Roger Waters regresó con un rezongo en forma de disco

Is this the life we really want? marca el retorno del ex Pink Floyd Roger Waters al estudio, con un disco sólido que analiza y critica el mundo moderno
Cuando Pink Floyd producía sus obras más impactantes y perdurables entre la década de 1970 y la de 1980, el presidente de Estados Unidos era criticado por sus acciones, un muro que separaba a un país estaba entre los temas de la agenda internacional, y se temía que el mundo estuviera al borde del colapso.
Embed

Hoy en día la situación no cambió mucho, pero la voz de Roger Waters, exbajista, vocalista y uno de los compositores principales de Pink Floyd volvió para cantar sobre el mundo moderno, con un tono de advertencia, pero también de invitación a evitar el desastre.

Waters no es el único artista al que hechos recientes lo han llevado a componer y cantar sobre el mundo, pero con su historial personal su obra es una de las que hay que escuchar con atención. El terrorismo, la guerra y el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, no se salvan en su último disco, Is this the life we really want?, que fue compuesto y grabado entre 2010 y 2017 y que fue presentado la semana pasada. El tema The last refugee es un comentario sobre los migrantes indocumentados, con el hallazgo de un niño ahogado en una playa que remite a la foto de Aylan Kurdi que se viralizó en 2015; Broken Bones ataca la postura internacional de EEUU, mientras que Smell the roses critica la destrucción del mundo en pos de la guerra y el capitalismo.
Roger Waters The Last Refugee

Hay sonidos y recursos que remiten a la obra anterior de Waters, como un arranque con un tic-tac de reloj sobre una maraña de voces que se puede asociar a Time (de The Dark Side of the moon).

Incluso con los temas tratados en las letras podría decirse que Waters se repite a sí mismo, aunque aquí lo hace con un tono menos pretencioso y más de viejo sabio y frágil que rezonga pidiendo al mundo que cambie para evitar la ruina. Eso se ve potenciado por los efectos del tiempo sobre su voz, y por otro lado con mucho sentido del humor afirma en Deja vu que si fuera Dios haría que el efecto del consumo prolongado de alcohol se notara menos en el rostro.

A 12 años de su obra más reciente (la ópera Ça Ira, que solo compuso) y a un cuarto de siglo de su último disco, la vuelta de Roger Waters evita dar la impresión de que este veterano artista ya no tiene nada para dar. Es lo mismo de siempre, pero a veces es lo que se necesita.



Populares de la sección

Acerca del autor