Santos se reúne con Uribe para tratar de encontrar una nueva paz

Expresidente y predecesor del actual mandatario fue el principal opositor a los acuerdos
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se reunirá hoy con su predecesor y furibundo opositor, Álvaro Uribe, líder del "No" ganador en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con las FARC, y con el expresidente Andrés Pastrana, el otro gran promotor del rechazo al pacto.

"He invitado a Andrés Pastrana y Álvaro Uribe a dialogar este miércoles con ánimo constructivo en pro de la paz #JuntosPorColombia", escribió el jefe de Estado en su cuenta en Twitter poco después de conocerse la noticia.

Más temprano ayer, Uribe se había mostrado abierto a reunirse con el presidente, quien fuera su ministro de Defensa durante la mayor ofensiva contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a quien considera un "traidor" por haber promovido el diálogo con la guerrilla.

"Si a mí me toca pedirle una cita al presidente de la República para decirle qué nos preocupa de los acuerdos, pues le pido esa cita. Iría allá, no puedo ir solo, pero le expresaríamos nuestras preocupaciones", dijo Uribe al canal RCN.

La última reunión conocida entre Santos y Uribe fue el 10 de enero de 2011, en un almuerzo en la estancia del expresidente en Rionegro, su bastión en el noroeste del país.

Para entonces, ya se desarrollaban conversaciones secretas entre las FARC y Santos, electo por primera vez en 2010, antes de los diálogos formales iniciados en noviembre de 2012 en Cuba.

Desde entonces, varias veces y por diversos medios Santos invitó a Uribe a conversar sobre sus objeciones a las negociaciones, aunque sin éxito.

¿Dispuesto a cambiar?

Ayer y antes de conocerse la reunión de hoy, el partido Centro Democrático, fundado y liderado por Uribe, preguntó a Santos si estaba dispuesto a cambiar algunos puntos del acuerdo de paz firmado con las FARC.

"Atendiendo el mandato ciudadano que se expresó claramente por no apoyar los acuerdos suscritos entre el gobierno nacional y las FARC, ¿está dispuesto a corregir los puntos en los que ciudadanos del 'no' expresamos preocupaciones?", dijo el partido en un comunicado.

El No se alzó con la victoria en el plebiscito del domingo sobre el acuerdo de paz con el 50,21% del total de sufragios, mientras el Sí obtuvo el 49,78%.

El uribismo señaló que tanto el acuerdo de paz como la sentencia de la Corte Constitucional (Suprema Corte de Justicia) sobre el plebiscito "contemplan que si no era refrendado mayoritariamente por la voluntad popular no es aplicable".

Tras el rechazo del acuerdo de paz, el Centro Democrático nombró a tres delegados para dialogar con el gobierno acerca de los cambios que consideran oportunos.

Las principales críticas del uribismo al acuerdo de paz giran en torno a la cláusula de justicia transicional y la participación política de las FARC.

El acuerdo de paz firmado con las FARC y que fue rechazado el domingo en un plebiscito recogía un proyecto de Ley de Amnistía que preveía el perdón jurídico para aquellos guerrilleros que no hubieran cometido delitos graves, como los recogidos en el Estatuto de Roma.

Quienes hubieran violado ese estatuto, que incluye crímenes de lesa humanidad, torturas, abusos sexuales y reclutamiento de menores, afrontarían penas privativas de la libertad de hasta ocho años siempre que reconocieran haber cometido esos ilícitos.

Reiteran su voluntad

Las FARC reiteraron ayer que renunciarán a los fusiles y su única "arma será la palabra".

La otra guerrilla activa en Colombia, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), insistió ayer en abrir la fase pública de los diálogos de paz con el gobierno colombiano pese al fracaso del plebiscito por el acuerdo con las FARC.

"En este difícil momento para Colombia, el ELN reafirma la decisión irrevocable de pasar a la fase pública y cumplir la agenda pactada en marzo", escribió el grupo en su cuenta de Twitter.

El pasado 30 de marzo, el ELN y el gobierno colombiano anunciaron en Caracas el inicio de una fase pública de diálogos de paz cuya apertura la condicionó el Ejecutivo a la solución de algunos "temas humanitarios", como el fin de los secuestros.

Sin embargo, hasta el momento no comenzó esa fase pública ya que el ELN, la segunda guerrilla del país, no liberó aún a todas las personas que mantiene secuestradas.

El gobierno colombiano no tenía un "plan B"

La canciller colombiana, María Ángela Holguín, dijo ayer que el gobierno no tenía un "plan B" en caso de que el acuerdo de paz con las FARC fuera rechazado por el electorado, como sucedió en el plebiscito del pasado domingo.

"Desafortunadamente no, yo creo que difícilmente a uno se le puede pasar por la cabeza después de 52 años de guerra que los colombianos le digan no a querer vivir en paz", dijo la funcionaria en una rueda de prensa al ser preguntada sobre un "plan B".

Sobre la incertidumbre en el país respecto a lo que va a ocurrir con el acuerdo de paz, la canciller aseguró que hay que oír las propuestas de los que votaron por el No.

La ministra señaló que los defensores delNo, en especial el partido Centro Democrático liderado por el expresidente Álvaro Uribe, deben explicar "exactamente cuáles son los puntos" con los que no están de acuerdo "y ver si las FARC están dispuestas a reabrir el proceso, a abrir el acuerdo y mirar esa negociación".

"Si no hay posibilidad, pues todo vuelve a como estaba antes, porque esto no es una cosa del gobierno. La responsabilidad de la paz y de si el país puede vivir en paz está en los colombianos y en las fuerzas políticas" que promovieron el No, dijo Holguín.

Fuente: Agencias

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