Señales para no tirar la toalla

Pasión y emoción en seminario de Más Emprendedoras, con oradoras como la fundadora de Rapsodia y la primer árbitro profesional de fútbol de Uruguay
"Todas las #MujeresQueInspiran en el Seminario @MsEmprendedoras coinciden en que la pasión por algo es el motor fundamental". Con este tuit la directora de Quatromanos y directiva de la Organización de Mujeres Empresarias de Uruguay (Omeu), Silvina Rocha, resumió el hilo que unió a las cinco oradoras del seminario de Más Emprendedoras, organizado por Omeu y Endeavor. La fundadora de la marca de indumentaria Rapsodia, la argentina Josefina Helguera, aseguró que "el mejor emprendimiento es ser verdaderamente uno mismo" e invitó a "escuchar el latido del corazón y confiar".

Ana Castillo BID

La especialista senior del fondo Multilateral de Inversiones del BID, Ana Castillo, consideró que la superación es muy importante, y que uno puede llegar tan lejos como quiera", al rendir homenaje a lo que le han enseñado las mujeres de su vida cotidiana.
Para la argentina Pamela Scheuer, cofundadora de Nubimetrics, no hay obstáculo suficientemente grande si lo que te mueve es la pasión. "Cuando las cosas se ponen difíciles hay que cambiar la forma de hacer, no la meta, ni el objetivo", recomendó.

Con la charla más aplaudida –y con cada sentencia argumentada en batallas libradas– la primera árbitro de fútbol profesional de Uruguay, Claudia Umpiérrez, disparó que si se sabe lo que se quiere, se lo alcanza: "No dejen que nadie les diga que no pueden". Repasó los obstáculos que debió sortear, como asumir el riesgo de arbitrar embarazada ("lejos de cortarme la carrera, mi hija fue mi motor de motivación), o pasar pruebas en las mismas condiciones que los varones ("Era una excusa, creían que no podía").

"Mi frase es: insistir, persistir, resistir y nunca desistir", subrayó.

Claudia Umpierrez arbitro


La charla final fue de la emprendedora cultural, cineasta y productora Yael Steiner, una uruguaya que se desempeña en el mercado brasileño. Con un estilo descontracturado, puso énfasis en "EUprender" como forma de poner los propios talentos al servicio del emprendedurismo.
Con un tono fresco y fuera de libreto invitó a que algunas de las presentes se animaran a subir al escenario y contar sus fracasos.

Entre las 300 asistentes, sentada en una de las últimas filas, Rosana Martínez había escuchado todas las charlas de la mañana, sin imaginarse que terminaría siendo una de sus protagonistas. Levantó la mano pensando "qué me van a elegir a mí", cuando se dio cuenta que había sido la única en hacerlo. Al inicio del seminario, el director de Endeavor, Joaquín Morixe, les había pedido que no se quedaran con dudas. A ella una interrogante se le había instalado desde que escuchó a Helguera de Rapsodia decir que para crear su empresa había comprado un pasaje de avión y viajado a la India. "Yo no puedo ni ir a Buenos Aires", pensó y sintió que un abismo las separaba. No quedarse con esa sensación fue la que la impulsó a caminar desde el fondo del salón, y, con las piernas que le temblaban, subir al escenario.

Mas Emprendedoras
Rosana Martínez y Yael Steiner<br>
Rosana Martínez y Yael Steiner

Contó que, junto a su madre, tenían un taller de artesanías al que no puede dedicarse ya que debe trabajar en una carnicería, en un trabajo que no le gusta, para poder sobrevivir.
Hacía unos días había ganado una de las entradas que sorteaba Pronto! para participar del seminario. Lo sintió como una señal. Agradeció lo inspiradora de las charlas, pero advirtió que para muchas mujeres la posibilidad de emprender parece muy lejana. "Lo que yo quiero saber es cómo se hace", señaló Martínez, que ha aprendido que uno se levanta mejor de un fracaso si tiene a alguien que le de una mano.

La emoción que despertó el testimonio de Martínez llevó a que varias mujeres la contactaran. Una le ofreció participar con sus productos en una feria que organiza por las fiestas; con otra, propietaria de una boutique en Punta Carretas, tiene una reunión esta semana.

Populares de la sección