Sarandy Cabrera, un removedor ignorado

En tiempos de maquillaje ideológico, amiguismo y corrección política, parece que el poeta Sarandy Cabrera todavía incomoda al status quo de la intelectualidad uruguaya

Por Jaime Clara

Pese a integrar una generación emblemática de la literatura uruguaya, la del 45, Sarandy Cabrera (Rivera, 1923 – Montevideo, 2005), hoy pocos recuerdan –o deliberadamente ignoran- a una voz que se destacó por su poesía política e irreverente.

Cabrera siempre fue políticamente incorrecto. Su poesía política tenía una inusual violencia en, por ejemplo, el libro Poeta pistola en mano (1970), o era singularmente atrevida en su Soneroticón (1981), por nombrar solo dos, de su prolífica bibliografía.

Fue periodista de Marcha, traductor para Naciones Unidas, escritor, caricaturista y, por sobre todas las cosas un poeta.  Fue una suerte de enfant terrible de la generación del 45, aquel grupo que tuvo entre sus cultores más destacados a  Mario Benedetti, Idea Vilariño, Ángel Rama, Carlos Maggi, entre otros.

En uno de los pocos artículos que se encuentran en internet describiendo la vida y la obra de Cabrera, el periodista Daniel Figares lo define como genio marginado: “pero aunque marginado y hecho a un costado, justo es decirlo, nunca pudo ser –como se quiso y quiere- ninguneado.”

En El Observador, hace algunos años, Luis Roux describió a Cabrera como “poseedor de una personalidad avasallante, de un espíritu libertario feroz y de una capacidad de trabajo legendaria. Publicó decenas de volúmenes de poesía y prosa, tradujo innumerables poetas y escritores del francés, inglés, italiano y latín. Manejaba también el sueco y el portugués. Y hasta ofició como arquitecto, aunque no tenía el título, con la firma de un diplomado.” (*)

Dibujó caricaturas para algunos medios, entre ellos Marcha, de donde estuvo a cargo de su página literaria durante algunos años y fue diseñador de las revistas Número y de Removedor, publicación del Taller Torres García.

Hugo García Robles, escribió que “para un adolescente que lo conoció en sus primeros poemas, es inexcusable confesar que Sarandy fue una sabia influencia, arisca y avasallante, que a veces desde un humor ácido, burlándose de Nuñez de Arce en paródicos recitados o poniendo sobre la mesa los poemas de Antonio Machado o Pessoa, era capaz de sacudir y desencadenar en su joven interlocutor de entonces, un interés y un rigor por el arte, que habla de su capacidad fermental. En este esbozo no puede quedar silenciado el editor que desde Suecia dio curso a numerosos libros que seguían sus pasos en predilecciones y rechazos. Tampoco el personaje humano, arbitrario muchas veces, convencido siempre y siempre, como hoy dispuesto, a repensar y volver a colar la misma onda fugitiva que nos lleva para que no todo sea corriente fugitiva.” Y agregó que “Sarandy representa un Uruguay que está pasando o ya pasó, no sólo porque él mismo es uno de sus pocos sobrevivientes, sino porque el mundo mismo no ha detenido su errático curso que no se entiende hacia dónde va. Si es que va. Nadie que haya tenido la fortuna de compartir con él esos tiempos y su incomparable humor verbal, que se encendía en inesperados juegos de sílabas, puede esquivar el impulso que se llama homenaje.”

En el prólogo de Poeta pistola en mano, Cabrera escribió que “controvertir una literatura no es descartarla totalmente, es enfrentarla en su contradicción, empleándola para la empresa de otro hacer que se reputa más urgente y necesario. Con tal sentido de continuidad pretende presentarse este libro, insertarse en una literatura que está siendo, aún en aquellos acentos de su tiempo que coloca en el plano de controversia. Padece por lo tanto, junto con limitaciones imputables a la capacidad del autor, otras que toman raíz en su condición cultural tributaria, en lo mayor, de la pequeña burguesía, pero son a la vez el fruto contingente de una parte de este proceso de transformación que nos va implicando en carácter de agonistas parciales (…) Ofrezco pues, un libro contingente y ocasional. En tal sentido debe tomarse como una herramienta, como un martillo, una tenaza o -¿por qué no?- una pistola, objetos todos que sobreviven maravillosamente pulidas por la mano, o se quiebran si su temple no alcanza al esfuerzo que su tiempo les exige con toda razón.”

PRIMERA RÁFAGA

El poeta se apresta ante pares e impares
a decir poesía desagradable.

El poeta considera que ahora en este punto
la llamada protesta
si no afecta en carácter de cosquilla
el sentimiento de los poderosos
menos sus intangibles intereses.

Suele el rico citar a los cantores
y les ofrece magnánimamente
radio televisión y prensa grande.

(De ahora en adelante
se trata de emitir nuestros mensajes
entre nosotros mismos,
con el manejo de un lenguaje nuevo.)

En consecuencia y en verdad el poeta
se propone ser bien inconveniente
para algunos
y poderosamente revulsorio
para otros.

En tal caso se expone a ser negado
censurado encarcelado golpeado
y de ser acusado al mismo tiempo
como compinche de desagradables
veraces contumaces permanentes
proveedores de hierro y exigencia.

(Cacheteado por unos
y exigido por otros
el poeta no funge desgraciado.)

Desde hace algunos años, los papeles de Cabrera fueron a la Biblioteca Nacional, donde el investigador Luis Bravo comenzó estudiar. Sin embargo, hubo un litigio porque familiares del poeta no estuvieron de acuerdo con el destino final de la obra del poeta. Hubo una polémica entre los herederos de Cabrera y las autoridades de la Biblioteca. La justicia había decidido no innovar y todo el trabajo de relevamiento e investigación se detuvo, aunque parece que a finales de 2015, finalmente, se habría llegado a un acuerdo. 

Pero más allá de las desavenencias familiares, la intelectualidad uruguaya ignora a un intelectual de fuste. Parece que Sarandy Cabrera, que en los últimos años de su vida fue muy crítico, pistola en mano, de lo que era el establishment cultural uruguayo. Sus críticas incomodaban e incomodan. Sus opiniones, como ráfagas, son todavía políticamente incorrectas, por lo que es preferible dejarlo a un lado para que todo siga como está.

A PROPÓSITO DE LA BOTÁNICA

Imbéciles, ¿podríamos acaso tener tanta paciencia?
Van pasando los años y aún no ha brotado casi nada.
No han aprendido de los temporales ni las lluvias.
Siguen plantando las mismas plantitas de otro clima
sin comprender que no florecerán jamás.
Siguen tarareando el mismo canto tartamudo
en un idioma que los pájaros no entienden,
con lo que pretenden alegrar un jardín que no florece.
Idiotas, váyanse, váyanse, váyanse, váyanse.
Acaso más que idiotas, delincuentes.
Han vendido gajos de frutales estériles
a los pobres y crédulos clientes pobres.
La jardinería es más simple y a la vez más compleja
pero al fin y al cabo es una ciencia de lo real.
Sus tratados de botánica no sirven.
Imbéciles, se nos ha agotado la paciencia.
Váyanse, váyanse, váyanse.
Trataremos de cultivar nuestro monte criollo
de talas y de espinos, coronados de cina-cina
porque ese monte ya existe, ha nacido en nuestra tierra,
aunque hoy esté hibridado con nuestra puta cicuta.

 

BIBLIOGRAFÍA DE SARANDY CABRERA

 . Onfalo, 1947
· De Nacer y Morir, 1948
· Conducto, 1949
· La Furia, 1958
· Poso'60, 1960
· Poemas a Propósito, 1965
· Banderas y otros fuegos, 1968

· Poeta pistola en mano,  1970
· Los 37 poemas de Mao Tse-tung  (Prólogo), 1974
· El Martín Fierro para los niños, 1977
· Gracias y desgracias del santo pedo, 1980
· Soneroticón,   1981
· Poeta Epístola en mano, 1982
· Puta Cicuta
· Oporinos
· Camasutrón
· Sonetos a Don Pijote,  1983
· Epigramas Eróticos de Marcial
· Volver a China, 1986
· Poemas Zoológicos, 1985
· Caricaturas en marcha
· Apuntes sobre poesía  libertina, 1988
· Del Insurrecto
· Nomenclatura y apología de la concha, 1989
· China en el colapso mundial del leninismo,1990
· Papeles de Volusio
· Sonetos Lujuriosos del Aretino, 1991
· Quimerinos
· Elegías completas de John Donne, 1993
· Oro de la conquista  vs. dólares deuda externa, 1994
· Puta Cicuta e Intifada, 1996
· Obra Poética escogida publicada & inédita, 2004

 

(*) http://www.elobservador.com.uy/la-herencia-perversa-n229079


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