Socialistas renovadores quieren una jefa de "sangre verde"

Desde el sector ortodoxo hablan de "discriminación"
Sangre verde. Eso es lo que exigen, metafóricamente, pero en forma directa, los integrantes de una de las tres listas "renovadoras" del Partido Socialista (PS) que el próximo 13 de marzo competirán contra los ortodoxos por la conducción de esa colectividad.

Y esa sangre verde, dicen los representantes de la lista 3 orientada por Manuel Laguarda, corre por las venas de Mónica Xavier, una de las candidatas a quedarse con la Secretaría General.
Y, por oposición, sostienen que el postulante de los ortodoxos, Daniel Olesker (lista 4), no puede exhibir la pureza política de quienes se hicieron a la vida política en ese partido que ya tiene 105 años.
Olesker empezó su militancia antes de la dictadura en el movimiento 26 de Marzo y se afilió al PS en 2008. Este pasado le provoca desconfianza no solo a la lista 3 sino también a las otras opciones "renovadoras". Y, por el contrario, los denominados "ortodoxos" ven en esa actitud una "discriminación" evidente.

El pasado jueves 18 en la sede del PS, la lista 3 fue especialmente dura con los ortodoxos y su candidato.

"Si acá hablara Olesker, seguramente yo concidiría en un 70% con lo que dice. Pero a él no se le quebraría la voz de emoción como a mí. Porque yo milité en la juventud socialista", dijo el dirigente de Colonia Michel Skafar, abriendo una larga lista de cuestionamiento.

Desde la lista que proyecta la candidatura de Olesker, prefirieron no responder publicamente a estos dichos para no "generar más enfrentamientos" pero los consideran "poco fraternales y discriminatorios" con un dirigente que tiene una larga trayectoria en el Frente Amplio.
Los socialistas tienen en sus filas a dos posibles precandidatos a la presidencia -Xavier y el intendente Daniel Martínez- pero exhiben una de las internas más complicadas del Frente Amplio.
Inmoral.

Durante el lanzamiento de la lista 3, Xavier advirtió que su partido "tiene difultades" debido a las pujas internas.

"El tiempo que le dedicamos a la interna se lo restamos a la gente. Y estamos al límite del tiempo que se le debe dedicar a las luchas internas", dijo.

Sin embargo, a pesar de ese comentario, los dirigentes que hablaron después de ella dedicaron gran parte de sus discursos a criticar a los ortodoxos.

El dirigente Juan Pablo Pío dijo que existen "dos modelos de partido" y empezó a aludir a los que apoyan a Olesker. "Es una inmoralidad hacer un pacto político con el Frente y apoyar solo aquellas cosas que los representan en un 100%. Es inmoral ser tan crítico con el Frente y no con los populismos de la región", dijo Pío.

La corriente ortodoxa simpatiza con el kirchnerismo argentino y con el chavismo venezolano. Luego, Pío agregó entre aplausos: "Queremos un secretario general de sangre verde y Mónica tiene sangre verde. Que no nos vengan a colonizar".

A su turno, Manuel Laguarda dijo que el discurso de los ortodoxos "confunde a los ciudadanos" y habló de los "dislates ideológicos" del otro bando.
En las elecciones del 13 de marzo los renovadores –más oficialistas y moderados– participarán con tres puntas de lanza.

La lista 1, encabezada por Santiago Soto, procura una coexistencia pacífica con los ortodoxos. Desde las listas 2 y 3 hay un claro reclamo para que la dirección partidaria se ponga firme ante lo que consideran "excesos" por parte de los ortodoxos. La lista 2 la apoyan, entre otros, Eduardo "Lalo" Fernández, Julio Bango y María Elena Laurnaga.


Populares de la sección