Se reedita polémica por sillas y sombrillas en las playas

La Intendencia otorgó 150 permisos y controla que cumplan: no pueden instalarlas a menos de diez metros de la orilla
Las reposeras esperan vacías, en primera fila, la llegada de los veraneantes. Es un servicio que ofrecen las torres de edificios a quienes deciden pasar sus vacaciones en esas instalaciones. Pero, esa extensión de las facilidades del hotel o apartamento generan roces todos los años con quienes de forma particular quieren disfrutar de la arena y el mar, pero deben conformarse con el paisaje del respaldo de una silla.

En los últimos días usuarios de las playas de Punta del Este publicaron fotos en redes sociales indignados porque en la parada 31 de la Brava un cartel definía una zona de la playa como exclusiva. Según se podía ver en las imágenes, una cuerda blanca delineaba además el lugar, separándolo del resto. Las reposeras y sombrillas ocupaban gran parte de la arena, reduciendo el lugar para quienes iban a disfrutar libremente de la playa.

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El viernes 6, cuando El Observador recorrió el lugar el cartel ya no estaba, pero sí las reposeras y unas 20 carpas. "Acá no es exclusivo. Todo el mundo puede pasar. Lo que es exclusivo son las carpas y los camastros. Son totalmente gratuitos, no se alquilan, es por invitación", aseguró el dueño del parador, German Iliarte.

El dueño explicó sin embargo, que el cartel y la cuerda que separaban el lugar del resto de la playa ya no estaban porque se los había llevado el agua. La explicación que dio a El Observador el director de general de Higiene y Medio Ambiente de la Intendencia de Maldonado, Jorge Píriz, fue otra: hubo una fiesta, un "evento puntual, pero cualquier día de playa el área del parador no está delimitada".

"Acá no hay ninguna playa privatizada y no es cierto que haya que pagar", dijo el jerarca a El Observador.

Píriz afirmó por otra parte que los paradores cuentan con permisos y "una zona exclusiva de 50 metros para cada lado del eje", aunque cualquier persona puede ir e instalar su silla y su sombrilla. Si los paradores colocan sillas y sombrillas pueden alquilarse.

Parador Punta Sombrillas


El problema de siempre

Otro problema que se viene dando desde hace algunos años en la playa son los roces que se generan entre el servicio de las torres y edificios, y quienes llegan a la playa de forma particular.
Para poder poner sillas y sombrillas los edificios deben solicitar previo al inicio de la temporada un permiso en la intendencia. Para esta temporada se otorgaron unos 150 permisos en Punta del Este,
La Barra, Manatiales, Portezuelo y José Ignacio.

La resolución de la intendencia afirma que "antes de la hora 9 se podrán instalar hasta tres sombrillones y seis reposeras a una distancia no inferior a los 10 metros de la línea de la rompiente de la ola". No se establece sin embargo un número maximo de reposeras. Luego de esa hora, está prohibido mantener los elementos en la playa si no están ocupados.

Sin embargo, según reconoció Píriz esas disposiciones muchas veces no se cumplen. "Tenemos una persona controlando. Siempre hay alguno que pone más que lo permitido, siempre estamos con algunos problemas, pero se va solucionando", dijo a El Observador.

En lo que va de la temporada ya hubo algunas denuncias por ese tema, y se han retirado permisos, aunque según el director de Higiene los reclamos fueron menores que otros años.

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