Supermercados aceptan negociar con correctivo anual por inflación

La gremial está abierta a contemplar ese pedido sindical en el nuevo convenio del sector
Con la segunda quincena de setiembre en marcha, se espera que el grueso de los grupos de actividad que están negociando la renovación de sus convenios salariales acelere el ritmo de las conversaciones y comience a reunirse de manera más periódica.

Las negociaciones del último trimestre del año involucran a 107 mesas de sectores intensivos en el uso de mano de obra, en su gran mayoría vinculados al comercio minorista y los servicios. Una de esas mesas comprende a la actividad de los supermercados, cuyo convenio caducó en junio pasado.

Para hoy está prevista una segunda reunión en la que se prevé que la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) trasmita su postura respecto a la plataforma de reivindicaciones presentada por la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) hace algunas semanas atrás.

Uno de los planteos centrales del sindicato pasa porque se contemple una fórmula de ajuste que incluya correctivos anuales por inflación. Esta posición va en línea con el rechazo del PIT-CNT a los lineamientos oficiales, pese a que el Poder Ejecutivo accedió a modificar parte de las pautas salariales y a mantener los lineamientos de 2015, que suponen ajustes de entre 1 punto y 1,5 puntos porcentuales por arriba de los porcentajes que estaban previstos para este año, según la clasificación de cada sector. Hasta ahora, en el caso de los convenios con correctivos por inflación observada a 12 meses, el Ejecutivo se abstuvo o votó en contra, lo que también dio lugar a acuerdos bipartitos.

Fuentes del sector supermercados consultadas sobre el tema indicaron a El Observador que la gremial está dispuesta a manejarse con "flexibilidad" en el tema de los correctivos y a negociar este punto, a cambio de que el sindicato ceda en alguno de sus reclamos.

Además del correctivo anual por inflación, la plataforma de Fuecys incluye una larga lista de planteos. En lo estrictamente salarial, el sindicato pretende negociar lo más cercano posible a las condiciones recomendadas para los sectores dinámicos, lo que supone un convenio a dos años con ajustes nominales de 10% y 9%.

Otros reclamos pasan por la reducción de la jornada laboral sin pérdida de salario a 40 horas semanales con dos días de descanso (hoy se trabajan 44 horas semanales con día y medio de descanso). A eso se suma el pago doble los días domingo y el pago de un aguinaldo especial a fin de año en las cadenas que aún no tienen incorporado el beneficio.

Números del sector
De acuerdo a los datos que se desprenden del último informe que la consultora Deloitte realizó para ASU, presentados en agosto, durante el último año las ventas de alimentos en los supermercados uruguayos –el corazón de su negocio– se mantuvieron prácticamente estables frente a un año atrás. Sin embargo, sí se observó una caída notoria si la lupa se coloca en otras categorías.

Eso generó una contracción en las ventas totales en los supermercados, que llegó a 1,5% entre julio del año pasado y junio de 2016 frente a igual periodo de un año antes. Pese a eso, el sector confía en que esa tendencia "levemente decreciente" se empiece a revertir en los primeros meses de 2017, ayudada por una buena temporada de verano.

Si se compara el período julio 2015-junio 2016 con el año móvil anterior, las ventas de alimentos descendieron apenas 0,4% en los supermercados.

En tanto, y para igual período, las ventas del resto de los artículos cayeron 5,4%.
Hasta mediados de 2015, la situación del sector –que emplea a 25 mil personas y que por día factura más de 250 mil tiques– era otra. Hasta ese momento las tasas de crecimiento eran del orden del 2% y 2,5%. Arrastrada por la menor demanda de productos no alimenticios, esa situación se revirtió y empezó a verse un decrecimiento.

La categoría salarial más baja dentro del sector se ubica hoy algo por encima de $ 16 mil tomando en cuenta el adelanto de 5% que recomendó otorgar ASU en julio.
Con las negociaciones en marcha, en filas sindicales hoy se lee esa medida como una "jugada" de la gremial que puede pesar en contra a la hora de movilizar a los trabajadores, en un sector que tiene como particularidades una gran cantidad de gente joven y alta rotación de personal.
Tiendas también negocian

Otro sector que está negociando es el que comprende a "tiendas y similares" y en el que se incluyen, por ejemplo las cadenas de vestimenta que funcionan en los shopping.

Las principales reivindicaciones del sindicato pasan por llevar el salario mínimo del sector a $ 20 mil al final de convenio, el pago de una prima mensual de $ 750 por cada hijo menor a cargo del trabajador y la actualización de la categorías laborales que datan de la década de 1980, entre otras.

El sindicato de Fuecys quiere autoclasificarse como sector dinámico, pero la posición de la Cámara de Comercio y Servicios es clasificarse como sector en problemas.

"Es una ronda más compleja que las anteriores porque en líneas generales el país está en situación de estancamiento y dispara posturas muy conservadoras. Si bien el salario real desde 2005 creció de forma sostenida sigue en niveles bastante deprimidos. La expectativa es mantener crecimiento de salario real aunque sea más lento", dijo a El Observador el dirigente de Fuecys, Jorge Peloche

Populares de la sección

Acerca del autor