Shakeaspeare, Otelo y su color de piel

Todavía resuenan en el Auditorio del Sodre los cantos de Otelo, la puesta en escena, de uno de los dramas mayores de Shakespeare. Verdi la hizo ópera y su éxito trascendió tiempo y espacio.

Por Jaime Clara

Otelo fue la penúltima ópera de Giussepe Verdi, estrenada en febrero de 1887, en el Teatro alla Scala de Milán, en Italia. La obra musical está basa en Otelo, el moro de Venecia, de William Shakespeare, Otelo: el moro de Venecia, una tragedia escrita por el año 1600.

En un oportuno artículo, hace algunos días, en el portal Perfil.com, el periodista Guillermo Piro, se pregunta ¿por qué Otelo es negro? (*)

Todo surge, porque el actor británico-nigeriano David Oyelowo interpretará  al moro shakesperiano  en Broadway, junto a otros destacados actores, como Daniel Craig en el papel de Iago. Al son de la tendencia mundial de cambios inclusivos, la Metropolitan Opera promueve variantes artísticas como abandonar la costumbre de pintar de negro la cara de los actores que encarnan a Otelo.

A partir de las preguntas del dramaturgo y director Isaac Butler, sobre ¿qué quería decir Shakespeare cuando decía que Otelo era negro y si hoy también lo definiríamos igual, Piro entiende que las preguntas son de recibo. "Gran parte de los escritos de Shakespeare es anterior a la trata de esclavos y a la fijación moderna de clasificar a las personas en base a su procedencia étnica, fundamentos ambos de la idea de raza tal como la entendemos hoy. “Cuando Shakespeare usaba la palabra ‘negro’ –dice Butler– no designaba exactamente un tipo étnico, como haríamos hoy. Designaba, más bien, a alguien con la piel más oscura que la de un inglés, en una época en que todos los ingleses eran muy pero muy pálidos”. Otelo era un moro, término empleado en el siglo XVI para designar a los musulmanes, sobre todo a los que habitaban en España, Africa del Norte y Sicilia. Y aunque damos por descontado que Otelo era africano, lo cierto es que Shakespeare no especifica jamás en su obra el lugar de nacimiento."

La historia indica, relata Piro, que la elección de Shakespeare de un personaje moro como marido celoso, tiene que ver con los piratas.

"Si en el siglo XVI uno era un marinero británico en una nave comercial, explica Butler, corría el riesgo de ser atacado por piratas, que por lo general eran turcos. Si eso ocurría, solía ser liberado después del pago de un rescate, de lo contrario se convertía en esclavo. A menudo, a los esclavos se les ofrecía la libertad a cambio de la conversión al islam –operación que justamente se llamaba “volverse turco”. Para tentar al futuro “turco” se le prometían tierras, un trabajo y a veces una mujer. Si un inglés, entonces, era raptado y convertido en esclavo, se convertía para recuperar su libertad, y es probable que entonces volviera a Inglaterra. En ese caso podía volver a convertirse al cristianismo, pero lo cierto es que ya nada era igual. Otelo podría ser uno de esos “convertidos” –no olvidemos que toda la nación se había convertido poco tiempo antes a la Iglesia Anglicana. Muchos ingleses temían que un musulmán convertido al cristianismo fuese incapaz de cambiar de verdad. La piel negra de Otelo, entonces, para el público, era un símbolo de su verdadera esencia."

Al final, el periodista argentino  conjetura con que "podría ser que Shakespeare, a través del color de la piel de Otelo, intentara plantear de manera distinta preguntas que en ese momento eran centrales: ¿qué es la identidad y cómo se construye? ¿Qué quiere decir ser hombre? O, lo que casi es lo mismo: ¿qué quiere decir ser inglés?"

Uno puede, preguntarse en el siglo XXI, sin que las preguntas escondan juicios de valor u opiniones, ¿cuánto se violenta el espíritu original de una obra del 1600 si se "enrubiece"  al protagonista de tal tragedia? ¿Se democratiza el mensaje de una obra o una ópera si se cambia el color de piel de los protagonistas? Preguntas que buscan respuestas.

(*) http://www.perfil.com/columnistas/Por-que-Otelo-es-negro-20151122-0011.html


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