St. Pancras y King´s Cross: mutación urbana al estilo británico

Hace unos años tuve la oportunidad de visitar la Estación Internacional de St. Pancras al norte de Londres y fue un momento de traslado mental a nuestra Estación Gral. Artigas.

Valiendo toda distancia, recursos y entorno, era gráficamente revelador de las posibilidades y potencial de nuestro máximo edificio abandonado del país... y todo lo que estamos perdiendo. El ejemplo inglés no es puntual, sino enmarcado en un plan de revitalización de una zona de Londres para lo cual se enganchan múltiples intervenciones y gestiones que logran descentralizar actividades y revalorizar sectores deprimidos.

St.Pancras es una estación de ferrocarril, en el distrito de Camden, entre el edificio de la nueva Biblioteca Británica al oeste y la estación King's Cross al este. Es el principal punto de partida del Eurostar (empresa propietaria del edificio) desde Londres de los servicios ferroviarios hacia otros países europeos y hacia el norte de Reino Unido. 

Muy británicamente ordenada, limpia y eficiente, reúne en un área concentrada, la terminal de estilo neogótico victoriano, de los arquitectos Scott y Barlow, del año 1868, locales comerciales, un hotel, y adjunta, la terminal King´s Cross. Fue construída por la empresa Midlands railway, y sufrió severos daños durante la Segunda Guerra undial.

La cubierta de acero y vidrio es impactante y tiene 74 metros de luz libre: en su momento fue el edificio cubierto más grande del mundo.

El edificio principal escapó a una demolición en los años 60 y hace unos 10 años, luego de una reforma valuada en 800 millones de libras, hoy está protegido grado 1 en el listado patrimonial británico. Tiene diversos programas reunidos en su interior, periódicas intervenciones artísticas y otras permanentes con el Meeting Point del artista Paul Day "The lovers", escultura de nueve metros de altura representando a una pareja besándose.

Lleno de detalles y estructuras modernas que conviven con otras centenarias, es el epítome de escala y diseño en cuanto a intervenciones referentes para este tipo de edificios del siglo XIX.

Los pisos (transitados por millones de personas diariamente) están impecables, sin una sola colilla de cigarro ni papel, y donde pueden encontrarse fragmentos de poesías relacionadas a viajes insertas en sus baldosas.

Junto a la estación, compartiendo edificio, se encuentra el hotel St Pancras que cerró en 1935 y reabrió en 2011 como St.Pancras Renaissance, al que se le agregaron comodidades modernas sin sacrificar interiores de época. Con nombres como "booking tickets bar" o "Scott&Barlow club" el espacio retrotrae a su misma historia pero con servicios y concepto de última generación.

Por otro lado... King´s Cross es la estación adjunta, con una cúpula por John McAslan + Partners realizada por la firma Arup es un guiño a las bóvedas de Pier Luigi Nervi de los '70, un recurso válido acá que parte de un apoyo externo al antiguo edificio, que no permitía, por normativas, servir de base a mayores cargas adicionales.

Y siguiendo el recorrido... Granary Square, todo un paisaje aún en desarrollo para cambiarle la cara a un sector entero de la ciudad. Con restaurants, cafés y miles de actividades, donde se reúne gente que pasea por el Regent´s Canal o acude a la London Central St Martins school, el lugar es un hervidero de actividades.

Lo cual nos lleva nuestra reflexión inicial: nadie hace ya edificios así, y nosotros nos damos el lujo de desperdiciar uno de ellos en medio de inoperancias burocráticas. Si no fueron, agéndenlo, si fueron, cuéntennos qué les pareció.

Mientras, compartimos las fotos increíbles del recorrido acá.


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