Salud Pública pone el ojo sobre ASSE de cara a una reestructura

"Estamos decididos a iniciar un proceso de transformación", dijo el ministro de Salud Pública
"Lo peor que uno podría hacer en un cargo de estas características es no asumir que tenemos un problema serio, importante". Así definió el pasado martes en el Parlamento el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, la situación que vive la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).
El ministro anunció allí que en los próximos días se integrará un grupo de trabajo para realizar mejoras en la gestión, así como una reestructura del organismo. "Es un desafío extraordinario", sostuvo Basso. Es que las autoridades sanitarias están decididas a hincar el diente en el organismo, para lograr una mejora de los servicios del máximo prestador del sistema de salud del país.

Prácticamente una vez por semana, las autoridades de ASSE se reúnen con las autoridades con un objetivo específico: trazar lineamientos para una nueva gestión. Según manifestó Basso en la Comisión de Salud Pública de Diputados, en las reuniones se analiza qué acciones está llevando adelante la institución y cuáles serán los caminos a seguir.

"En estos nóveles años, ASSE ha venido transitando un proceso de mejoras en gran medida desiguales, con áreas que son equiparables con el sector privado en materia de infraestructura, de instalaciones y de equipamiento en varios lugares del país, y con otras áreas con enormes debilidades desde el punto de vista asistencial, que de alguna forma deben resolverse", sostuvo el ministro.
"La pregunta que surge es qué ha pasado en estos años ", agregó.

"Resulta imprescindible un análisis sobre el diseño organizacional de una institución de este porte", subrayó.

Fuentes de ASSE dijeron a El Observador que el plan se está trabajando, además, con el Ministerio de Economía y Finanzas y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y agregaron que los lineamientos fueron realizados en consonancia con las políticas sanitarias que el MSP planteó el año pasado, a través de objetivos sanitarios concretos.

Auditorías

El ministro fue convocado a esa comisión por el diputado nacionalista Martín Lema, luego de que ASSE le respondiera un pedido de informes sobre auditorías internas y externas. Esas auditorías detectaron desde irregularidades edilicias hasta la contratación de empresas de limpieza tercerizadas que habían participado en casos de corrupción que terminaron con el procesamiento del exrepresentante de los trabajadores, Alfredo Silva, hecho que quedó como una mancha negra en la corta historia del organismo.

Durante la reunión con los legisladores, Basso fue contundente sobre el futuro de ASSE. "Estamos decididos a iniciar un proceso de transformación", dijo ante críticas de Lema por considerar que dentro de la institución hay "clientelismo o falta de capacidad de atención".

El ministro remarcó que están trabajando junto con el directorio de ASSE para llevar adelante un cambio "estratégico en el diseño organizacional", que implica desconcentrar la gestión, que hoy se centra plenamente en el directorio, con su presidenta, Susana Muñiz, a la cabeza.

32.000 funcionarios trabajan en la Administración de los Servicios de Salud del Estado. El organismo tiene 1,2 millones de afiliados y 900 puestos de salud en todo el país.
El plan incluye que haya responsables de proyectos con presupuesto propio y que el directorio reciba los informes, para tener un mayor control y detectar irregularidades a tiempo.

El cambio en ASSE llegó a nueve años de haberse creado como servicio descentralizado. En ese tiempo, Mario Córdoba, presidente del organismo hasta 2011, renunció a pedido del entonces presidente José Mujica y fue reemplazado por Beatriz Silva, que contaba con el apoyo del gobierno y la oposición, pero no logró satisfacerr las expectativas de los trabajadores médicos y no médicos. Durante su gestión, salió a luz el caso de corrupción que terminó con el procesamiento de Alfredo Silva.

Más críticas

La oposición no es la única que salió a denunciar públicamente problemas en la gestión del prestador de salud. Tanto los trabajadores médicos como no médicos salieron a golpear al organismo y a su presidenta. El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) realizó una campaña en la que invitaba a los médicos de hospitales y policlínicas públicas a denunciar a través de una página web las deficiencias que pudieran existir en los centros donde trabajaban.

La situación de ASSE y los reclamos le hicieron perder la paciencia al presidente del gremio de los médicos, Julio Trostchansky, que en un editorial publicado en agosto en la revista Ser Médico fue directo contra Muñiz. "Somos muchos los médicos que nos preguntamos si realmente el gobierno quiere tener un prestador público, porque está claro que en estas condiciones no es viable tenerlo y lo que se está haciendo y dejando de hacer conduce a su degradación total. La situación actual de ASSE es una vergüenza", escribió y se preguntó: "La doctora Muñiz hará la plancha estos cinco años?".

Las irregularidades constatadas

Las auditorías internas y externas que el diputado del Partido Nacional Martín Lema solicitó a través de un pedido de informes detectaron problemas edilicios, de aportes patronales y de contrataciones dudosas. Por ejemplo, se concluyó que algunas obras no estaban inscriptas al Banco de Previsión Social, que no se realizó un análisis entre cómo avanzaban las obras y los montos de dinero que se transferían o que no se controlaba que el personal de esas obras fuera a trabajar. Las auditorías también detectaron situaciones de "conflicto de intereses con personal de ASSE" porque ejercían tareas de dirección y supervisión de empresas tercerizadas por las que eran contratadas. Consultado por El Observador, Lema sostuvo que uno de los mayores problemas es que no exista un control dentro del directorio. "El Frente Amplio tiene miedo al control de ASSE y tuvimos que intensificar el control parlamentario. El control no solo es una tranquilidad para la oposición sino que es garantía para la gente y para los usuarios", dijo. Por su parte, el diputado del Frente Amplio, Luis Gallo, reconoció que hay deficiencias pero que "se están subsanando".

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