"Potencia" y "crudeza" son palabras que utilizan para definir a las canciones que formarán parte de su primer disco, que sonará hoy en la Sala Zavala Muniz y que grabarán en mayo con el productor Guillermo Berta.

Sus canciones están hechas específicamente para ser tocadas fuerte. "La dinámica es algo que se maneja mucho", explicó Echeverría, haciendo referencia al rango de intensidad de la música. "Cuando se quema todo, se quema todo. Pero podemos también hacer una cosa delicada. Esa posibilidad es un color de la banda", añadió.

"El otro día fuimos a una radio y no pudimos tocar fuerte, y fue una cagada", recordó Wolf.

El tema Estos son los días, presentado la semana pasada, es el primer adelanto de ese trabajo. Es una balada bluesera, en la que la voz de Wolf, canalizando su raíz más roquera, evoca historias del pasado. "Ojalá pudiera tener la voz de Stevie Wonder, con lo poco que me dio Dios me manejo", contó el músico. "Creo que se trata de buscarle la expresión. Pasan los años y estoy cada vez más cascoteado pero sé cantar mejor, eso está bueno también. Cada vez me gusta más cantar".

Aquí, los Druidas también tienen su destaque en los coros, un condimento musical que se podrá escuchar en varias de sus canciones.

Para componer el tema recientemente estrenado, Wolf se inspiró en una vieja barra de amigos y sus experiencias. "Estamos vivos de milagro. Y algunos no", dijo. "A veces no me doy cuenta si estoy hablando de un amigo o de mí mismo. Lo bueno que tienen las canciones es que no interesa que sean personales o no", reflexionó.

Para el show de hoy tienen preparadas 14 canciones y dos versiones. "Pero nada de Terapeutas", advirtió Wolf. "Esto ya es otra etapa. Es otra cosa".

Entradas para el show de esta noche están a la venta en Tickantel a $ 350.


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