Sánchez volvió a ser rechazado y España renueva la incertidumbre

El líder socialista falló en ser investido y el llamado a nuevas elecciones se hace más visible
El Congreso de diputados español por segunda vez rechazó ayer mayoritariamente la investidura del socialista Pedro Sánchez, que buscaba la presidencia del gobierno con una alianza entre su partido PSOE y los centristas de Ciudadanos. Esto es un hecho inédito en España que abre un período de incertidumbre en el que se pueden presentar nuevos candidatos o convocar nuevos comicios si en dos meses no hay jefe del Ejecutivo.

El rechazo del conservador Partido Popular del jefe de gobierno saliente Mariano Rajoy y la izquierda radical de Podemos impidieron la investidura de Sánchez, apoyado únicamente por 131 diputados de 350. Ahora, los partidos disponen hasta el 2 de mayo para acordar un gobierno y evitar unas nuevas elecciones.

El resultado de ayer era el esperado, puesto que la posición de todos los grupos estaba clara desde hace dos días, cuando el PP (centroderecha, 123 escaños), Podemos (izquierda, 69), y los partidos de izquierda minoritarios y nacionalistas, votaron en contra.

El candidato socialista necesitaba más síes que noes, pero sólo contó con 131 votos a favor, los noventa escaños de su partido y los cuarenta de la formación liberal Ciudadanos y uno de la formación nacionalista canaria, en una Cámara integrada por 350 diputados.

En su discurso previo a la votación, Sánchez defendió su candidatura de nuevo con la promesa de un gabinete "reformista y de progreso" y pidió para ello el respaldo de los partidos que desean un cambio y que proceda tanto de su izquierda como de su derecha.

El líder socialista dijo que ese cambio sólo es posible a través de un acuerdo "transversal", que incluya a los liberales de Ciudadanos, ya comprometidos con Sánchez, como al partido Podemos, de izquierda.

"Acepté el encargo del rey para solventar el problema creado por Rajoy y que haya normalidad democrática", recordó Sánchez, quien se atribuyó el mérito de haber acabado con el "bloqueo" institucional en que sumió a su juicio, el rechazo del presidente en funciones.

"Siento en el alma que España no tenga mañana un gobierno", señaló hoy Sánchez tras la frustrada votación, antes de responsabilizar a PP y Podemos de esta situación y anunciar que seguirá trabajando para conformar una mayoría que logre "con urgencia" el "gobierno de cambio" que necesita España.

En su replica en la Cámara, el presidente en funciones, Mariano Rajoy, advirtió que su partido votaría en contra del candidato socialista porque sus propuestas suponen "la demolición" de la obra que su formación, el Partido Popular, ha construido en la última legislatura, y son las que "han permitido superar el desastre" de la herencia del último gobierno del PSOE.

Rajoy incluso acusó al líder socialista de haber cometido "corrupción" al haber puesto "las instituciones a su servicio" en este debate de investidura, por llegar a él sin los apoyos necesarios.

En contra del pacto

Por su parte, el portavoz de Podemos (izquierda), Pablo Iglesias, votó no por estar en desacuerdo con el pacto de los socialistas con los liberales de Ciudadanos y pidió a Sánchez que mire a las fuerzas de izquierda y nacionalistas y trabaje en beneficio de un pacto con ellas que "preocuparía a las oligarquías" españolas.

El único apoyo de Sánchez es Ciudadanos, cuyo líder, Albert Rivera, criticó a PP y Podemos por su "conformismo y pereza" ante el cambio y les pidió que "dejen de destruir", porque España "necesita una nueva etapa política".

Durante los dos próximos meses el rey Felipe VI podrá proponer nuevos candidatos –incluido de nuevo el propio Sánchez– si cree que alguno puede tener apoyos, pero si transcurre ese período sin nuevo presidente el Parlamento se disolverá y habrá elecciones a finales de junio.

Tanto el grupo del Partido Popular como Podemos han emplazado en las últimas horas a retomar las negociaciones tras la fallida sesión de investidura de ayer, con el objetivo de alcanzar un nuevo Ejecutivo antes de que transcurran dos meses.

Un gobierno transversal

Sea cual sea el escenario, "o hay un gobierno transversal o hay elecciones", resume el politólogo Antón Losada, quien achaca estas dificultades para formar gobierno a "la falta de tradición en España de conformar gobiernos de coalición".

"Como nadie ve que sea factible un pacto, todo el mundo está jugando con las nuevas elecciones", dice el politólogo de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Vallespín.

Pero las elecciones, según la mayoría de sondeos, dejarían un escenario muy similar al actual y alargarían la incertidumbre política española, cuando parece avecinarse una ralentización económica mundial y Europa se enfrenta a la crisis de refugiados y al posible Brexit.

"No podemos seguir así porque el mundo sigue girando", advirtió el ministro de Exteriores José Manuel García-Margallo. Actualmente, el margen de maniobra del gobierno saliente es "muy limitado".
"No podemos meternos en aguas turbulentas sin tener una tripulación", señaló.

Fuente: AFP y EFE

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