Suecia y Finlandia expulsarán a los rechazados como refugiados

Sacarán del país a los migrantes que pidieron asilo y se les negó
Hasta 80.000 refugiados pueden ser expulsados de Suecia, que anunció que obligará a dejar el país a todos los que se les haya rechazado su pedido de asilo. Lo mismo ocurrirá con 20.000 personas que están en Finlandia, anunciaron ayer las autoridades. Gran Bretaña, en cambio, informó también ayer que está dispuesta a recibir a niños huérfanos por causa del conflicto sirio.

"Se trata de 60.000 personas, pero esto puede subir hasta 80.000", indicó el ministro sueco del Interior, Anders Ygeman, al diario financiero Dagens Industri (DI) y a la televisión pública SVT.

El gobierno pidió a la policía y a la Oficina de Migraciones que organicen las expulsiones, que se concretarán a lo largo de varios años.

Más de un millón de migrantes, entre ellos un gran número de sirios, llegaron a Europa en 2015, provocando la crisis migratoria más grave del continente desde la Segunda Guerra Mundial.

Suecia es uno de los países más atractivos para los refugiados debido a la política de recepción del gobierno. Las autoridades se hicieron de hoteles, barracas y apartamentos compartidos para asentar a los recién llegados, a los que les dan € 250 por mes mientras hacen el trámite de legalización. Luego, los migrantes son trasladados a viviendas del Estado o subvencionadas y se los ayuda en la búsqueda de empleo, así como con clases intensivas del idioma. A veces este seguimiento dura hasta dos años.

En setiembre se calculaba que 74.000 personas pedirían refugio en el país en 2015. Las autoridades restablecieron el control de las fronteras y desde entonces recibieron menos ingresos. Pero aún así el resultado del año fue de 163.000 pedidos de acogida. De hecho, Suecia es el país de la región que más solicitudes tuvo en proporción a su población.

Debido a esta masiva llegada de extranjeros, se sobrepoblaron las estructuras de acogida y se sobrecargó a las localidades más abiertas. Las autoridades instaron a las comunas menos acogedoras a aceptar refugiados, hasta que la situación se desbordó.

Esto ocurrió el lunes, cuando un adolescente de 15 años atacó a una educadora de 22 años en un centro de menores refugiados.

La gota hizo rebalsar el vaso y llevó a las autoridades a definir que era mejor procurar librarse de aquellos a los que se les rechazó la solicitud de asilo y no tienen derecho a permanecer en su territorio.

Las expulsiones se efectúan habitualmente en vuelos comerciales. Pero, visto el actual número de migrantes, el ministro del Interior apuntó que se utilizarán "más aviones chárter", fletados especialmente para las devoluciones.

Finlandia hará algo similar con unas 20.000 de las 32.476 personas que solicitaron asilo en 2015 debido a que no cumplen los requisitos para obtener el estatus.

En este país también se endurecieron las medidas para volverlo menos atractivo hacia los extranjeros, y por eso (entre otros factores) llegaron proporcionalmente menos personas que a otros lados. Con todo, es nueve veces superior a la registrada en 2014.

Ya unas 4.000 personas que llegaron a Finlandia en 2015 retiraron su petición de asilo de forma voluntaria, por lo que deberán regresar lo antes posible a sus países de origen.

En tanto, desde ONU pidieron tratar a los refugiados con "compasión y dignidad". El portavoz Stéphane Dujarric reconoció la dimensión del debate en los países y dijo que se hacen contactos al respecto, pero pidió respetar los derechos de los implicados.

Bienvenidos a Gran Bretaña

Del otro lado se encuentra Gran Bretaña, que ayer anunció que acogerá a hijos de refugiados que fueron separados de su familia por los conflictos en Siria o que se quedaron huérfanos.

El secretario de Estado de Inmigración, James Brokenshire, indicó que su gobierno pidió al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) "identificar las situaciones excepcionales en las que lo mejor para el interés de los menores es su trasladado a Reino Unido".

La ONG Save the Children lidera una campaña para que el Reino Unido acoja al menos a 3.000 menores que llegaron a Europa sin padres o sin familia que pudiera hacerse cargo de ellos.

El gobierno británico prevé proporcionar hasta € 13 millones a un nuevo fondo de ayuda a niños refugiados que ya se encuentren en Europa.

Fuente: Agencias

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