Secundaria dice que no puede replicar modelo del Liceo Jubilar

El papa Francisco presentó al mundo los resultados del centro educativo

Jorge, soy Gonzalo. Estoy acá”, le gritó desde atrás de un vallado el sacerdote uruguayo, Gonzalo Aemilius, al papa Francisco, cuando el líder de la Iglesia Católica pasó el domingo frente a él en Roma. “Te estuve llamando ayer y no atendiste”, le respondió el pontífice a Aemiliuis, mientras el exdirector del Liceo Jubilar Juan Pablo II aguardaba en la puerta de la capilla Santa Ana. Es que Aemilius no tenía registrado en su celular el nuevo número de su amigo, que hasta la semana pasada era arzobispo de Buenos Aires.

Minutos después, luego de la misa que celebró en esa iglesia, el nuevo papa presentó al mundo la propuesta de la institución ubicada en la cuenca del Casavalle y pidió a los fieles rezar por la continuidad de la obra.

Además del trabajo social con adolescentes y padres de barrios carenciados como el Borro, Marconi y Gruta de Lourdes, el Liceo Jubilar obtuvo desde 2002 resultados académicos distintos a los del resto de los liceos de la capital.

Mientras en Secundaria la repetición ronda el 30 % y en primer año de Ciclo Básico supera el 40 %, en el liceo privado de acceso gratuito la no aprobación y la deserción son nulas. La institución se financia con donaciones.

Además, la beca anual para el Jubilar es de US$ 1.450, según consigna la institución en su sitio web. En tanto, el gasto anual por estudiante de la ANEP en 2011 fue de US$ 1.957, según informó el año pasado el Ministerio de Economía y Finanzas en el Parlamento.

Las autoridades del Consejo de Secundaria reconocieron los resultados del centro educativo católico pero advirtieron dificultades para aplicar un modelo similar en las instituciones públicas.

“Hay un detalle muy importante en la aplicación del sistema de ese liceo que está en lograr los compromisos familiares. El sistema general no los puede condicionar (a los alumnos), y tenemos que atender también a aquellos que no tienen ningún apoyo de la familia”, dijo a El Observador el director general de Secundaria, Juan Pedro Tinetto.

El jerarca dijo que desde que asumió en 2011 no tuvo ninguna reunión con la dirección del Jubilar.

Para ingresar a ese liceo los alumnos deben ser del barrio, ser pobres y tener un referente adulto que se haga responsable de ellos ante la institución. Tanto esos adultos como las familias de los alumnos son integrados en trabajos sociales y dinámicas religiosas.

En tanto, desde 2011 el Liceo Jubilar forma padres de sus alumnos para que terminen el liceo.

Modelo reproducible
A pesar de la laicidad de la enseñanza pública, el consejero blanco del Codicen, Daniel Corbo, aseguró que el modelo de apoyo familiar es reproducible.

“Generalmente a los padres se los llama a la Comisión de Fomento para que consigan algo de plata cuando en realidad lo que tenemos que hacer es lograr una propuesta tal que implique involucrar a los padres y que puedan hacer cosas para que se sientan parte”, dijo al ser consultado por El Observador.

Corbo propuso que los padres colaboren en la limpieza y el mantenimiento del liceo, y en la organización de jornadas recreativas.

El consejero de la ANEP también remarcó la estabilidad docente como una de las claves. Mientras en Secundaria los profesores eligen donde trabajar todos los años, el Liceo Jubilar formó un equipo docente que tiene un proyecto común. “El hecho de hacer todos los años elecciones significa que los docentes cambian todos los años de institución y no generan ningún tipo de compromiso con la institución ni sentido de pertenencia”, señaló.

Desde Uruguay al mundo
“Quiero presentarles a un sacerdote que viene de lejos, un sacerdote que ha trabajado durante mucho tiempo con niños de la calle, con adictos a las drogas. Para ellos abrió una escuela e hizo muchas cosas para que conocieran a Jesús”,  dijo el papa el domingo.

“Le pido a Gonzalo que venga a saludar. Recen con él. Trabaja en Uruguay, es el fundador del Liceo Jubilar Juan Pablo II. Él ha hecho ese trabajo.  Oremos por él”, continuó. Luego, tomó de las manos a Aemilius y le dio un beso.

Aemilius, quien forjó la institución fundada por el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, fue trasladado a una parroquia en Puntas de Manga. Sin embargo, a pesar de la partida del director, el equipo docente continuará con los mismos integrantes y lineamientos.


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