Suba de tarifas e impuesto al tabaco reavivaron la inflación

Los precios al consumo aumentaron 8,3% en la medición interanual

La decisión del gobierno de aumentar las tarifas públicas y cargar con mayores impuestos a los cigarrillos provocaron un repunte de la inflación en el primer mes del año.

Los precios al consumo subieron 2,6% en enero respecto a diciembre de 2015, de acuerdo con los datos que divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). Eso llevó a que la inflación interanual escalara de 8,1% al cierre del año a 8,3%.

El instituto Cinve atribuyó ese incremento a "aumentos de tarifas y tabaco" en un informe divulgado luego de conocido el dato. Si bien una parte importante de la suba de precios del mes se debió al efecto UTE Premia –el plan de beneficios del ente que bonifica la factura eléctrica en diciembre–, eso no impactó en la medición interanual debido a que en el primer mes del año pasado también se dio esta corrección.

El efecto tarifario se dio por la decisión del gobierno de ajustar las tarifas públicas en su conjunto por encima del año pasado. Según cálculos de la Unidad de Análisis Económico de El Observador, el componente tarifario y de precios administrados pasó de encarecerse a una tasa de 6,8% interanual en diciembre a 9,5% en la última medición –incluso por encima de la canasta general de consumo–.

En particular, el ajuste de OSE tuvo un impacto significativo debido a la magnitud de la suba. Según explica Cinve, "el incremento del suministro de agua fue de 18,27% (respecto a diciembre), cuando se había anunciado un 8,2%, debido al incremento de 42,8% para los consumidores" del cargo fijo.

El tabaco y los cigarrillos también explicaron una parte del repunte de la inflación, con un aumento de precios de 16,3% y 13,6%, respectivamente debido al aumento de la carga impositiva decretado por el gobierno.

Año móvil a enero

Así, el aumento del mes llevó a que en el año móvil a enero la inflación dejara atrás la racha de desaceleración que comenzó en junio del año pasado, luego que alcanzara un techo de 11%.

A pesar del empuje de enero, la inflación se mantuvo por debajo del nivel de un año atrás (9,7%), aunque por encima del rango objetivo de entre 3% y 7% trazado por las autoridades.

El economista de Oikos, Pablo Moya, dijo a El Observador que una mirada tendencial reafirma el convencimiento de que la inflación "no está cediendo".

"No existe una trayectoria descendente de todos los precios de la economía y se mantiene un comportamiento estable en torno a 8%", indicó el experto. "No han habido cambios sustanciales que digan que hay una política monetaria y salarial que modifiquen la conducta de los precios para que en corto plazo ingresen al rango meta", añadió.

La inflación subyacente, que mide el alza de los precios de la canasta de bienes y servicios más persistente –excluye los rubros cuyos precios son más volátiles, como los alimentos no procesados y los servicios públicos de la canasta general–, se aceleró por segundo mes consecutivo y pasó de 8,4% a 8,6%.

El mayor dinamismo de la inflación tendencial fue consecuencia del componente transable. Es decir, aquellos bienes y servicios que se intercambian con el exterior. Este componente de la canasta aceleró su encarecimiento interanual casi un punto porcentual, de 6,7% a 7,6% en el último mes.

La buena noticia fue que la inflación doméstica se moderó levemente a 9% luego del aumento interanual de 9,1% que tuvo a diciembre. Desagregando por rubros, alcohol y tabaco tuvo el mayor aumento en los 12 meses a enero (22%), seguido por educación (11,5%), restaurantes y hoteles (10,5%) y vivienda (10%). Los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas subieron 6,3% frente a enero de 2015.