Santander: regreso de capitales a la región beneficiará a Uruguay

Esperan estancamiento este año y que el país vuelva a crecer en 2017 y 2018
Una variación de 0% en el Producto Interno Bruto (PIB) para 2016 "mejorando el año que viene" con el impulso las mejoras que se esperan para los vecinos, Brasil y Argentina. Así ve a la economía uruguaya la directora del Servicio de Estudios y Public Policy de Banco Santander, Alejandra Kindelán, quien expuso el miércoles en el XV Encuentro Santander América Latina, que se celebra en Madrid. "Uruguay se va a ver beneficiado por los renovados flujos de inversión que estamos viendo ya hacia Argentina y Brasil", consideró.

Las proyecciones de crecimiento son de 1% para 2017 y 2% para 2018. En materia de inflación, en Santander esperan que termine siendo de 9,9% este año, que se acerque a 9% el año que viene para llegar a un 8% el siguiente.

En relación al déficit, se considera que las medidas tributarias funcionarán y se acercará al 3%, y se espera que las siguientes decisiones gubernamentales que se tomen logren llevarlo por debajo de esa cifra. El tema del encuentro en España es la infraestructura regional, y en ese sentido, el country manager de Santander en Uruguay, Juan Carlos Chomali, destacó lo realizado en el país a nivel de energía y transporte, pero comentó que "necesariamente hay que avanzar más rápido en las áreas vial y portuaria".

Chomali recordó la "experiencia exitosa" de Participación Público Privada (PPP) con la cárcel de Punta Rieles, y aseguró que siguiendo ese formato hay una "disposición total" por parte de la institución que lidera la banca privada en Uruguay para apoyar ese tipo de proyectos. De hecho, el lunes la presidenta del Grupo Santander, Ana Patricia Botín, dijo que la institución pretende participar en el financiamiento de proyectos de infraestructura por alrededor de € 500 millones (unos US$ 554 millones).

Para Brasil, Kindelán señaló que se visualiza una recuperación de la confianza, ya que, más allá de estar en recesión, se están sentando las bases y tomando las medidas para afrontar la situación. Para este año se pronostica una caída de 3,8%, pero el año siguiente será de crecimiento con 2%.

En relación a Argentina, consideró que el "proceso de normalización acelerado va a tener efectos muy visibles", y que las medidas adoptadas van en la dirección adecuada. Proyectó que en la segunda parte de este año para el año que viene existe la posibilidad de que el crecimiento se acerque al 5%.

Con la economía a nivel global creciendo 3,4% este año, una expansión en China de 6,5%, una estabilización en el precio de las materias primas y EEUU en expansión a un ritmo moderado, Kindelán considera que América Latina –que "ha afrontado con éxito la muy fuerte crisis (mundial) y se mostró muy resistente"–, ahora debe centrarse en reforzar las políticas económicas con foco en impulsar la productividad avanzando en la agenda de reformas estructurales.

Lejos de "la década perdida"


Otra de las ponencias destacadas de la jornada fue la de la titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Rebeca Grynspan, quien consideró que se tiene fuera de Latinoamérica una visión mucho más positiva del devenir de la región que la que muestran los titulares de la prensa regional.

Subrayó que la mayoría de los países están creciendo y que considera errónea la comparación que se hace con la década de 1980. "No hay crisis generalizada en Latinoamérica. El panorama es preocupante, pero más positivo que en la llamada década perdida", puntualizó.
Sin embargo, advirtió que crecimientos de 2% a 3% no son suficientes para enfrentar los retos de la pobreza y la desigualdad, y que se corre el riesgo de quedar rezagados en capacidad de inserción en el mundo.

Populares de la sección

Acerca del autor