Segundo grupo de refugiados sirios no llegará a Uruguay

En una carta a Acnur, cancillería informó que mantendrá el plan de refugiados impulsado en el gobierno pasado
El segundo grupo de refugiados sirios que iba a llegar a Uruguay a fines de 2015 finalmente no lo hará, según informaron a El Observador fuentes de cancillería. Tanto el gobierno uruguayo como el Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (Acnur) perdieron contacto con el segundo grupo de refugiados en el Líbano.

Según informó el semanario Brecha este viernes, los nuevos refugiados no llegarán al país tal como estaba previsto. Las fuentes oficiales consultadas por El Observador señalaron que, pese a esta cancelación, cancillería envió una carta a Acnur informando que el convenio firmado por el gobierno uruguayo se mantiene y se aspira a poder traer a otro grupo más adelante.

Este programa, que inició el expresidente José Mujica y que comenzó formalmente en su último año de gobierno, propuso en sus inicios traer a Uruguay un grupo de hasta 120 refugiados sirios que vendrían en dos grupos. Uno de ellos llegó en octubre del 2014 y otro llegaría en febrero de 2015.

Bases y condiciones para ser un refugiado en Uruguay

El gobierno uruguayo expuso este viernes los "mitos y verdades" sobre los refugiados sirios que llegaron en 2014 al país en aspectos como el apoyo económico que reciben, que el Ejecutivo asegura "no es eterno", o si suponen una "amenaza para la seguridad", algo que desmiente al remarcar que huyen del terrorismo.

En un documento divulgado por la Secretaría de Derechos Humanos (SDH) de la Presidencia de la República, se recalca que las cinco familias acogidas -víctimas de la guerra civil que sufre Siria desde 2011- no son las únicas personas refugiadas en el país. A diciembre de 2015, existían 301 personas en dicha situación, de las cuales 44 integran ese contingente de sirios.

"Desde su llegada, se fue generando un número importantes de mitos vinculados a estas familias que nos proponemos comenzar a derribar", añade el texto, dividido en ocho preguntas y respuestas.

Es así que se destaca que no es cierto que el dinero que reciben no tenga contraprestaciones, sino que obtienen un monto "fijo" y uno "rotatorio" sujeto al cumplimiento de metas, como la inclusión educativa de los niños y el tener los controles de salud al día.

No obstante, en caso de registrarse un hecho de violencia, el cobro del fondo fijo se suspende, como ocurrió el pasado noviembre, cuando el Gobierno retiró durante un mes esa ayuda a una de las familias como sanción por la agresión que el patriarca realizó a representantes institucionales.

La SDH subraya que todos los hogares tienen al menos un integrante mayor de edad vinculado laboralmente y que la meta es que todos los adultos trabajen antes de la finalización del programa.

"¿Los trabajadores uruguayos financiamos a los sirios con nuestros impuestos?", plantea el documento, que desmiente tal situación al explicar que el gasto correspondiente a las transferencias económicas que reciben es "marginal" y representa un porcentaje "ínfimo" del gasto público total.

Además del dinero, las familias reciben acompañamiento técnico y clases de español, como también acceso al sistema de salud y de educación, "como todos los habitantes de Uruguay".

El objetivo, señala la SDH, es facilitarles autonomía para autosustentarse una vez concluido el programa.

"Las cinco familias sirias recibirán apoyo durante dos años, de los cuales -a octubre de 2015- se cumplió uno", afirma la nota.

Sobre si los refugiados "amenazan la seguridad de las localidades en las que se instalan", se destaca que "son personas comunes, sometidas a la violencia de la guerra" y que llegan Uruguay "en busca de la tranquilidad que les fue negada". "No son terroristas: están huyendo del terrorismo", espeta el texto.

A principios de septiembre, los sirios protestaron durante cuatro días frente a la Presidencia instalada en Torre Ejecutiva, para poder dejar el país por ser caro y no poder vivir dignamente, aunque finalmente cesaron su acampada.

Acerca de si durante este tiempo estas personas "no han hecho ningún avance significativo" y se quieren ir, el documento agrega que las familias han realizado "importantes avances", fundamentalmente en materia laboral y educativa, y están "en pleno período de inserción en una sociedad que culturalmente les resulta ajena".

Por último, se especifica que el Estado no trata mejor a los sirios que a los uruguayos, pero matiza que los primeros atravesaron "un largo proceso en el que sus derechos humanos básicos fueron sistemáticamente vulnerados" y que como Estado se cree necesario contribuir a revertir ese proceso.


Fuente: Con información de AFP

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