Solidaridad, protestas y reclamos pautan el Día de los Trabajadores

Apoyo a gobierno de Brasil y al pueblo ecuatoriano marcaron reivindicaciones en América
Pocas fechas convocan a tantas personas alrededor del mundo como el Día de los Trabajadores. Cada 1 de mayo, los gremios y sindicatos de todo el mundo organizan actos o manifestaciones que varían su tono dependiendo de la situación del país. Este año no fue la excepción y los reclamos alrededor del globo fueron tan diferentes como multitudinarios.

En America Latina, por ejemplo, varios de los discursos hicieron referencia a la situación de Brasil, que enfrenta una recesión histórica y cuyo sistema político se encuentra en una encrucijada importante por el proceso de destitución en el que se encuentra su presidenta Dilma Rousseff. Una de las manifestaciones en las que se dio fuerte apoyo a la mandataria brasileña tuvo lugar en La Habana, Cuba.

Al contrario de lo que sucede en otros países, donde las manifestaciones por el Día de los Trabajadores suelen suscitar algún enfrentamiento con la policía, en Cuba, donde sólo existe un partido, este día se utiliza para apoyar las políticas del gobierno. En esta ocasión, la marcha fue encabezada por el presidente Raúl Castro y su principal estandarte fue el apoyo a las medidas de flexibilización económica que implementó el gobierno comunista en estos últimos meses. Además, los manifestantes expresaron su apoyo por la superviviencia de los gobiernos de Nicolás Maduro y Dilma Rousseff.

"Este 1 de mayo es una jornada también para denunciar las maniobras dirigidas a debilitar los procesos de integración regional de nuestra América, revertir los avances alcanzados en las políticas sociales y desestabilizar a los gobiernos de izquierda y progresistas en el poder", afirmó Ulises Guilarte, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba. Según medios locales, sólo en La Habana se hicieron presentes casi 600 mil personas.

Por otro lado, los trabajadores de Ecuador conmemoraron su día con actos de solidaridad en los que se reunieron víveres y materiales de construcción para los damnificados del terremoto que devastó gran parte del país hace algunas semanas atrás.

Con pancartas en las que se leía leyendas como "Manabí estamos contigo, no te rindas", cientos de personas en Quito caminaron hacia una plaza del centro histórico de la ciudad en la que sindicatos recolectaron provisiones para enviarlas a las provincias más afectadas por el reciente terremoto de 7,8 grados.

A su vez, los sindicatos expresaron sus críticas contra la oleada de impuestos decretada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa, destinados a la reconstrucción post terremoto. "Este 1 de Mayo es solidario con nuestros compañeros que fueron afectados por el terremoto, solidario con nuestros compañeros que se encuentran desempleados (...), con el pueblo ecuatoriano que no soporta más cada vez que se inventan impuesto tras impuesto con el pretexto de que van a reconstruir las zonas afectadas por el terremoto", expresó Pablo Serrano, presidente del Frente Unitario de Trabajadores.
En España, que vive también una situación económica complicada, derivada de una crisis política y que espera por nuevas elecciones en junio, miles de personas desfilaron por las calles de la capital del país en una marcha organizada por los sindicatos más importantes, en la que se pudieron ver pancartas que mostraban frases como "contra la pobreza salarial y social, trabajo y derechos". Junto a los manifestantes también marcharon el líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, y el del partido ecologista-comunista Izquierda Unida, Alberto Garzón.

En Francia, la jornada se desarrolló en un ambiente particularmente tenso, después de dos meses de protestas contra un proyecto de ley del trabajo y de numerosas manifestaciones plagadas de violencia.

Según cifras de la policía francesa, casi 85 mil personas marcharon en todo el país, con una gran vigilancia policial que de todas maneras no impidió que se registraran incidentes.
En París, donde desfilaron entre 16 mil personas, según la Policía, y 70 mil, según los sindicatos, jóvenes con pasamontañas y cascos lanzaron proyectiles contra las fuerzas del orden, gritando consignas contra el gobierno.

Las fuerzas de seguridad, por su parte, respondieron al lanzar gases lacrimógenos a los manifestantes. Sin embargo, estos disturbios fueron aislados de la multitud desfiló en calma.

Manifestaciones contra el impeachment en Brasil

Brasil también vivió el Día de los Trabajadores con gran intensidad, ya que los reclamos hicieron mucho hincapié en el juicio político al que está sometida la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
En ese sentido, Rousseff, que estuvo presente en una manifestación en apoyo a su gobierno realizada en San Pablo, hizo referencia a su inocencia frente a las acusaciónes de maquillaje de cuentas públicas, que podrían llevarla a su destitución.

"No tengo cuentas en el exterior. Jamás utilicé recursos públicos en causas propias, nunca usé dinero del pueblo brasileño, nunca recibí coimas y tampoco fui acusada de corrupción; ellos tuvieron que inventar un crimen", expresó la mandataria.

"Como no hay bases para un impeachment, ¿qué es lo que sucede? Es un golpe. No es un golpe con armas y tanques en las calles; no es un golpe militar, es un golpe especial, es un golpe a la constitución", aseguró Rousseff.


Fuente: Agencias

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