Siria sigue desangrándose bajo las cenizas de una tregua ficticia

La indignación internacional alcanzó su pico con el bombardeo del régimen a otro hospital
A lo largo de la historia de la humanidad, varios conflictos bélicos se han catalogado como "el infierno en la Tierra". El continente europeo durante la Segunda Guerra Mundial; Corea, en los años 50; o Vietnam, durante la década de los 60 son algunos ejemplos de ello. Hoy, Alepo es el infierno. O por lo menos, uno de los círculos de un infierno más grande llamado Siria. La ciudad tomada por los rebeldes sirios es, desde hace un largo tiempo, una de las principales abanderadas del desastre humanitario, en medio de un país que se desangra cada vez más con cada muerte civil que se sucede.

Mientras en Ginebra las negociaciones de paz naufragan estrepitosamente, la tregua pautada por los bandos en guerra se encuentra en ruinas. Las últimas grietas en esta "falsa paz" sucedieron esta semana: bombardeos en un hospital y varios barrios gubernamentales, que dejaron casi 200 muertos, entre ellos el último pediatra de la ciudad.

El dato del bombardeo al hospital es especialmente significativo. Más allá de la indignación que genera el hecho en la comunidad internacional, el ataque a objetivos rebeldes dedicados a la asistencia sanitaria se ha convertido, según Amnistía Internacional, en una estrategia recurrente del régimen de Bachar al Asad. "Las tropas sirias y rusas han bombardeado deliberadamente objetivos médicos a lo largo de su ofensiva contra los rebeldes, en una violación flagrante del derecho humanitario internacional. Pero lo que es verdaderamente importante es que la 'limpieza' de hospitales parece ser parte de una operación estratégica militar", había dicho Tirana Hassan, Directora responsable en crisis humanitarias de Amnistía Internacional en marzo.

Fuentes del lugar mencionan que en el ataque puntual al hospital en el barrio Al Sukari, el principal centro pediátrico, no participaron las fuerzas militares rusas, que oficialmente se han retirado del país por orden de Vladimir Putin pero que según la OTAN mantiene "una considerable presencia en el lugar".

La dura realidad que se vive en la ciudad y en todo el país se puede percibir también a través de los testimonios de los voluntarios que se encuentran en el lugar prestando ayuda humanitaria. Para el Comité Internacional de Cruz Roja por ejemplo, Alepo se encuentra "a las puertas de un desastre humanitario".

"Allá donde estén, pueden escuchar las mortales explosiones, los bombardeos y el vuelo de los aviones", explicó unos de los representantes de la organización presente en la ciudad.

De todos modos, estas organizaciones tienen graves dificultades para realizar su trabajo y, por ejemplo, llegar a lugares sitiados por los combatientes. En total, no se han podido visitar todavía 35 localidades, donde viven más de 900 mil personas, entre las que se encuentran Duma, Harasta, y Daraya.

La complicada situación mantiene en vilo a las Naciones Unidas, que ya han alertado las complicaciones derivadas de la falta de apego a la tregua. Al término de una reunión celebrada ayer por el Grupo de Trabajo sobre el Acceso Humanitario y el Grupo Internacional de Apoyo a Siria, voceros de la ONU declararon que la continuación de los combates podría frenar la llegada de ayuda de emergencia a cientos de miles de sirios que esperan desesperadamente por ella en medio del conflicto.

Según el director del grupo de trabajo humanitario, Jan Egeland, los convoys de ayuda humanitaria han llegado ya a 52% de las zonas sitiadas y a más de 200 mil personas.

De todas maneras, parece ser que el conflicto no verá soluciones cercanas. Las reuniones de Ginebra no han dado frutos, ya que la oposición no ha aceptado las condiciones propuestas por el gobierno de Al Asad. La última ronda de negociaciones cerró el pasado 13 de abril y la próxima recién comenzará un mes después, el 10 de mayo.

Además, el régimen sirio prepara el lanzamiento de una ofensiva para reconquistar Alepo, cuyo sector este es controlado fuertemente por la rebelión.

En las últimas 48 horas, un sirio murió cada 25 minutos. El promedio no hace distinciones: hombres, mujeres, niños, médicos, combatientes, todos pasan a formar parte del número final de víctimas. Y, pese a que no es el único lugar del planeta que está sufriendo, hoy Alepo es el infierno para muchos.

EEUU pidió a Rusia presionar al gobierno sirio

Estados Unidos pidió ayer al gobierno ruso mayor presión sobre el régimen de Bachar al Asad, de manera de frenar los ataques que se han cobrado la vida de centenares de civiles inocentes.

El secretario de estado John Kerry coincidió con Amnistía Internacional en catalogar el constante bombardeo de objetivos médicos como una estrategia táctica para golpear las zonas controladas por los rebeldes sirios.

"Estamos indignados por los ataques aéreos de ayer (miércoles) en Alepo en el hospital Al Quds, administrado por Médicos Sin Fronteras y el Comité Internacional de la Cruz Roja, en los que murieron decenas de personas, incluyendo niños, pacientes y personal médico", dijo Kerry.

Según el jefe de la diplomacia estadounidense, "Rusia tiene la responsabilidad de presionar al régimen para que cumpla los compromisos contraídos al firmar la resolución 2254, en particular dejar de atacar a civiles, servicios médicos y de primeros auxilios y respetar plenamente el cese de las hostilidades".

Estados Unidos y Rusia son los copresidentes del Grupo Internacional de Apoyo a Siria, un cuerpo de 17 países conformado para promover el fin negociado de la guerra civil en ese país, iniciada hace más de cinco años.

Las claves del conflicto

Bandos. La guerra de Siria enfrenta al gobierno de Bachar al Asad y a los rebeldes opositores, entre ellos el Estado Islámico (EI).

Kurdos. Aliados de EEUU, los kurdos combaten en Siria contra los yihadistas del EI, el régimen y otros grupos.

Negociaciones de paz. La última etapa se cerró el 13 de abril. La próxima iniciará el 10 de mayo.

Fuente: Agencias

Populares de la sección