Sanders se traga el sapo y pide votar a Clinton pese al escándalo

La Convención Demócrata comenzó enturbiada por la filtración de mails internos
El establishment del Partido Demócrata le serruchó el piso por detrás. Pero el peligro de que Donald Trump gane las elecciones nacionales en Estados Unidos es más fuerte que lo que le hayan hecho, y por eso ayer el senador Bernie Sanders, que compitió con la candidata demócrata Hillary Clinton en las internas, reiteró que hay que votar a la ex secretaria de Estado para combatir al magnate.

"Tenemos que derrotar a Trump. Tenemos que elegir a Hillary Clinton y Tim Kaine", dijo Sanders ante decenas de simpatizantes durante su discurso en la convención del Partido Demócrata en Filadelfia. "Trump es un peligro para el futuro de nuestro país y debe ser derrotado", agregó el senador, que se autodefine como socialista.

Los demócratas empezaron ayer una convención nacional de cuatro días para nominar a Clinton como candidata a la Casa Blanca, aunque las divisiones al interior del partido empeoraron tras la filtración de correos electrónicos sobre prácticas polémicas de algunos funcionarios.

La jefa del Comité Nacional Demócrata (DNC por sus siglas en inglés), Debbie Wasserman Schultz, renunció el domingo en una decisión que se hará efectiva al final de la convención, luego de la filtración de más de 19.000 correos que mostraron que algunos miembros del partido trataron de socavar la campaña del rival de Clinton durante las primarias.

Profundamente irritados con el escándalo, seguidores de Sanders lo abuchearon ayer cuando el senador pidió el apoyo para Clinton. "¡Hermanos y hermanas...! Hermanos y hermanas, éste es el mundo en el que vivimos", dijo el senador por Vermont durante un momento de su discurso.

"Se trata de transformar a Estados Unidos y continuar nuestra lucha por justicia económica, social, racial y ambiental. Tenemos que continuar trabajando juntos para hacer realidad el futuro progresista que todos apoyamos", dijo ayer Sanders en una nota enviada a sus delegados.

La revelación no solo enojó a los partidarios de Sanders sino que además complicó los planes de los demócratas de reflejar la imagen de una competencia limpia, en contraste con la volatilidad del candidato republicano Donald Trump, quien fue nominado formalmente la semana pasada durante la caótica convención de su partido en Cleveland.

La serie de emails filtrados el viernes por el sitio web WikiLeaks reveló que funcionarios del DNC exploraron formas de minar la campaña de Sanders, como cuestionar públicamente si el legislador de Vermont, quien es judío, era realmente ateo.

Norman Solomon, un delegado de Sanders y coordinador nacional de la Red Bernie Delegates, dijo que Clinton había consentido las prácticas de la DNC y cuestionó la presencia de Wasserman Schultz en la convención.

Pero el foco ahora es apegarse al eslogan de la campaña, "Más fuertes juntos" (Stronger together), porque Trump le está complicando las posibilidades a Clinton de llegar a la Casa Blanca.

Al menos un sondeo de opinión nacional mostró a Trump beneficiándose de la convención y superando levemente a Clinton, luego de estar en segundo lugar durante meses.

Trump recibe 48% de las intenciones de voto entre los inscritos en los padrones electorales, contra 45% de Hillary Clinton, según un sondeo de CNN que tiene un margen de error de 3,5 puntos porcentuales. La encuesta fue realizada el domingo.

El senador socialista por Vermont atrajo a votantes jóvenes y liberales con sus pedidos de más control a Wall Street y sus llamados a erradicar la desigualdad de ingresos. Aunque Sanders respaldó a Clinton, la ex secretaria de Estado enfrenta la tarea de ganarse a sus seguidores mientras enfrenta a Trump. Los partidarios de Sanders ya estaban furiosos porque Clinton pasó por alto a otros favoritos liberales, como la senadora Elizabeth Warren, y decidió elegir al político moderado Tim Kaine como su compañero de fórmula y aspirante a la vicepresidencia.

Fuente: Agencias

Populares de la sección