Supermercados llevan la heladería artesanal al freezer

Las marcas industriales de helados tienen una nueva amenaza: los productos artesanales; elaborados con maquinaria italiana y haciendo hincapié en los sabores naturales ofrecen sus mejores gustos al público masivo.
Cada uruguayo consume 2.4 litros de helado al año según Euromonitor Internacional. Marcas artesanales, tradicionales y nuevas, incursionan en las heladeras de los supermercados para lograr que sus productos prevalezcan sobre los industriales.

A la hora de elegir un postre helado, una variedad de envases blancos de "espuma plast" pasó a ocupar un lugar cada vez mayor en las inmensas heladeras de los supermercados, presentándose como una opción más costosa pero diferente y de mayor calidad.

Con mucho esfuerzo, Olaso, marca tradicionalmente conocida por sus tortas y postres, se hizo su lugar en los espacios de congelados de Disco, Geant, Devoto, Tata, las estaciones de servicio 360, las tiendas de congelados y próximamente en Macro Mercado.

La gerenta,Ana Lucía Olaso, su esposo y director Juan Pablo Duró, y su hija y encargada de recursos humanos y comunicación, Josefina Duró Olaso, llevan adelante, desde 2012, la línea que apuesta a helados con "sabores limpios" como dulce de leche, crema y frutilla realizados con una máquina importada de Italia.

"Tuvimos que comprar maquinaria y capacitar a uno de nuestros empleados para trabajar en ella", indicó Josefina Duró, quien destacó que la comunicación es un aspecto esencial para la marca que eligió con mucho cuidado la presentación de cada producto.

"Buscamos que lo nuestro se destaque en el espacio de congelados", indicó Duró, de 22 años, mientras exhibe etiquetas con lunares, rayas y tipografía juvenil.

"Es otro helado, no lo podes comparar", aseguró Ana Lucía Olaso al ser consultada acerca de la diferencia entre su producto y el industrial. Su hija aseguró que quienes consumen helados artesanales valoran su consistencia, su sabor y definió que la calidad es otra.

La competencia fue ardua y madre e hija aseguran que lo más difícil del proceso fue ingresar en la cadena de supermercados y lograr que creyeran en el producto. Aún no están presentes en Tienda Inglesa, el mejor punto de venta de sus tortas, por lo que uno de los próximos objetivos consiste en vender los helados allí.

Frutilla con sabor a frutilla. Cremosos e intensos: así son los helados de Olaso cuyas creadoras se enorgullecen de que no tengan colorantes. Este es el sabor más demandado por el público, seguido por el de dulce de leche veteado con dulce de leche. También se puede optar entre chocolate, sambayón y crema americana.

Sus productos no se "canibalizaron" sino que formaron una alianza.

Josefina Duró Olaso aseguró que muchas de sus tortas, como el crumble de manzana o la torta Celia de chocolate son acompañadas por los helados Olaso.

"Nuestro objetivo es continuar innovando para que el consumidor siga fiel a la marca", aseguró Josefina Duró.

Esta temporada fue la mejor desde que comenzaron a elaborar sus helados y aseguran que este producto tiene aún un gran camino por recorrer en los supermercados uruguayos.

Olaso apuesta a vender 10.000 litros de helado al mes en alta temporada. La familia Duró Olaso espera cumplir con esta meta de aquí a dos años.

Desde el Este

En tanto, hace 8 meses los directores de El Faro, Diego y Fabián Suárez, decidieron llevar el sabor de su heladería a los hogares montevideanos. "Fue una forma de ver cómo nos iría en Montevideo; además creemos que es más fácil venderlos así en invierno porque el consumidor no va a querer ir a la heladería", comentó Diego Suárez.

La empresa ofrece 14 sabores en las heladeras de los supermercados de mediana superficie.

"Queremos que el cliente pueda elegir un buen helado de tiramisú", estimó Suárez, quien destacó que aunque aún no manejan estadísticas la recepción del público hasta el momento superó sus expectativas.

Los sabores envasados más vendidos de El Faro son dulce de leche granizado y frutilla, al igual que sucede en los locales.

Con dos locales en Piriápolis, uno en Punta del Este y otro en Atlántida, la firma utiliza el envasado para complementar su negocio tradicional e incrementar su popularidad en la capital.

El origen

Por su parte, hace 15 años La Cigale se atrevió a romper la regla: la tradicional heladería uruguaya decidió llevar sus sabores a las compoteras de sus clientes.

"Antes un freezer era un electrodoméstico suntuoso", recordó a Café & Negocios Magdalena Lorenzo, directora de La Cigale.

La propuesta salió al mercado con el nombre La Creme Normande para no exponer a la firma en caso de que el producto no cumpliera con las expectativas, pero la respuesta del público acompañó.

Según Lorenzo, se produjo una sinergia positiva entre el consumidor que habitualmente degustaba los helados en las heladerías y aquel que compraba directamente en los puntos de venta, lo que continúa hasta hoy.

El 14% del total de las ventas de La Cigale corresponde a la comercialización en cadenas de supermercados.

La directora indicó que el sabor más elegido también es frutilla y en ese sentido apuntó que La Cigale es la única que elabora este gusto con frutillas naturales y con agua en vez de crema.

Lorenzo reconoció la presencia de nueva competencia en las heladeras de los puntos de venta, aunque sostuvo que en su empresa existe una apuesta constante a mantener la calidad para seguir siendo líder en la fabricación de helados artesanales.

Los helados artesanales superan los $ 250 en presentaciones que van desde 800 ml a 1 litro

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