Rousseff se mostró "indignada" y aseguró que seguirá "luchando"

Contundente votación en Diputados abrió el camino para una eventual destitución de la presidenta
Cuando Bruno Araujo, diputado por el estado de Penambuco, gritó el voto número 342 a favor del impeachment, Brasil vivió el éxtasis y la desolación al mismo tiempo. Mientras el legislador era levantado en andas entre banderas y carteles, las calles de San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia, entre otras ciudades, se llenaron de gritos de alegría y cánticos, pero también de llantos y desilusión.Es que el proceso de destitución contra la presidenta Dilma Rousseff dividió a la sociedad brasileña como pocas cosas lo han hecho y, por ejemplo, desplazó al fútbol como tema de conversación principal en la consideración pública.

Los ecos de la votación del domingo continuaron durante ayer todo el día, en el que políticos, organismos y gobiernos se pronunciaron sobre el hecho. Mientras algunos, como la cancillería cubana, lo catalogaron abiertamente como un "golpe de estado", otros celebraron el ejercicio del instrumento parlamentario, que ahora pasará al Senado. Este tendrá un plazo máximo de 10 días para decidir por mayoría simple si acepta o no el proceso; en caso de concretarse, Rousseff deberá apartarse de su cargo por 180 días, y deberá dejar el puesto al vicepresidente, Michel Temer.

Justamente, la imagen de Temer riendo frente a algunos de los discursos que se escucharon durante la jornada fue una de las principales escenas del día, algo para resaltar si se tiene en cuenta el sesgo insólito que tomaron algunos de los discursos escuchados. Por ejemplo, uno de los votos a favor del impeachment fue en honor de "la nación evangélica" y "la paz en Jerusalén", algo totalmente ajeno a la situación que convocó a los diputados.

El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los principales impulsores del juicio político, fue otro de los protagonistas de la noche del domingo y también ayer.

Cunha, que asumirá como vicepresidente de Brasil si Rousseff es destituida, envió ayer al senador Renan Calheiros el informe que recomienda la destitución de la presidenta, como fue resuelto en Diputados.

La respuesta de Rousseff

Mientras tanto, la presidenta de Brasil no permaneció en silencio frente al avance del juicio político en su contra y ayer de dio una conferencia de prensa en la que marcó su posición respecto a la decisión tomada por los diputados el día anterior.

Rousseff se mostró "indignada" por la aprobación del proceso y prometió seguir "luchando" para evitar que el Senado lo ratifique.

"Recibí 54 millones de votos y me siento indignada por la decisión", dijo la mandataria en el palacio presidencial de Planalto, en lo que fue su primera reacción pública luego de conocer el resultado. "Los actos por los que me acusan fueron practicados por otros presidentes de la República antes de mí y no se caracterizaron como actos ilegales o criminales", aseguró Rousseff, quien negó que exista el crimen de responsabilidad del que se la acusa.

Además, la presidenta hizo referencia a las investigaciones que pesan sobre Cunha, que está imputado por corrupción en el marco del escándalo de Petrobras. "Esto es muy interesante porque no hay en mi contra una acusación de desvío de dinero público; no hay una acusación de tener dinero en el exterior. Por eso creo que es una injusticia. Personas con cuentas en el exterior presiden la sesión de una cuestión tan grave".

"No me dejaré abatir, no me voy a paralizar por esto, voy a continuar luchando y voy a luchar como lo hice toda la vida", dijo Rousseff. "Están torturando mis sueños, mis derechos, pero no van a matar mi esperanza, porque sé que la democracia está del lado correcto de la historia", concluyó.

Fracaso de las negociaciones

Uno de los factores que jalonaron la derrota del bloque anti impeachment en la Cámara de Diputados fue el fracaso de las negociaciones previas que tanto Rousseff como el ex presidente Lula da Silva mantuvieron con los diputados del Congreso.

Lula, reconocido articulador de alianzas, no pudo contra el grupo a favor del impeachment y su estrategia fue demolida por la contundencia de la votación.

Por el momento, Lula no se pronunció sobre el asunto, pero se espera que lo haga en los próximos días. Su apoyo es fundamental para Rousseff, que vive uno de los peores momentos de su carrera política.

Fuente: Agencias

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