Se entregó uno de los hinchas de Nacional requerido por el juez

"Me pidió unas horas para estar con familiares y amigos y a las 9 de la noche fuimos a investigaciones de homicidios", reveló su abogado

Uno de los hinchas de Nacional que participó del ataque a parciales de Peñarol en Santa Lucía el 28 de setiembre y que estaba requerido, se entregó a la Justicia. Su abogado defensor, Sebastián Puppo, reveló que el hincha solicitó unas horas para despedirse de familiares y amigos.

"Recibí un llamado de un conocido que me plantea la situación y en la tarde mismo tuve una reunión con esta persona (el hincha que se entregó). Me pidió unas horas para estar con familiares y amigos. En esas horas que me quedaron traté de averiguar lo más que pude (del incidente) y me enteré que fue una de las tres personas que estaba siendo buscada por la policía", dijo Puppo al programa Tirando Paredes de 1010 AM. En realidad, el juez Luis Sobot pidió la captura de cuatro hinchas.

"Alrededor de las 9 de la noche fuimos para Canelones y cerca de las 10 se entregó en Investigaciones de Homicidios. Hoy está en calidad de detenido en investigaciones de homicidios de Canelones; anoche le tomaron las declaraciones y ahí se da paso al juez que hoy de tarde va a hacer la primera audiencia", dijo el abogado.

Las actuaciones judiciales previas

El juez Sobot, de Canelones, que procesó con prisión a 11 hinchas de Nacional que participaron del ataque a tiros contra parciales de Peñarol en una plaza de Santa Lucía, pidió la captura nacional de otras cuatro personas que estuvieron involucradas en los hechos. Además de los 11 procesados, un adolescente que confesó haber disparado contra un grupo de hinchas aurinegros fue internado en el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa). Todos fueron procesados por dos delitos de homicidio en grado de tentativa en reiteración real con un delito de lesiones personales.

El juez relata en el auto de procesamiento al que accedió El Observador que en la noche del 28 de setiembre, mientras hinchas de Peñarol festejaban un nuevo aniversario del club, varios integrantes del colectivo 7411, "que recauda fondos para comprar banderas y realiza beneficios varios" se reunió en la sede de Nacional, en 8 de Octubre, donde planificaron un viaje hacia Santa Lucía para "hurtar banderas". Se habían enterado que en la plaza de esa ciudad canaria habían hinchas de Peñarol con banderas por un mensaje de WhatsApp enviado desde Santa Lucía por una persona que hoy está requerida por la Justicia.

Al viaje también se sumaron dos hinchas que habían recorrido varias zonas de Montevideo, "tales como la rambla, el Palacio Peñarol, el barrio Brazo Oriental (...) tratando de conseguir banderas de Peñarol". Finalmente, tres autos partieron hacia Santa Lucía desde la sede de Nacional.

Tres hinchas confesaron en el juzgado que llevaban armas de fuego y uno, un palo de béisbol "por si se armaba problema". Además, uno de los procesados declaró que dos consumieron cocaína antes de partir. En su casa, la Policía incautó dos balanzas de precisión con restos de sustancias blanca. Por ello, el juez lo procesó también por suministro de drogas.

El arribo a Santa Lucía fue planificado por a través de WhatsApp por tres hinchas. Uno de los autos pasó por la plaza y los barras se percataron de que había más gente de la prevista y tres banderas colgadas de los árboles. Decidieron estacionar a algunas cuadras y llegar juntos, caminando, hasta la plaza. "Se suscita un enfrentamiento violento entre los indagados y los festejantes de la parcialidad de Peñarol, a raíz del cual se inicia una balacera en dicho lugar, admitiendo alguno de los encausados haber disparado armas de fuego que portaban consigo". Tres hinchas de Peñarol "fueron heridos por disparos de armas de fuego, los dos primeros con heridas de gravedad".

Amenazas por doquier

"El adolescente admite haber disparado cinco balas sin apuntar a varias personas que estaban detrás de una bandera de Peñarol colgada en la esquina mientras que (otro procesado) admite haber efectuado disparos al aire con un arma que según sus dichos contenía balas de salva", agrega el magistrado. Un tercer indagado también admitió "haber disparado dos tiros para arriba desde la otra punta de la plaza".

Una de las armas fue tirada en una cantera; otra, vendida en un asentamiento. Un procesado declaró que quemó la bandera que se llevaron y que luego recibió amenazas de uno de los hinchas requeridos por "haber prendido fuego la bandera y porque se deshizo del arma ya que era un 'arma legal'". Otro procesado también declaró haber sido amenazado por parciales de Nacional.

El adolescente declaró que recibió amenazas de muerte desde la barrabrava de Peñarol. "Fueron hasta mi casa y tiraron tiros hacia el cielo en la esquina", aseguró.

Mientras que dos tenían antecedentes penales, varios procesados estudiaban o trabajan. El juez pidió a la dirección de cárcles que los procesados no sean recluidos en el Comcar, el Penal de Libertad o la cárcel de Canelones porque "estarían amenazados de muerte por reclusos de esos centros carcelarios".

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