Tambero de Salto vendió su rodeo, cansado de perder dinero

Varios productores venden parte de sus planteles para cumplir con sus pagos
La situación de la lechería en el litoral norte del país sigue agravándose. Hay tambos que venden parte de sus rodeos para hacer frente a sus obligaciones y otros deciden cerrar sus explotaciones. Un ejemplo de esto último ocurrió el pasado viernes, cuando un productor salteño, cansado de la adversidad, vendió sus 160 vacas en producción a un tambo de Florida.

El productor, que tiene otra actividad comercial en Salto, estaba cansado de poner plata en el tambo, el que como los de otros colegas venía trabajando a pérdida, destacó a El Observador el presidente de la Sociedad de Fomento Rural de la Industria de Salto (Sofrils), José Milesi.

Esta situación, que deja a cuatro empleados sin actividad –fueron al seguro de paro–, es una pequeña muestra del verdadero drama que están viviendo varios tamberos de la zona. Los que tienen otra actividad tienen una alternativa para seguir en otro rubro, pero la mayoría de los tamberos están dedicados solos a esta actividad y tratan de seguir hasta lo último, explicó el dirigente.

Milesi calificó de "muy bajo impacto" las medidas de ayuda al sector lechero que el gobierno anunció el viernes pasado.

El dirigente es remitente de leche a Conaprole, pero la mayoría de los afiliados a la gremial envían su producción a la planta de Indulacsa de ese departamento, de la empresa Lactalis, que si bien últimamente ha mejorado un poco el precio (a alrededor de $ 7,30 el litro) arrastra una situación de muy bajos precios desde hace más de un año.

Lo peor está por venir, dijo productor lechero de Salto

Y lo peor está por venir, dijo, porque como consecuencia de esta situación muchos productores van a aquedar por el camino, anunció el dirigente.

Explicó que a raíz de la falta de recursos los productores no han invertido en plantar comida para las vacas. Y que quien sembró por las excesivas lluvias tuvo que resembrar y hubo muchas pérdidas. Por lo tanto, la situación es crítica. Y sin buena alimentación las vacas no entran en celo, no se pueden preñar y sin pariciones las vacas lecheras no pueden producir por falta de lactancia.

Ese es el mayor problema para el año que viene, que para mucha gente será muy dramático, admitió. A diferencia de otras industrias, los productores no tuvieron la ayuda necesaria para poder implantar esa producción de comida para darle a las vacas. Ahora se intenta esa ayuda, pero es tarde porque los tiempos productivos se cumplen en determinados plazos que se debe respetar, explicó.


Recurren a producción de otros departamentos

La planta industrializadora de leche de Indulacsa, en el departamento de Salto, está completando con remisiones de leche de Rocha y alrededores de Young para poder cumplir con sus requerimientos de materia prima, explicó a El Observador el presidente de Sofrils, José Milesi.

Dijo que, como consecuencia de la deprimida actividad lechera de la cuenca del litoral norte, especialmente en el departamento de Salto, las remisiones a la planta de Indulacsa de la ciudad salteña bajaron en alrededor de 15.000 litros diarios, es decir que mermó aproximadamente un 50%.

Si bien esta situacion vinculada a Indulacsa es muy grave, en general los productores están atravesando un momento crítico, admitó Milesi. Explicó que otro tambero remitente a Conaprole cerró su tambo y que en su caso personal recibe US$ 0,25 por litro frente a costos que son de alrededor de US$ 0,29 el litro.


Populares de la sección

Acerca del autor