Se reaviva conflicto histórico entre Armenia y Azerbaiyán

Enfrentamientos son los más cruentos desde el cese del fuego en 1994
Intensos combates entre tropas de Armenia y Azerbaiyán reavivaron ayer sábado el conflicto por el control del enclave de Nagorno Karabaj, cuya soberanía enfrenta a ambos países desde 1988.
Los enfrentamientos, que tuvieron lugar "a lo largo de toda la línea del frente", son los más cruentos desde la entrada en vigor del alto el fuego en 1994, que puso fin a una guerra que causó unos 25 mil muertos.

Como es ya práctica habitual, Armenia y Azerbaiyán se acusaron mutuamente de violar el alto el fuego, hostilidades en las que habrían muerto tanto militares como civiles. Serían al menos 30 los fallecidos en los enfrentamientos.

A primera hora de la mañana estallaron los choques armados en la frontera de Nagorno (Alto) Karabaj, iniciados supuestamente por el ejército azerbaiyano, que habría lanzado una ofensiva general con armamento pesado para "romper las líneas enemigas", según Armenia.

"Por primera vez desde el alto el fuego de mayo de 1994, el enemigo empleó toda clase de armamento: aviación, artillería pesada y lanzaderas de misiles", denunció Albert Andrián, portavoz de la autoproclamada República de Nagorno Karabaj.
Al repeler ese ataque, las tropas armenias y de armenios karabajíes habrían asestado numerosas bajas al enemigo, entre las que figurarían un número indeterminado de soldados y varios helicópteros, tanques y drones.

Situación agravada


La escalada de la tensión en Nagorno Karabaj, donde las escaramuzas son constantes, encontró a los presidentes de Armenia y Azerbaiyán de viaje en Washington, donde asistían a la cumbre nuclear.
El presidente armenio, Serge Sargsián, que ya tomó el vuelo de regreso, convoco una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad Nacional, aunque Ereván ya acusó a Bakú de "tomar la senda del agravamiento de la situación".

Por su parte, Azerbaiyán denunció ataques armenios con artillería pesada, morteros y lanzagranadas contra varias localidades fronterizas, donde habrían muerto civiles, lo que habría desatado su contraofensiva.

"La responsabilidad por la situación creada recae plenamente en Armenia como Estado agresor y ocupante. La comunidad internacional debe condenar firmemente los ataques con artillería de Armenia", declaró Hikmet Hadjiyev, portavoz de la Cancillería azerbaiyana. Recordó que, según las resoluciones de la ONU, las tropas armenias deben abandonar los territorios ocupados, en referencia al Karabaj y a una amplia franja de seguridad en territorio azerbaiyano controlada por Armenia desde el fin del conflicto armado de 1992-1994.

El presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, quien se reunió en Washington, al igual que Sargsián, con el secretario de Estado, John Kerry, ha multiplicado en los últimos años el presupuesto de defensa y nunca ha renunciado a recuperar el Karabaj por la fuerza.

Precisamente, los combates estallaron después de que en febrero Azerbaiyán protestara ante Rusia, principal aliado de Armenia, por la concesión de un crédito de US$ 200 millones para la compra de armamento pesado. El presidente ruso, Vladimir Putin, no tardó en llamar ayer a armenios y azerbaiyanos "a un inmediato cese del fuego", tras lamentar que la tensión por el Karabaj "haya desembocado de nuevo en un enfrentamiento militar".

Fuente: EFE y AFP

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