Rousseff busca aliados mientras el proceso avanza un paso más

La relatoría de la Comisión de DIputados dio el visto bueno al comienzo del juicio político
De a poco, el tiempo se va acortando para el gobierno de Dilma Rousseff. Pese a que no se puede asegurar un resultado claro en el proceso de impeachment (juicio político) en el que esta envuelta, cada día que pasa acerca más a la mandataria a una posible destitución. El proceso es largo y requiere la intervención de muchas personas, pero hasta ahora el juicio político parece avanzar en una sola dirección. En ese sentido, el relator de la Comisión de la Cámara de Diputados que analiza el proceso, dio una opinión favorable hacia su continuidad, tras haber presenciado la última etapa de la defensa de la presidenta Rousseff, el pasado lunes 4.

Rousseff, que está investigada por manipulación de cuentas públicas, debe ser sometida a un juicio político, según estableció en su informe el diputado Jovair Arantes, que presentó ayer ante el Congreso Brasileño.

En una sesión que incluyó expresiones contrapuestas entre los diputados a favor y en contra de la destitución de Rousseff, Arantes se manifestó a favor de la "admisibilidad jurídica y política de la acusación", por lo que autorizó la "instauración, por el Senado Federal, del proceso por crimen de responsabilidad" que se le imputa a la mandataria.

El informe considera que las denuncias en contra de la presidenta poseen todas las "condiciones jurídicas y políticas" como para ser admitido por la Cámara de Diputados. Además, el diputado señaló que "las violaciones practicadas por la presidenta de la República constituyeron un grave desvío de sus funciones, con perjuicios a los intereses de la nación", de manera que sus actos justifican la apertura de un proceso de impeachment.

El proceso continúa, ahora, con la votación de la Comisión de la Cámara, formada por 65 diputados, que deberán decidir por mayoría si oficialmente se traslada la acusación a la Cámara de Diputados. En el interín, esta Comisión podrá hacerle modificaciones al texto del informe, por lo menos hasta el lunes.

Este informe no es vinculante y deberá ser aprobado por mayoría en la Cámara de Diputados, de manera que el Senado comience a actuar en su rol de juez. Según las previsiones, la Cámara podría comenzar a discutir el tema el próximo viernes 15, para votar finalmente el lunes 18.
La clave ahora para Rousseff es lograr mantener la mayor cantidad de aliados en sus filas, de manera de poder garantizar su permanencia en el gobierno que actualmente pertenece al Partido de los Trabajadores (PT).

Aliados importantes

En ese sentido, la presidenta obtuvo ayer buenas noticias, al asegurarse como aliado al Partido Progresista (PP), cuarto sector político con más fuerza en la Cámara de Diputados (49 escaños). Según publicó el diario paulista Folha de San Pablo, el presidente del PP declaró que el partido permanecerá en la base aliada a la presidenta de cara a la votación del impeachment.

La noticia generó una tranquilidad relativa dentro de las filas del PT, que teme que otros partidos imiten las acciones del Partido por el Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), y también se aparten del gobierno.

El diario también informó que Rousseff pretende otorgar al PP un ministerio de peso, ya que el partido es su mayor aliado luego de la ruptura con el PMDB. Este organismo podría ser el Ministerio de Salúd, uno de los más importantes de Brasil, que en este momento esta encabezado por un miembro del PMDB.

A pesar de que Ciro Nogueira, presidente del PP, aceptó que mantuvo conversaciones con el gobierno, negó que el partido esté negociando cargos con el gobierno de Rousseff o con un eventual gobierno de Michel Temer, vicepresidente de Brasil, según indicó Folha de San Pablo.

"No iremos a negociar ni asumiremos ningún cargo hasta que se dé la votación del impeachment", declaró Nogueira.

Rousseff también encontró apoyo en otros gobiernos latinoamericanos, como el de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. "Yo creo que ella es una mujer seria, honesta y responsable y que está haciendo lo mejor posible por Brasil", declaró la mandataria chilena en una entrevista con la cadena de noticias CNN Chile.

Bachelet explicó que posee una relación muy cercana con la presidenta de Brasil y que siente "admiración" por el trabajo que realiza.

"Lo ideal es que pueda haber una salida constructiva, positiva donde lo que prime sea que Brasil pueda seguir desarrollándose de manera democrática y adecuada", aseguró Bachelet.

El agronegocio a favor del juicio político

El poderoso sector del agronegocio brasileño manifestó ayer su apoyo al pedido de impeachment contra Dilma Rousseff, en momentos en que el procedimiento de destitución ingresa en horas clave.
"El gobierno da muestras de no reconocer ni comprenderr la verdadera naturaleza de los problemas que afligen al país, ni revela disposición a enfrentarlos", afirmó una nota de la Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil (CNA).

"Ante esto, queda cada vez más claro que la presidenta ya no tiene autoridad para liderar el proceso de reformas ni la capacidad de unir a los brasileños", agregó.

El agronegocio representó 23% del PIB brasileño en 2015, según estimaciones de la CNA. La mayor economía de América Latina figura entre los mayores exportadores mundiales de carne, granos y azúcar, entre otros productos agropecuarios.

Llamada la "bancada ruralista", el sector tiene una representación importante en el Congreso, donde conviven empresarios del campo y ex funcionarios de la CNA. Otras poderosas centrales patronales, como la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo, también pidieron la salida de Rousseff.

Fuente: Con agencias

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