Siempre listos

Estar preparados y a tiempo en los negocios, teniendo en cuenta todos los detalles por mínimos que parezcan, es un diferencial

Hay una palabra en inglés, "readiness", que es casi intraducible, pero se refiere a estar pronto para algo, no necesariamente disponible sino "ready, "pronto". Si te están mirando "de afuera" (de donde sea y quien sea), y no solo para venderte algo sino para asociarse a vos y potenciarte, ¿estás pronto? El mundo no espera.

Mucho de esto de "estar prontos" está relacionado a nuestra imagen, que no solamente es un logotipo, sino la imagen que proyectamos de nuestra empresa, y de nosotros como empresarios o empleados, cada vez que alguien nos toca la puerta.

Como consultores trabajamos para empresas en su mayoría europeas que buscan exportar o hacer negocios con América Latina. Esto significa que casi a diario contactamos a empresas de todo nuestro continente de parte de, por ejemplo, fabricantes, potenciales socios, potenciales inversores, compradores, y nos encontramos con lo bueno, lo malo y lo feo....

Permítanme darles solamente algunos ejemplos de "lo malo y lo feo" para explicar después por qué pasar a "lo bueno" realmente importa:

-Nos encontramos una y otra vez con páginas web inexistentes o desactualizadas, en un país donde talento en diseño y software sobra.

-Nos encontramos con redes sociales desactualizadas, cuando en mi opinión es mejor no tenerlas que no mantenerlas.

-Más de una vez damos con números de teléfono en los que nadie nos contesta porque se cambiaron y no se actualizaron en la web ni en las redes. Estoy hablando de empresas que, en teoría, están para que sus clientes las encuentren y venderles, ¿no?

-Tampoco es poco común llamar a números de teléfono sin respuesta, y estoy hablando de empresas... incomprensible cuando muchos casi nacimos ya con el concepto de un contestador automático.

-La falta de respuesta a los correos electrónicos es una diferencia cultural enorme con la mayor parte del mundo anglosajón. En este mundo actual, es el equivalente a hablarle a alguien a la cara y que no te conteste. Lo mínimo que se espera de cualquier empresa es "Disculpa, no estamos interesados" (luego si insisten, tenemos más derecho a ignorarlos). Eso lleva 15 segundos y demuestra respeto por el tiempo del otro, y se valora muchísimo. En un mundo tan interconectado e inestable, además, nunca sabés de qué lado vas a estar al otro día. Por simple sentido de sobrevivencia, aparte de por respeto y astucia comercial, deberíamos tratar bien a los demás, y contestar un simple email es una buena forma de hacerlo.

-Dentro de lo anterior, conviene anotar que es posible programar un mensaje automático de "fuera de la oficina" cuando sabemos que no vamos a estar, es muy poco profesional irse de vacaciones 4 semanas (o a una feria en el exterior un par de semanas) y no incluir uno de estos mensajes (lo mismo en el celular si no tenemos cobertura) y dejar esperando a la otra persona. Es como si estuvieras hablando con alguien, se diera media vuelta y se fuera, dejándote parado en la calle hablando solo...

-Tampoco cuesta mucho contar con un mínimo de infraestructura como una cuenta (gratis) en Skype (o similar) para comunicarte con el mundo (incluso dentro de Uruguay, para evitar traslados innecesarios). Muchas veces queremos coordinar reuniones con potenciales compradores/socios/proveedores y, empresas que incluso trabajan internacionalmente, fallan a la hora de tener estas cosas aceitadas, cuando hay chicos que no terminaron la escuela y ya lo dominan. Y por cierto, el Skype no se instala 10 minutos antes de una reunión, se instala y se prueba con tiempo, sobre todo si nos estamos jugando un negocio o el futuro de nuestra empresa.

-Como "outsiders", como intermediarios entre los de acá y los de allá, muchas veces vemos que falta un mínimo de organización interna por ejemplo con claros procesos de toma de decisiones. Por ejemplo, si llega un proveedor/cliente/socio/inversor nuevo, ¿quién decide si aceptarlo? Si quienes deciden son varios, se reúnen frecuentemente para tratar estos temas o empieza un peloteo de fechas porque "mengano se fue de vacaciones" y "fulano está complicado". Imaginen cómo suena a alguien de afuera de la empresa y, más aún, de otras culturas como la británica, la japonesa, la canadiense o la neozelandesa.

Pensemos en lo positivo. En vez de ver lo malo de no "estar prontos", recordemos que "estar prontos" es un diferencial. Como consultores, sabemos que muchas veces no se elige el teóricamente mejor socio/cliente/proveedor sino el que demostró estar más listo, más preparado. Al que madruga.... Y recordemos que los competidores están en todo el mundo, ya no solamente en nuestro barrio.

Nos quejamos, válidamente, de la falta de tratados de libre comercio, pero ¿estamos prontos para el mundo? No alcanza con exigirle a un ministerio que haga su trabajo, nosotros también como empresarios o empleados tenemos que hacer el nuestro. Empezando por hablar de estos temas con nuestro equipo, o pensarlos con otros emprendedores si aún estamos solos. No hay por qué diseñar manuales, alcanza con un poco de coordinación y de sentido común.

Les podría dar ejemplos concretos (no lo hago por confidencialidad y ética profesional) de empresas uruguayas que potencialmente se han perdido grandes negocios por no atender lo básico. Cuando evaluamos posibles socios/proveedores/clientes, esas empresas quedaron fuera de la cancha, por su propio comportamiento, sobre todo con lo esperado a nivel internacional, no llegaron ni a jugar.

Les puedo asegurar que en Uruguay hay ejemplos excelentes de empresas que están haciendo las cosas muy bien (y dejan total y felizmente sorprendidos a muchos empresarios extranjeros muy exigentes). Muchas veces las empresas que terminan ganando, son las que cuidan esos detalles.

*Gabriela Castro-Fontoura es directora de Sunny Sky Solutions, empresa dedicada al comercio entre el Reino Unido y América Latina.


Acerca del autor